Editorial: IA para el desarrollo local
Editorial: IA para el desarrollo local I despliegue de la inteligencia artificial (IA) suele asociarse erróneamente a grandes centros tecnológicos globales o a la capital del país, generando una percepción de lejanía respecto de sus E beneficios inmediatos. Sin embargo, la realidad demuestra que esta herramienta posee un potente componente democratizador cuando se aterriza en los territorios.
En Los Lagos, el desarrollo tecnológico ha encontrado un cauce fértil gracias a la labor de las casas de estudio superior, cuyas investigaciones validan la relevancia de descentralizar el conocimiento para resolver urgencias propias de la zona. El catálogo de innovaciones que se gestan en la región es contundente y diverso. En el ámbito de la salud, la Universidad Austral de Chile lidera un sistema para detectar retinopatía diabética, buscando reducir los falsos negativos en una patología de alta incidencia local. En la inclusión, la Universidad de Los Lagos trabaja junto a agrupaciones sociales en un dispositivo de asistencia para personas ciegas, económico y funcional sin internet. La educación rural recibe el aporte de la Universidad San Sebastián con el robot "Manito", que introduce el pensamiento computacional en la primera infancia. A nivel productivo, la Universidad Santo Tomás impulsa una plataforma para medir la madurez digital de las empresas, mientras que Inacap aplica visión por computadora para optimizar la selección de semillas en la mitilicultura. Por sus características, la IA ofrece una oportunidad sustantiva para impactar positivamente en áreas críticas.
No se trata de modernización por estética, sino de soluciones funcionales: diagnósticos oftalmológi cos más precisos, herramientas educativas adaptadas a niños que aún no escriben o mejoras en la eficiencia de rubros tradicionales como la acuicultura. Estos proyectos confirman que la tecnología, bien orientada, actúa como una palanca de equidad social y competitividad económica. Es fundamental que los jóvenes de educación superior continúen involucrándose activamente en esta área. Son ellos quienes, a través de sus tesis y proyectos, están llamados a encabezar este nuevo tipo de desarrollo. No obstante, este avance técnico debe mantener a fuego su humanidad.
Como demuestran las iniciativas locales, el éxito no radica en el algoritmo en sí mismo, sino en su capacidad para poner al ser humano -al paciente, al estudiante, al trabajadoren el centro de la solución.. En la región hay un activo despliegue en la educación superior en pos de aplicaciones en beneficio de las personas. E Editorial