Autor: Ramón Jara Zavala Director Ejecutivo SLEP Andalién Costa
Columnas de Opinión: Pedagogía de la convivencia
Columnas de Opinión: Pedagogía de la convivencia La escuela pública es esencialmente el lugar del aprender a convivir. El vivir junto a otros para construir una buena vecindad. Por lo tanto, la convivencia escolar, no puede entenderse únicamente como la ausencia de conflictos.
Una encuesta reciente reveló que el 62% de las personas identifica el bullying y ciberbullying como el mayor problema de convivencia escolar, posicionando el apoyo psicológico y de salud mental (54%) como la medida más efectiva para enfrentar la violencia escolar. Estos son fenómenos que pueden ocurrir dentro del espacio educativo para lo cual se deben implementar estrategias pedagógicas y de contención socioafectivas para enfrentar estas situaciones en la escuela. Pero hoy existe un desafío mayor y más complejo. Trabajar una pedagogía para la convivencia que incluya a todos los actores de la comunidad educativa. Principalmente fortalecer la relación escuela, familia, docentes y estudiantes.
Una tarea central de la pedagogía de la convivencia es la construcción conjunta de los proyectos educativos situados en un territorio, basados en el respeto, el ejercicio de los deberes y derechos, el buen trato, la inclusión y la protección integral de las comunidades educativas. Esto significa fortalecer la escuela y sus procesos de convivencia escolar desde su rutina cotidiana. Construir comunidad es una tarea pedagógica. Pero también existe una realidad fuera de los márgenes de la D escuela.
Un contexto social marcado por nuevas formas de delincuencia, sobrexposición digital y situaciones de violencia de alta complejidad que requieren una mayor coordinación con autoridades de seguridad pública y trabajo intersectorial con el objeto de garantizar la seguridad en el entorno de los establecimientos. La convivencia escolar ya no puede abordarse solo desde una mirada reactiva o exclusivamente reglamentaria y disciplinaria; requiere una perspectiva preventiva, formativa y de cuidado permanente. Fortalecer la convivencia educativa se vuelve una responsabilidad pedagógica compartida y una condición esencial para garantizar trayectorias educativas seguras y significativas. Las comunidades escolares pueden fortalecerse mediante la prevención, colaboración y compromiso colectivo. Educar también es cuidar, proteger y generar espacios donde niñas, niños, adolescentes y adultos puedan desarrollarse con dignidad, confianza y esperanza. Autor: Ramón Jara Zavala Director Ejecutivo SLEP Andalién Costa. ENFOQUE