Autor: Instituto de Políticas Públicas UNAB
Columnas de Opinión: Incoherencia retórica
Columnas de Opinión: Incoherencia retórica Javier Aeloiza Q uienes ejercemos la paternidad o la maternidad actuamos 0 intentamos actuar de la manera que consideramos correcta, conscientes de que nuestros hijos e hijas son receptores altamente sensibles de actitudes y conductas. En todo proceso formativo, el gesto educativo más significativo no es el discurso, sino el ejemplo.
Desde la primera infancia hasta la adolescencia, la evidencia empírica, respaldada por la neurociencia, ha mostrado de forma consistente que el aprendizaje por modelamiento es un eje central en la construcción de valores, expectativas y trayectorias de vida. A las puertas del término del gobierno del presidente Boric, y tras conocerse los resultados de la Prueba de Acceso a la Educación Superior, emerge un ánimo ambivalente. Es legítima la satisfacción de quienes lograron ingresar a la carrera y a la institución a las que aspiraban. Pero también se instala una frustración conocida: la medición vuelve a exhibir el rezago estructural de la educación pública y una brecha que, por décadas, se ha mostrado resistente a las reformas. En ese escenario resulta inevitable recordar las consignas que levantaron varias de las actuales autoridades en torno a la promesa de una educación digna y de calidad para todos. En 2013, en entrevista con la BBC, Giorgio Jackson afirmaba que su ingreso al Parlamento buscaba dejar de ser espectador y actuar desde dentro del sistema para materializar las demandas del movimiento estudiantil. Sin embargo, tras años de protagonismo legislativo y un período de ejercicio gubernamental, los indicadores de la educación escolar pública no evidencian mejoras sustantivas y, en algunos casos, muestran retrocesos. El proyecto de Financiamiento para la Educación Superior (FES) ilustra bien el problema. Su eventual legado parece ser, hasta ahora, un aumento de la incertidumbre, con más interrogantes que certezas sobre su impacto en la equidad y en la calidad del sistema. La distancia entre el relato y los resultados erosiona la credibilidad pública. Predicar sin el respaldo del ejemplo no es solo una incoherencia retórica: en materia educativa significa comprometer el futuro de generaciones que siguen esperando que las promesas se traduzcan en transformaciones reales. Y sin cambios visibles en la sala de clases, esa espera la seguirán capitalizando la frustración y la desconfianza. Autor: Instituto de Políticas Públicas UNAB.