Autor: FERNANDA AROS
“Momento inesperado de belleza”: Música sinfónica para iniciar el día en el Instituto Nacional
“Momento inesperado de belleza”: Música sinfónica para iniciar el día en el Instituto Nacional A las 7:30 de la mañana, media hora antes del inicio de la jornada escolar, los más de 40 integrantes de la Orquesta Estudiantil de Santiago salieron desde el Centro de Extensión del Instituto Nacional (Ceina) hacia la puerta del liceo, en la calle Arturo Prat.
Allí, mientras comenzaban a llegar los alumnos, algunos acompañados de sus padres, y horas después de los disturbios vividos el jueves en las cercanías durante la protesta de secundarios y universitarios, la agrupación inició un repertorio que agradó a grandes y chicos.
Versiones orquestadas de “Feeling the blues”, de Mungo Jerry; “La vicuña roja”, de Rodrigo “Peje” Durán; “Todos Juntos”, de Los Jaivas; “My favorite things”, de Richard Rodgers; “Someday my prince will come”, de Disney, y “Cazador de Vampiros”, inspirada en Drácula, fueron parte de la propuesta musical. La actividad fue la culminación de un ciclo que se extendió durante toda la semana y reunió a un mayor número de público que durante los días previos, entre muestras de apoyo y admiración. “Fue una bella instancia, tanto por la música como por lo que proyectan los chicos. Fue una intervención muy positiva”, comentó Adela Reyes (56), quien transitaba por el lugar y se quedó a disfrutar de la presentación. La ejecución fue encabezada por Gorky Largo, profesor de formación y director del proyecto orquestal, que reúne a alumnos desde kínder a 4º medio. “Hay muchos estudiantes del Instituto Nacional, pero el proyecto está abierto a todos los colegios públicos de la comuna. Muchos viven en los alrededores y otros llegan desde distintas comunas para estudiar acá”, señaló. “Lo que suele mostrarse de la educación pública no es muy bueno; entonces, la idea es justamente revertir esa mirada y mostrar el trabajo artístico que realizan los estudiantes”, afirmó Largo.
Otra cara de la educación Intérprete de flauta traversa, Jayri Araya (18) valoró la oportunidad: “Fue importante compartir el trabajo musical y acercar a las personas a un mundo que a veces suele ser muy de nicho (... ). Uno se prepara durante años”. Ángel de Jesús Salcedo (12), trompetista, destacó el impacto que se puede generar. “Lo que más me gusta es ver a la gente disfrutar de buena música y llegar a los corazones. Ojalá se repita pronto”, comentó. Victoria González (17, flauta traversa) calificó la experiencia como “muy enriquecedora y significativa”. También destacó la importancia de generar espacios de visibilización para los músicos jóvenes.
“Muchas veces, la gente solo ve el resultado final, pero det r á s h a y m u c h a s h o r a s d e ensayo, disciplina, esfuerzo y motivación”, afirmó.
“Fue una experiencia increíble y muy emocionante”, confesó Frank Ramírez (11, viola). “Estos espacios nos motivan a seguir practicando y demuestran que los niños y jóvenes podemos lograr grandes cosas a través de la música”, concluyó.
Espacios “sensibles y acogedores” Francisca Las Heras, directora ejecutiva del Ceina, sostuvo que “el objetivo principal de esta iniciativa es volver a situar el arte y la experiencia estética en el centro de la vida cotidiana de las comunidades educativas. Durante toda esta semana, mientras los estudiantes ingresaban al Instituto Nacional a las 7:30 de la mañana, se encontraban con la Orquesta Estudiantil de Santiago, interpretando música sinfónica en el acceso al establecimiento.
Ese gesto, aparentemente simple, transforma completamente la experiencia de llegada y el ánimo con que se inicia el día”. La gestora cultural dijo que “esta acción se enmarca, además, en la Semana de la Educación Artística y nace desde una convicción profunda del Ceina: el arte tiene una enorme capacidad de transformación social, emocional y humana.
Creemos que puede convertir espacios percibidos como tensos, inseguros o conflictivos, en espacios amables, sensibles y acogedores”. Las Heras explicó que, “desde el inicio, esta actividad fue pensada no como un concierto tradicional, sino como una intervención artística sorpresiva, casi como un flashmob.
Nos interesaba justamente irrumpir en la rutina cotidiana del ingreso a clases y provocar un momento inesperado de belleza, emoción y pausa en medio de una dinámica que muchas veces está marcada por la tensión y el conflicto”. Según la directora ejecutiva, que valoró la “respetuosa” y “emocionante” recepción por parte de la comunidad escolar, “los entornos estéticos influyen directamente en nuestra calidad de vida. La música, la belleza, la experiencia artística y un entorno visual y emocionalmente cuidado impactan en las personas, en su estado de ánimo y en la manera en que se relacionan con los otros.
Partir el día en un contexto distinto puede ayudar a mejorar la convivencia escolar y fortalecer el espíritu colectivo”. Consultada acerca del contraste entre la jornada musical y las recurrentes acciones violentas de los “overoles blancos” en el sector, afirmó que “más que establecer un contraste directo con situaciones específicas, lo que nos interesa relevar es el rol que puede y debe tener el arte dentro de una comunidad educativa y también dentro de la sociedad.
Muchas veces hablamos de seguridad, convivencia o conflictividad desde una lógica únicamente reactiva, pero creemos que también es fundamental construir contextos positivos, sensibles y empáticos (... ). También, creo que es importante mirar a los estudiantes en toda su complejidad y no reducirlos únicamente a los conflictos que muchas veces aparecen en la agenda pública. Hemos visto jóvenes profundamente creativos, organizados, conscientes de su realidad, preocupados por su educación y por vincularse con lo que ocurre en el país.
Hay una enorme potencia ahí”. Las Heras resalta que “uno de los aspectos más valiosos de esta experiencia es justamente la composición humana de la orquesta: está integrada por estudiantes provenientes de distintos liceos y escuelas de la comuna de Santiago, conformando un grupo muy diverso y heterogéneo.
Existe, además, una presencia importante de jóvenes migrantes, lo que enriquece enormemente el proyecto y lo transforma también en un espacio de integración, encuentro y construcción colectiva a través de la música”. ROL CLAVE Francisca Las Heras buscará replicar la iniciativa: “El arte tiene una capacidad enorme de transformar espacios de tensión en lugares de encuentro. Educa, conmueve, desarrolla pensamiento crítico, genera preguntas, incomoda, emociona y abre posibilidades de diálogo”. Autor: FERNANDA AROS. La actividad, realizada en las afueras del liceo, reunió a más de 40 músicos de distintos establecimientos públicos de Santiago. En una semana marcada por movilizaciones estudiantiles ROL CLAVE Francisca Las Heras buscará replicar la iniciativa: “El arte tiene una capacidad enorme de transformar espacios de tensión en lugares de encuentro.
Educa, conmueve, desarrolla pensamiento crítico, genera preguntas, incomoda, emociona y abre posibilidades de diálogo”. UNA MAÑANA DIFERENTE. — Gorky Largo, director del proyecto orquestal, junto a los estudiantes músicos en la calle Arturo Prat, afuera del Instituto Nacional.