COLUMNAS DE OPINIÓN: Planificar el pasado: la trampa etaria en la fallida discusión sobre la gratuidad
COLUMNAS DE OPINIÓN: Planificar el pasado: la trampa etaria en la fallida discusión sobre la gratuidad Valentina Jorquera C.
Coordinadora e investigadora del Observatorio del Envejecimiento UC-Confuturo Planificar el pasado: la trampa etaria en la fallida discusión sobre la gratuidad La reciente e intensa discusión sobre la posibilidad de limitar el acceso a la gratuidad en la educación educación superior a personas sobre los 30 años que aún no se ha zanjadoreveló, una vez más, una tensión de fondo que reaparece cada vez que se discute el gasto público: la urgencia de eficiencia fiscal versus supuestos demográficos que ya no se sostienen, pero sobre los cuales seguimos construyendo políticas. El modelo que opera como premisa premisa del posible recorte es conocido: conocido: educación en la juventud, trabajo en la adultez y jubilación en la vejez. Un esquema que describe describe cada vez menos la realidad del país, pero que reaparece con fuerza cada vez que se discute el gasto. Las proyecciones del INE son elocuentes: mientras hoy el grupo de 18 a 30 años alcanza cerca de 3,6 millones de personas, hacia 2050 no superará los 2,2 millones. Chile envejece aceleradamente, y con ello el perfil del estudiante también cambiará. En sociedades más longevas, la educación formal reaparece en distintos momentos para reconvertirse, actualizar habilidades habilidades o retomar trayectorias interrumpidas. Ese dato demográfico también ilumina quiénes son, concretamente, concretamente, los estudiantes mayores de 30. No son, en su mayoría, personas que postergaron su educación educación por elección, sino quienes debieron interrumpir su camino por responsabilidades de cuidado cuidado o precariedad laboral. Restringir Restringir la gratuidad por edad termina penalizando a quienes estas políticas políticas buscan proteger. El vaivén, entonces, no se resuelve resuelve zanjando si la medida era buena o mala. Se resuelve reconociendo reconociendo que la edad es una variable variable equivocada para responder al problema planteado. La discusión discusión sobre eficiencia del gasto es legítima, pero sus respuestas no deben buscarse en umbrales etanos que reproducen desigualdades. desigualdades. Diseñar el financiamiento educativo ignorando el envejecimiento envejecimiento demográfico es planificar mirando al pasado.
En una sociedad que envejece, el futuro de la educación superior no pasará por cerrar puertas según la edad, sino por construir sistemas que permitan el aprendizaje a lo largo de toda la vida, aprovechando aprovechando el talento y la experiencia que se acumulan con los años. La demografía demografía no es una nota al pie de las políticas públicas: es una hoja de ruta que les da sentido..