Autor: Por Gloria Faúndez H | Foto Andrés Pérez
Paulina Núñez: "Veo ánimo, incluso, en el propio ministro de Hacienda de recoger propuestas para lograr un acuerdo amplio"
Paulina Núñez: "Veo ánimo, incluso, en el propio ministro de Hacienda de recoger propuestas para lograr un acuerdo amplio" Los ojos van a estar puestos objetivamente en el Socialismo Democrático", sincera la presidenta del Senado, Paulina Núñez (RN), cuya mesa debe dar cuenta este martes del ingreso a esa instancia de la megarreforma del gobierno de José Antonio Kast ya aprobada por la Cámara.
La advertencia tiene nombre y apellido: la presidenta del PS, Paulina Vodanovic, integrante de la Comisión de Hacienda. "Un voto de abstención de la senadora Vodanovic me parece que es una señal de estar disponible a construir un acuerdo", sentencia. Póngase en el lugar de la oposición. ¿Cuál es el incentivo para ellos en respaldar la megarreforma? Divido a la oposición. Guste o no, pero al menos veo dos oposiciones: el Socialismo Democrático, y el Frente Amplio y el Partido Comunista, que estuvieron muy presentes en ministerios clave en el gobierno del presidente Gabriel Boric.
El primero tiene un incentivo pensando en el país y pensando en ellos mismos, ya que si aspira como lo deberían estar queriendo a gobernar, es como evidente que tienen que tomar el timón y empezar a conducir un acuerdo. Ellos ganan más conduciendo la oposición que sumándose a una actitud de poco diálogo.
En política hay que mostrarles a los propios que uno tiene una capacidad de liderar, de conducir y de tomar posición, y un deber respecto de los propios de que en la reforma quede aquello que ellos estimen que puede ser parte de un buen acuerdo. ¿Ve ánimo del gobierno de acercar posiciones para un acuerdo que también signifique renuncias? Sí, veo ánimo. Y veo ánimo, incluso, en el propio ministro de Hacienda de recoger propuestas. Y no lo veo, lo he conversado con él. Y me atrevo a mencionarlo, ¿no? De poder recoger propuestas que escuchó en la Cámara, de dejar de lado algunas cuestiones que están planteadas. Hay que sincerar inmediatamente las líneas rojas y saber hasta dónde cada uno está dispuesto a llegar.
Luego de eso puede incluso haber cuestiones que están en el proyecto y que a todos nos hacen sentido, para no decir que van a estar los votos disponibles: la exención de las contribuciones, pero con garantía en la compensación de los alcaldes y no que dependa de la ley de presupuestos; la exención del IVA de la compra y venta de inmuebles, donde a lo mejor se podría agregar otra compra y venta de un servicio distinto, no lo sé; el subsidio respecto al trabajo formal o, por ejemplo, el tema de sala cuna.
Por lo tanto, no solamente veo, sino que he ido conversando tanto con el ministro Quiroz como con los ministros García y Alvarado, que vayamos propiciando que ese diálogo se dé. ¿La acusación constitucional anunciada por republicanos y libertarios al exministro de Hacienda Nicolás Grau puso en peligro el diálogo con la oposición? Sí, y agradezco que haya sido el propio ministro Quiroz quien haya salido a señalar que iba a poner empeño en que no afectara el proyecto; García y Alvarado también, o sea, los tres ministros que van a empujar este carro salieron señalando que no era una buena medida.
Primero, por los tiempos y, luego, porque si estamos propiciando que en el Senado el proyecto avance con acuerdos, lo otro es una señal contraria. ¿Cuál es el balance que usted hace del paso del proyecto por la Cámara? Para lograr un acuerdo tú necesitas las partes. Si bien puede no gustar la forma en cómo se discutió en la Cámara, no sé si eso es más responsabilidad del Ejecutivo o de la oposición. Me explico. Tú no puedes pretender que quien conduce la discusión, el Ejecutivo, propicie un acuerdo si antes de conocer el texto ya estás diciendo que vas a votar en contra. O conociendo el texto, antes de que se inicien esas conversaciones para lograr algunos acuerdos, mantengas tu posición de que vas a votar en contra. Si me preguntan si los 26 votos en el Senado están, están.
Incluso creo que hay algunos que no son oficialistas que van a estar, pero aprobar un proyecto con el oficialismo ordenado más uno o dos convencidos de la oposición no es lo mismo que acordar un proyecto donde tengamos, por ejemplo, la presencia del Socialismo Democrático o de comités como el Frente Regionalista Verde o algunos independientes.
En fin, yo creo que el Senado tiene un deber con el país por toda la discusión que se ha dado de esta reforma. ¿Es condición que en la oposición se allanen a apoyar la idea de legislar para avanzar en las conversaciones? Es muy distinto cuando tú votas en contra de la idea de legislar a cuando te abstienes en general, porque si lo haces das espacio para que en un tiempo, de aquí a que Paulina Núñez: Autor: Por Gloria Faúndez H Foto Andrés Pérez.
Paulina Núñez: Paulina Núñez: "Veo ánimo, incluso, en el propio ministro de Hacienda de recoger propuestas para lograr un acuerdo amplio" se empiece a discutir en particular, puedas influir en tus indicaciones y, por lo tanto, dejas abierta una puerta para seguir construyendo. Aquí quiero marcar un punto, la Comisión de Hacienda está 3-2 a favor del oficialismo y conduce el senador Macaya. Y los ojos van a estar puestos objetivamente en el Socialismo Democrático. Que tiene dos representantes. El Partido Socialista tiene a dos senadoras en la Comisión de Hacienda y una de ellas es la presidenta del partido.
Entonces, un voto de abstención de la senadora Vodanovic, a mí me parece que es una señal de estar disponible a construir un acuerdo cuando se vote el corazón o el detalle del proyecto, que es en particular. Yo eso lo veo como una buena señal.
Si se vota en contra de la idea de legislar, ¿se cierra para usted la posibilidad de que se siga conversando? Creo que la posibilidad de seguir conversando tiene que estar siempre abierta, pero evidentemente, si se vota en contra en la comisión, lo único que eso va a propiciar es a juntar los 26 y 27 y sacar el proyecto adelante. Una abstención la veo como una ventana para seguir construyendo un acuerdo. Un senador, correligionario suyo, Andrés Longton, planteó que estamos frente al proyecto más importante que va a tener el Presidente Kast en sus cuatro años. ¿ Lo comparte? Pienso lo mismo. Creo que se va a producir un alza en la economía y también un alza en la aprobación del gobierno, sin duda.
Y por eso creo que es uno de los proyectos más importantes, por cumplir con la meta de crecimiento y por retomar, o al menos lo que el presidente sacó en primera vuelta y, por qué no, construir un apoyo mayoritario de la ciudadanía. ¿Las líneas rojas del Ejecutivo en la iniciativa son las mismas líneas de los senadores oficialistas? Si como oficialismo no estamos unidos difícilmente vamos a poder sacar adelante el proyecto. La unidad que estamos fortaleciendo en el Senado se tiene que traducir en que nuestras líneas rojas sean las mismas.
Y eso no es que nosotros, como senadores, aceptemos todo lo que viene del gobierno, sino que tenemos el deber de convencer a nuestros ministros de que hay determinados temas que se pueden modificar o que pueden quedar en el camino.
La oposición la ha llamado la reforma de los superricos y en La Moneda la rebaja al impuesto corporativo es intransable. .. Se viene un choque de trenes más que la posibilidad de generar un acuerdo. Evidentemente que es un debate de ideas. Yo creo en que mientras menos impuestos se paguen, mejor. Pero por todos. No solamente por las empresas, sino que también por el contribuyente.
Si la izquierda plantea, más allá que se pague más o menos impuestos, que hay que asegurar la recaudación fiscal para llegar con recursos a los programas sociales, a quienes tienen apoyo del Estado, es ahí donde yo digo, bueno, nos detenemos en el medio o miramos el fin. Acá hay un punto que yo no voy a decir que es comunicacional, sino que hay que explicarlo mejor y hay que transparentarlo bien, lo hemos hablado con el ministro Quiroz. El gobierno está al debe de explicar cómo este proyecto va a llegar al bolsillo de cada chileno y chilena. ¿Ha habido debilidad en el gobierno para explicar su reforma? Sí, yo creo que sí.
No tengo ninguna duda de que el ministro Quiroz y el Presidente Kast quieren un proyecto que le haga bien a Chile, pero así como el ministro tiene el desafío de lograr un acuerdo más amplio en el Senado a propósito de lo que ocurrió en la Cámara, también tiene un desafío de explicar mejor, contarles a los chilenos cómo este proyecto va a llegar a sus bolsillos. Por ejemplo, una persona en Chile hoy día, con el nivel de desempleo que tenemos, se está demorando 10 meses en encontrar trabajo. El ministro nos decía que si el proyecto se aprueba, se va a demorar tres meses aproximadamente. Y yo le repliqué: ¿ Cómo eso no es titular? En eso ha habido un déficit.
Y creo que si le ponemos un poco más de empeño hasta la aprobación del proyecto podría subir. ¿Hay dos almas en la negociación, una dupla Alvarado-García más preocupada de generar amplitud en la aprobación de la reforma, y el ministro de Hacienda, que parece más impetuoso respecto de los timing de tramitación? No creo que sean dos almas.
Hay que coordinar los roles que cada uno tiene con el objetivo final que es, a mi juicio, no solamente despachar el proyecto, sino que tener un acuerdo mayoritario sobre el proyecto. ¿Cuándo es un plazo razonable de que la iniciativa salga del Senado? Julio, de todas maneras. ¿Usted espera que la acusación constitucional anunciada en contra del exministro Nicolás Grau no prospere? Espero que no se presente.
Y en esto, a quienes les debería caer una mayor responsabilidad, es a los parlamentarios del partido del presidente, en ese orden, y por supuesto a cada uno de los partidos que estamos en el gobierno. ¿Su partido, RN, no la respaldará? No tengo ningún problema con las acusaciones, las interpelaciones o las herramientas de fiscalización, porque creo en los contrapesos. Pero los tiempos son clave. La acusación a Grau y todo el debate que se generó reactivaron en la derecha un debate interno: este tema de la 'derechita cobarde'. .. Nunca me he sentido derechita cobarde. Yo creo que no hay nada más valiente que propiciar los acuerdos y generar los diálogos. Es más fácil, para no catalogarlo de otra manera, quedarse atrincherado defendiendo tus ideas, o tu ideología, y creer que con eso se hace la pega. Si uno llega al Congreso Nacional, llega a parlamentar. No es casualidad que el Parlamento lleve el nombre que lleva. No hay mejor acuerdo que aquel en que quedan todos medio heridos, porque quiere decir que todos cedieron algo, poniendo por delante ni más ni menos que al país. Casi se nos crucifica por el acuerdo por la reforma previsional.
Y hoy día, vaya qué tranquilidad tienen el Presidente Kast, el propio ministro Tomás Rau, de estar preocupados de los temas de futuro en trabajo y en previsión y no de estar discutiendo, no tengo idea, no más AFP o cómo mejoramos las pensiones de los chilenos en este momento. ® La presidenta del Senado sostiene que La Moneda tiene en esta instancia no sólo el desafío de lograr un acuerdo con la oposición más amplio que el logrado con los diputados, sino que también de explicar mejor los efectos que tendrá la megarreforma. Autor: Por Gloria Faúndez H Foto Andrés Pérez.
La presidenta del Senado sostiene que La Moneda tiene en esta instancia no sólo el desafío de lograr un acuerdo con la oposición más amplio que el logrado con los diputados, sino que también de explicar mejor los efectos que tendrá la megarreforma.