Editorial: El "espejismo" de El Niño
Editorial: El "espejismo" de El Niño Las proyecciones de un eventual fenómeno de El Niño han vuelto a instalar una cuota de esperanza en una región golpeada por más de una década de sequía.
Sin embargo, el entusiasmo no puede hacernos perder de vista la realidad: la zona continúa enfrentando una crisis hídrica profunda, con embalses que, en promedio, están al 11% de su capacidad y con acuíferos en constante descenso. La advertencia de los especialistas es clara. Más allá de las proyecciones climáticas, hoy existe una situación crítica que afecta directamente el abastecimiento humano, la agricultura y el desarrollo económico de la región. El agua disponible apenas alcanza para garantizar el consumo básico y una mínima parte del riego agrícola, mientras miles de hectáreas productivas han quedado fuera de operación en los últimos años.
Por ello, el debate no puede centrarse únicamente en si llegará o no un "Niño Godzilla". La verdadera discusión debe apuntar a cómo la región se prepara para enfrentar escenarios climáticos cada vez más extremos e inciertos. Si llegan lluvias, estas deben ser aprovechadas al máximo mediante infraestructura adecuada, capacidad de almacenamiento y medidas preventivas que eviten emergencias derivadas de crecidas o aluviones. La crisis hídrica dejó hace tiempo de ser un problema coyuntural. Hoy representa uno de los mayores desafíos estructurales para la Región de Coquimbo. Esperar que un invierno lluvioso resuelva por sí solo años de sequía sería un error. Lo urgente es avanzar en planificación, inversión y gestión eficiente del recurso hídrico antes de que la situación siga agravándose.. La crisis hídrica dejó hace tiempo de ser un problema coyuntural. Hoy representa uno de los mayores desafíos estructurales para la Región de Coquimbo.