Combate de Punta Gruesa y la audaz maniobra del comandante Carlos Condell
Combate de Punta Gruesa y la audaz maniobra del comandante Carlos Condell ara algunos es la batalla olvidada cada 21 de mayo. Sin embargo, el P Combate Naval de Punta Gruesa destaca por dar una duro golpe a la Armada de Perú, ya que perdió uno de sus naves más poderosas.
Según relata la Armada, transcurrida una hora de combate, el 'Huáscar' se dedicó a combatir con la 'Esmeralda' y la 'Independencia' avanzó contra la goleta 'Covadonga'. En ese momento, aprovechando el cambio de posición de las naves peruanas, el comandante de la 'Covadonga', Carlos Condell, decidió salir de la bahía, bordeando los arrecifes de la costa, con rumbo al sur.
Cuando pasaba a la altura de la isla de Iquique, posteriormente llamada isla Serrano y hoy unida a tierra, al doblar la punta norte recibió un proyectil del 'Huáscar' que la atravesó de banda a banda, ocasionando la muerte del cirujano Pedro Segundo Regalado Videla y matando instantáneamente al grumete Blas 2 Tellez y al mozo Felipe Ojeda. A partir de ese momento el Combate Naval de Iquique se dividía en dos. A la altura de la playa de Cavancha, la 'Covadonga' fue atacada por una gran cantidad de botes armados, con la intención de abordarla.
Rechazado este intento por los fusileros de la goleta que hicieron gran cantidad de disparos sobre los botes, continuó su travesía, sorteando la costa, en fondo muy bajo para evitar de esta manera el espolón de la 'Independencia', detalla la Armada. Los historiadores concuerdan que la situación del comandante Condell en estas circunstancias era difícil, ya que para usar su artillería debía detenerse para presentar su costado y disparar, para luego continuar con su recorrido. Frente a la caleta Molle, la 'Covadonga' que marchaba muy apegada a la costa, recibió los fuegos de tierra y además, la primera carga al espolón de la fragata peruana, a las 10:00 horas. Al sur de Chucumata, el comandante Juan Guillermo Moore, intenta por segunda vez espolonear a la goleta chilena, siendo nuevamente evitado por esta al esquivarlo cayendo. En esta marcha paralela, entre caleta Molle y Punta Gruesa, la 'Independencia' acertó sobre la 'Covadonga' una serie de tiros que dañaron sus palos, jarcias, botes y carboneras. Habiendo tomado la nave peruana la estela de la goleta, las únicas piezas de artillería realmente peligrosas de los peruanos eran el cañón de proa y las ametralladoras instaladas en la cofa del palo trinquete.
Dándose cuenta de la situación, el segundo comandante de la 'Covadonga', teniente 1 Manuel Orella, dispuso que el jefe de la Guarnición de la Artillería de Marina, sargento Ramón Olave, se encargara de impedir que estas piezas fueran utilizadas, ubicándose con cuatro rifleros seleccionados en el castillo de popa de la goleta, disparando desde una distancia de 200 a 300 metros.
El no poder utilizar su cañón de proa, exasperó al comandante Moore, por lo que decidió atacar por tercera vez al espolón, a las 11:45 horas, en los arrecifes ubicados un poco al norte de Punta Gruesa. Ante esta situación, el comandante Condell decidió pasar sobre los bajos, tocando ligeramente con la quilla de su nave, rechinando el casco y estremeciéndose, a pesar de su poco calado.
Inmediatamente el comandante chileno comprendió que su enemigo, de mucho mayor calado, no pasaría por las rocas y que indefectiblemente se vararía, exclamando festivamente: "¡ Aquí se fregaron! ", ordenando instantáneamente caer a estribor y virar hacia atrás. El combate terminó a las 12.35 horas.. En un táctica heroica, la 'Covandonga' hizo encallar a la fragata blindada 'Independencia', en un duro golpe para la Armada del Perú.