Autor: Por Antonio Sánchez E,, presidente de la Cámara de Comercio, Servicios y Turismo de Antofagasta A.G.
Antofagasta: motor del país, pero con deudas pendientes
Antofagasta: motor del país, pero con deudas pendientes ntofagasta nace como ciuNes enla segunda mitad del siglo XIX, pero habilitada únicamente como puerto deservicioala minería. Así se ha mantenido hasta el presente. Guano, salitre, plata, cobre, molibdeno, oro, litio y diversos minerales no metálicos nos han constituido, por décadas, en el principal polo exportador del país medido en dólares. En2024, la Región de Antofagasta concentró alrededor del 35% de las exportaciones nacionales totales (según datos de Aduanas yboletines del INE), con puertos como los de Antofagasta, Mejillones y Patache como vías clave. El 12% del PIB nacionalsurge de nuestra región (según cuentas nacionales del Banco Central para añosrecientes), y el país entero sufrelas fluctuaciones del precio del cobre al pensar en cómo financiar el gastopúblico. No esparamenos: cercadel50% delaproducciónnacionaldecobre provienede Antofagasta (según Cochilco). Todo ello es frutode que, por décadas, untercio de la inversión privada nacional se ha materializado en nuestro territorio, especialmente en minería, energía y desalación.
Pero ¿ qué ha ocurrido con la contraparte, la inversión pública? Históricamente, nunca ha superado el 5-6% del total nacional (en el período 2010-2024 acumuló soloel5,4%, según estudios recientes). Producto de una visión de corto plazo de quienes noentienden la minería -o, como decía un antiguo político nortino, de un “país minero administrado por agricultores”-, no se ha transformado esa riqueza no renovable enactivos permanentes. Laenormebrechaentrelainversión privada (masiva en minería y energía) y la escasa inversión públicaseconstata hoy enfalenciasgraves: educación, salud, vivienda, conectividad, obras públicas, infraestructura habilitante y, en general, calidad devida. Estosdéficits explican por qué muchos trabajan en Antofagasta, pero no viven aquí.
Másde 100 miltrabajadores (cerca del 50% del sector minero, además, de altos ingresos) son “conmutados" que residen en otrasregionesy sellevan billonesenremuneracionesanualmente, Según el Censo 2024, la región registró una emigración netade residentes habituales:56 mil personassalieron entre censos, ysila población no disminuyó fue graciasa la llegada de 61 mil inmigrantes extranjeros (aproximadamente). De hecho, Antofagasta es una de las regiones con mayor tasa de población extranjera del país (alrededor del 19-20%). Según proyecciones del INE base Censo 2017, para 2024 deberíamos haber alcanzado cerca de714-718 mil habitantes; sin embargo, el censo midiósolo635.416, un 11-12% menos de lo esperado, peseal aporte migratorio. Hoy Antofagasta enfrenta un nuevo ciclo de enormes inversiones. Yanoessolo la minería el motor principal: emerge con fuerzatodolorelacionado con energía impia «generación renovable, transmisión, almacenamiey, n etsope cialmente, hidrógeno verde-. Nuevammáes dne un tterceio d, ela inversiónnacionaldelos próximos 10 añosseradicaraqáuí. Las nuevas autoridades locales y nacionales deben comprenderel pasado del norte: qué hicimos mal, qué nos faltó. Hay que reconocer las realiday dfaelesncias actue ainnlovare psara, q ue la riqque unueestraz tiearra entrega generosamente al país tambiéns e manifieste localmente. Es un imperativo de supervivencia: la minería y la energía que depende en gran medida de su demandason extinguibles. Hay que crear hoy la nueva riqueza que sostenga la economía futura dela región. En Antofagasta, a diferencia de tras zonas del país, todos dependemos de la minería. Los demás sectores se mueven al ritmo de esa industria. Las autoridades y los actores privados tenemos la responsabilidad «quizá la última oportunidadde generar por fin las condiciones de sustentabilidad futura. Autor: Por Antonio Sánchez E,, presidente de la Cámara de Comercio, Servicios y Turismo de Antofagasta A.G..