Autor: Nicolás Pacheco Coach de modelo negocios y expansión
Columnas de Opinión: Puerto Montt encaminada a ser una Smart City
Columnas de Opinión: Puerto Montt encaminada a ser una Smart City uerto Montt no es una ciudad cualquiera. Es puerto, es frontera climática, es puerta de entrada a la Patagonia y es capital de una de las regiones productivas más intensivas del paP ís. Nuestra geografía, lluvia abundante, fiordos, mar interior, volcanes, ruralidad dispersa, no es un dato anecdótico, es el marco sobre el cual se construye nuestra economía y también nuestros desafios. Vivimos en una ciudad cuya espalda productiva es poderosa, acuicultura, industria alimentaria, logística portuaria, comercio, turismo y servicios asociados. La Región de Los Lagos ha mostrado crecimientos regionales por sobre el promedio nacional en 2025, y Puerto Montt es el nodo donde convergen cadenas de valor completas. Pero el crecimiento por sí solo no ordena la ciudad. La pregunta no es si tenemos las condiciones para crecer, la pregunta es cómo. Nuestro primer desafío es urbano. Una ciudad que crece sin planificación paga costos en congestión, vivienda mal localizada, presión sobre servicios básicos y deterioro del espacio público. La lluvia no es un problema, el problema es no diseñar infraestructura acorde a esa lluvia. Las pendientes no son un obstáculo, el obstáculo es no planificar movilidad inteligente que considere topografía y clima. El segundo desafio es productivo. Somos capital de la salmonicultura y plataforma logística del sur austral. Eso significa empleo, exportaciones y dinamismo, pero también implica responsabilidad ambiental, innovación permanente y sofisticación tecnológica. Si nuestras industrias no avanzan hacia economía circular, digitalización, automatización y reducción de impacto, perderán competitividad global. Y si pierden competitividad, la ciudad lo siente primero. El tercer desafio es social. El crecimiento económico no siempre se traduce en cohesión. Tenemos brechas territoriales evidentes entre sectores consolidados y barrios que aún esperan infraestruc tura básica, conectividad y oportunidades. La ciudad inteligente no empieza con sensores, empieza con equidad urbana. Con transporte digno, espacios públicos seguros y acceso real a servicios, y es lo que todos los vecinos hemos ido evidenciando y que nos da cada día más Esperanza. No basta con ser una ciudad únicamente productiva, debemos convertirnos en una ciudad inteligente en el sentido profundo del término. Digitalizar trámites municipales, integrar datos para gestionar contingencias en tiempo real, planificar con información y no con intuición. Una torre de control urbana no es lujo tecnológico, es eficiencia operativa. Nuestra ciudad tiene ventajas que otras ciudades envidiarían, ubicación estratégica, industrias exportadoras, capital humano técnico y una identidad fuerte. El riesgo no es el estancamiento; el riesgo es la improvisación. Si no planificamos hoy, mañana administraremos conflictos en vez de oportunidades. Autor: Nicolás Pacheco Coach de modelo negocios y expansión. C Columna