Autor: Francisco Corvalán
La "partida en falso" del otoño: tras lluvias y bajas temperaturas vuelve el calor a la zona central
La "partida en falso" del otoño: tras lluvias y bajas temperaturas vuelve el calor a la zona central Una breve pero intensa señal de otoño se vivió en la zona central durante el reciente fin de semana. Lluvias, cielos cubiertos y un marcado descenso de temperaturas instalaron la idea de que el verano había quedado atrás.
Sin embargo, el escenario cambió rápidamente: esta semana volverán las máximas sobre los 25 e incluso cercanas a los 30, configurando una "partida en falso" del inicio de la estación que comenzó oficialmente el 20 de marzo, a las 11.46 de la mañana. El episodio que marcó este giro tuvo su origen en un sistema frontal que avanzó entre el viernes y la madrugada del sábado. Según explica la investigadora del Centro Agrimed de la Universidad de Chile, Paula Santibáñez, el evento estuvo reforzado por un importante aporte de humedad, lo que intensificó las precipitaciones. En Santiago se registraron 7,4 milímetros en el centro y hasta 13 mm en el sector oriente, cifras incluso superiores a algunas estimaciones iniciales. Tras el paso del frente, una masa de aire frío provocó un descenso significativo de las temperaturas.
Este lunes, por ejemplo, se registraron mínimas de 5 en Pudahuel y durante el domingo se constataron máximas que apenas superaron los 16 en Quinta Normal, según la Dirección Meteorológica de Chile. "Eso refleja con claridad el enfriamiento posterior al sistema frontal", señala Santibáñez. Pero el efecto duró poco.
De acuerdo con Martín Jacques, investigador del Centro de Ciencia del Clima y la Resiliencia (CR2), lo ocurrido responde más a una transición que a un cambio consolidado. "Fue como una ilusión de que el otoño llegaba con todo, pero rápidamente se impone nuevamente un patrón más estable, con temperaturas altas para la época", explica. Ese cambio se debe, en parte, al establecimiento de un bloqueo atmosférico en la zona central, que favorece condiciones de estabilidad, cielos despejados y alta radiación solar. En la práctica, esto se traduce en días soleados y cálidos, una suerte de "resistencia" del verano a retirarse completamente. Donde sí comienza a notarse el cambio estacional es en las temperaturas mínimas.
Las mañanas más frías ya son una señal consistente del otoño, impulsadas por varios factores: el aire frío remanente del sistema frontal, cielos despejados que favorecen la pérdida de calor durante la noche, que además se vuelven progresivamente más largas. "Es una combinación bastante típica de esta época", sostiene Santibáñez. A esto se suma una mayor amplitud térmica diaria: mientras las madrugadas registran temperaturas bajas, durante la tarde el termómetro vuelve a subir con fuerza.
Jacques coincide en este diagnóstico y enfatiza el rol de la ausencia de nubosidad. "Durante el día facilita el calentamiento, pero en la noche permite una pérdida radiativa importante, lo que acentúa el contraste térmico", explica. Pese a la irrupción de aire frío, el calor aún no se retira.
Para esta semana se proyectan máximas entre 26 y 29 en Santiago, con posibilidades de alcanzar los 30 hacia el fin de semana e inicios de la próxima, según los pronósticos de la DMC. "Más que una despedida definitiva, lo que vemos es una transición", afirma Santibáñez. En línea con ello, los pronósticos estacionales indican que las temperaturas máximas se mantendrán sobre lo normal en gran parte del país durante el trimestre marzo-abril-mayo. Esto implica que, aunque las mañanas se tornen más otoñales, las tardes seguirán presentando episodios cálidos. "Son pulsos de calor que todavía pueden ser bastante notorios", agrega la investigadora. En cuanto a precipitaciones, el panorama es menos auspicioso. Las proyecciones apuntan a un trimestre con lluvias entre normales y bajo lo normal en la zona central, desde Coquimbo hasta O'Higgins. Además, la transición hacia condiciones ga señales claras de un otoño particulartras el debilitamiento de La Niña no entremente lluvioso. En el corto plazo, el pronóstico muestra una tendencia a condiciones secas y estables, sin eventos de lluvia en el horizonte inmediato. Esto no descarta episodios puntuales, pero sí reduce la probabilidad de una seguidilla de sistemas frontales. Desde una perspectiva hídrica, el impacto de las lluvias recientes es limitado.
Francisco Fernández, investigador del Centro de Economía para el Desarrollo Sostenible (CEDES), advierte que estos eventos "no logran mover la aguja de la sequía estructural", marcada por más de una década de déficit. "El alivio es momentáneo. Pero para revertirlo se necesita persistencia de lluvias y, sobre todo, acumulación de nieve en la cordillera", sostiene. El contraste con el sur del país también ha sido marcado durante este mes. Mientras en la zona central las precipitaciones han sido puntuales, en ciudades como Concepción y Valdivia se han registrado acumulados significativamente mayores, con varios días consecutivos de lluvia. En el caso de la capital del Biobío, incluso, se perfila como uno de los marzos más lluviosos en décadas, lo que evidencia un comportamiento atmosférico dispar a lo largo del territorio. Este escenario se da en un contexto oceánico particular. Durante este mes se han observado anomalías de temperatura superficial del mar frente a las costas de Chile, en algunos sectores hasta 3 por sobre el promedio. Estas condiciones pueden favorecer una mayor evaporación y disponibilidad de humedad, lo que, en presencia de sistemas frontales activos, puede intensificar los eventos de precipitación.
Pero en ausencia de estos sistemas, como se proyecta para los próximos días, ese aporte no se traduce necesariamente en lluvias, sino que convive con un patrón dominado por la estabilidad atmosférica y una alta radiación solar en la zona central.. Autor: Francisco Corvalán.
El paso de un sistema frontal durante el fin de semana instaló la sensación de un cambio de estación más abrupto, pero las proyecciones apuntan a un escenario distinto: mañanas frías, tardes templadas y un calor que todavía no se retira del todo. Esta semana volverán las máximas sobre los 25 ? e incluso cercanas a los 30.