Autor: Ricardo Abuauad Decano Campus Creativo UNAB y profesor UC
Columnas de Opinión: El peso de una ruina
Columnas de Opinión: El peso de una ruina A 1 menos para el MINVU, los datos indicaban que habría un importante déficit en el presupuesto 2026. Aunque el ministro Montes lo desestimó, solo sería posible entender la magnitud del problema con un nuevo gobierno que tuviera todos los datos a la vista.
El ministro Poduje acaba de cifrar en 97% el porcentaje del presupuesto comprometido en "deudas de la administración anterior". Así es que sí, se sabía que no habría holgura alguna (no la hay, de hecho), aunque resultaba imposible evaluar hasta dónde eso afectaría también las otras carteras con impacto en la ciudad. Cultura es uno de esos casos críticos. Llamado ese ministerio, al igual que los demás, a reducir su gasto en 3% (y más aún), una parte clave de sus proyectos está siendo reevaluado.
No cabe duda de que la estrechez de la caja fiscal heredada del gobierno anterior deja una pesada carga que obligará, en temas de ciudad, a hacer sacrificios. ¿Cómo priorizar, entonces? Tal vez la iniciativa más esperada cuya continuidad se encuentra amenazada es la construcción de la segunda etapa del GAM. Su historia está plagada de dificultades: se trata de una obra que comenzó en 2015, pero la empresa quebró tres años después, cuando se tenía casi la mitad de avance. Luego vino el ostensible deterioro: el 2016 se inundó, y sus muros sufrieron ataques y rayados durante el estallido. Durante los siguientes 8 años se fue transformando en la enorme y visible ruina que conocemos hoy.
El gobierno anterior dejó comprometido un contrato, a través del MOP, aunque, en palabras del ministro Undurraga, "sospechaba o tenía absoluta idea del estado de las arcas fiscales". Evidentemente los US$ 120 millones que se estima que costará terminarlo pesan sobre un presupuesto a la baja. Sin embargo, hay que incluir otros factores en la decisión. El centro de Santiago sufrió gravemente durante el estallido, y la zona alrededor de Baquedano, de la que el GAM forma parte, fue el epicentro de ello. Recuperar el área ha costado años y millones, y ahora que por fin vemos un avance claro, dejar esta pieza inconclusa amenaza el éxito de todo lo demás. La larga fachada del edificio sobre la Alameda, el eje principal de la ciudad, le da una visibilidad que hace imposible soslayar esta ruina en lento deterioro. El futuro de todo el Barrio Cultural Santa Lucía es incompatible con ella. De alguna manera su presencia ahí recuerda la "teoría de las ventanas rotas": mientras no se termine hay una sensación de degradación que da licencia para nuevos desmanes. Se trata de un edificio de primer nivel y de un programa necesario, pero es más que eso: este proyecto inconcluso dice, de alguna manera, que el deterioro del casco histórico aún persiste. En suma, y entendiendo las restricciones presupuestarias que exigen priorizar, la nueva etapa del GAM debería estar muy arriba en esa lista de necesidades. La ciudad, el barrio, y todos los que esperamos ver esa notable y premiada obra terminada -de una vez por todasllevamos demasiado tiempo esperando. Autor: Ricardo Abuauad Decano Campus Creativo UNAB y profesor UC. ESPACIO ABIERTO