EL PUEBLO DE LAS PASARELAS
EL PUEBLO DE LAS PASARELAS EL PUEBLO DE LAS PASARELAS CALETA TORTEL ES UNA DE LAS POCAS LOCALIDADES DE CHILE DONDE NO HAY VEREDAS NI CALLES. EN SU LUGAR, UN LABERÍNTICO SISTEMA DE PASARELAS DE MADERA DOMINA TODO. Y ASÍ, ESTA CURIOSA LOCALIDAD SE HA CONVERTIDO EN UNA DE LAS MÁS FOTOGÉNICAS DEL PAÍS, Y EN EL CENTRO DE VARIAS ACTIVIDADES DE TURISMO AVENTURA. POR Gabriela Espejo, DESDE LA REGIÓN DE AYSÉN. Caleta Tortel, visto desde el sur. Tortel, en la provincia Capitán Prat, es una joya de la Patagonia, donde viven de forma permanente unas 500 personas. Y aún así, es la sexta comuna más grande de Chile (tiene 21mil kilómetros cuadrados). Y la menos poblada. Además, sus paisajes... tiene una zona archipelágica y otra cordillerana, fiordos, canales, valles, glaciares y campos de hielo. Así, no es raro que la economía local se base principalmente en el turismo, complementado por la pesca artesanal y la recolección de productos del mar. Aparte de eso, tiene los servicios esenciales, y un centro de investigación oceanográfica de la Universidad de Concepción, que promueve proyectos científicos y culturales. Y están sus pasarelas. Sus emblemáticas pasarelas, que permiten moverse sobre este suelo inclinado, cubierto de vegetación densa, donde es más fácil enterrarse que pisar suelo firme, así que es imposible de recorrer de otra manera.
Ese es su sello, algo que descubrieron todos los que habitaron esta zona, que guarece uno de los últimos poblados que se puede visitar recorriendo la Carretera Austral, a la cual se conectó oficialmente en 2003.
Antes llegaron aquí las comunidades kawésqar, se asomaron exploradores europeos y, más tarde, la explotación del ciprés de las Guaitecas delineó su identidad (el pueblo, construido casi completamente con esa madera, emana la suave fragancia de ese árbol cuando el sol acompaña). Eso fue a mediados del siglo XX, a manos de una compañía inglesa y consolidando, de paso, el asentamiento permanente. El pueblo se fundó oficialmente el 25 de mayo de 1955, cuando ya los colonos habían levantado varias casas por la zona, comunicadas por las pasarelas para superar la compleja geografía. Esa es la postal clásica de Tortel: la de las pasarelas.
Pero la gente viene por más, y entre las principales atracciones turísticas que tiene están todas las actividades que giran en torno al emblemático río Baker, con su color inolvidable, y las visitas a sitios cercanos, como la popular isla de los Muertos, declarada “monumento nacional” y conocida por el misterio que rodea las tumbas de un grupo de trabajadores madereros del siglo XIX. Desde Tortel también es posible explorar los fiordos y visitar el ventisquero Jorge Montt, que es uno de los glaciares más accesibles del Campo de Hielo Sur. Pero ni siquiera necesita alejarse demasiado del pueblo.
El bosque nativo que rodea la localidad es un atractivo en sí: conformado por especies deslumbrantes, como el mencionado ciprés de las Guaitecas, coigüe de Magallanes y canelo, que es el árbol sagrado para los pueblos mapuche y kawésqar, se encuentran además especies como tepa y ñirre, junto con una abundante diversidad de helechos y musgos que cubren el sotobosque.
Para adentrarse en la selva fría patagónica, el trekking más reconocido es el ascenso al cerro La Bandera, también llamado “cerro Vigía”. Este sendero circular, bien señalizado, ofrece vistas panorámicas al delta del río Baker, además de los canales y fiordos patagónicos.
Tiene una duración aproximada de 2 a 3 horas (para unos 5 a 6 kilómetros), y se puede iniciar tanto desde la plaza de la rotonda y estacionamiento de Tortel como desde el sector Junquillos, en la costanera sur. Si busca algo más tranquilo, es un gran sitio para el avistamiento de aves. El mejor punto para esto es al término de las pasarelas, donde se encuentra la playa ancha y la desembocadura del río Baker, el más caudaloso de nuestro país. Allí se forma un humedal costero-estuarial donde confluyen aguas dulces y saladas.
Aunque este no cuenta con categoría Ramsar, está oficialmente reconocido por el Estado de Chile en el sistema Simbio (Sistema de Infomación y Monitoreo de la Biodiversidad, plataforma digital creada por el Ministerio del Medio Ambiente) y mantiene conexión ecológica con áreas protegidas cercanas como la Reserva Nacional Katalalixar y el Bien Nacional Protegido Ventisquero Montt. Entre las especies habituales se pueden avistar gaviotas, garzas y, con algo de suerte, la esquiva becacina común.
Así vale la pena el esfuerzo, porque Caleta Tortel no tiene acceso aéreo ni marítimo regular, así que se solo puede llegar por carretera: en el kilómetro 103 de la Ruta 7 Sur (Carretera Austral), tome el desvío hacia la ribera sur del río Baker y siga cerca de 25 kilómetros hasta el fin del camino vehicular, donde está el estacionamiento antes de Tortel. D MÁS INFORMACIÓN: Tortel. cl. Pasarelas de ciprés de las Guaitecas. Sendero al cerro Vigía. Desde el mirador El Faro.