Autor: GIOVANNA AMAYA PEÑA Docente Ingeniería Ambiental Universidad de O'Higgins
Columnas de Opinión: Cuidar el clima es cuidar a las personas
Columnas de Opinión: Cuidar el clima es cuidar a las personas GIOVANNA AMAYA PEÑA Docente Ingeniería Ambiental Universidad de O'Higgins Cada 28 de enero se conmeriesgo ambiental para enfermedades mora el Día Mundial por la Reducción de las emisiones de CO ?. Una fecha incómoda pero necesaria para recordar que el cambio climático dejó de ser una proyección futura para transformarse en una realidad vivencial, especialmente en la región de O'Higgins.
El aumento constante de las temperaturas, la mayor frecuencia de eventos extremos y los inviernos cada vez más complejos para la calidad del aire evidencian que el problema ya está aquí y que no responde a procesos naturales (como algunos manifiestan), sino a decisiones humanas acumuladas en el tiempo. Los resultados de mi investigación doctoral lo confirman con datos concretos: que reducir emisiones es una meta climatica global, pero también es una acción directa sobre la salud de las personas.
En el valle central de la región de O'Higgins, el material particulado fino (MP ?. ? ), relacionado con los procesos de combustión y, por tanto, con emisiones de CO?, sigue siendo uno de los principales factores de respiratorias y cardiovasculares. Incluso cuando las políticas públicas han logrado avances, el cambio climático introduce nuevas tensiones que pueden limitar su efectividad si no se actúa de manera integral, anticipada y con enfoque territorial. En este escenario, la Universidad de O'Higgins, y en particular del Campus Colchagua, tiene un rol estratégico. Las carreras que se forman en este territorio (desde el ámbito agroalimentario, ambiental, veterinario) estudian y conviven con los impactos del cambio climático.
Cada decisión relacionada con el uso de energía, la gestión de residuos, los sistemas productivos, la eficiencia hídrica, la movilidad o la calefacción tiene un efecto directo en las emisiones y, en consecuencia, en la calidad del aire que respiramos. En el mismo campus, la investigación nace desde el territorio.
Hoy se desarrollan múltiples líneas orientadas a responder al cambio climático, estudios sobre la protección de humedales, ensayos de cultivos bajo condiciones climáticas extremas, la transformación de residuos orgánicos en biochar capaz de secuestrar carbono, estudios sobre el impacto del clima en las abejas y la recuperación de suelos degradados por sequías e incendios. Estas son solo algunas de las investigaciones que buscan aportar soluciones reales, basadas en evidencia, para una región que ya está sintiendo los efectos del cambio climático. Este escenario se ve fortalecido por el avance de la planificación climática regional. La Región de O'Higgins cuenta hoy con un Plan de Acción Regional de Cambio Climático (PARCC), instrumento del Gobierno Regional que reconoce explícitamente la urgencia de avanzar en mitigación y adaptación desde el territorio. A ello se suma un proceso clave: la aprobación progresiva de los Planes de Acción Local de Cambio Climático por parte de los concejos municipales. Estas decisiones, que deben adoptar los ciudadanos, representan una oportunidad real para traducir la evidencia científica en acciones concretas, aterrizadas y sostenibles. Reducir las emisiones de CO? implica revisar prácticas cotidianas y decisiones estructurales: cómo producimos alimentos, cómo nos desplazamos, cómo diseñamos ciudades y cómo protegemos la salud de las comunidades. La evidencia muestra que las políticas públicas son más efectivas cuando se articulan con el conocimiento científico, la formación profesional y un compromiso territorial real.
Para el Campus Colchagua de la Universidad de O'Higgins, formar profesionales con conciencia climática y sanitaria, y desarrollar investigación aplicada en el territorio, no es un eslogan, sino una responsabilidad ética con la región y con el país.
Hoy más que nunca, la ciencia demuestra que cada tonelada de CO? evitada contribuye a mitigar el cambio climático; además, puede traducirse en menos enfermedades, menos hospitalizaciones y una mejor calidad de vida para miles de personas. En este Día Mundial por la Reducción de CO?, tenemos un tremendo desafío: necesitamos urgentemente pasar del diagnóstico a la acción, pero desde el territorio, con ciencia, educación y decisiones valientes. Porque finalmente, cuidar el clima es cuidar a las personas. Autor: GIOVANNA AMAYA PEÑA Docente Ingeniería Ambiental Universidad de O'Higgins.