Editorial: Una oportunidad que no puede volver a dormirse
Editorial: Una oportunidad que no puede volver a dormirse Las recientes señales provenientes desde Argentina respecto al interés por avanzar en infraestructura vinculada al paso de Agua Negra no deberían pasar desapercibidas para la Región de Coquimbo. Muy por el contrario, representan una nueva alerta sobre la urgencia de retomar una discusión estratégica que durante años quedó atrapada entre anuncios, estudios y postergaciones. El escenario hoy es distinto. San Juan enfrenta un fuerte crecimiento de su industria minera y requiere mejorar sus capacidades logísticas para proyectar exportaciones hacia el Pacífico. En ese contexto, el corredor bioceánico vuelve a adquirir sentido económico real, dejando de ser solo una aspiración política o diplomática. La eventual reactivación de la EBITAN y del histórico proyecto del túnel de Agua Negra abre una ventana que la región no puede dejar pasar nuevamente. Pero para que ello ocurra, Chile también debe asumir tareas pendientes. El mejoramiento de la Ruta 41, el refuerzo de pavimentos, el despeje permanente del camino y una conexión eficiente con el puerto de Coquimbo son condiciones básicas para transformarse en una alternativa competitiva. La integración física con Argentina ya no puede analizarse únicamente desde el turismo o el intercambio cultural. Hoy existe una oportunidad concreta de convertir a Coquimbo en un nodo logístico estratégico para Sudamérica, capaz de atraer inversión, generar empleo y dinamizar sectores productivos. Además, la visión planteada desde actores regionales de avanzar hacia un "hub multipropósito" demuestra que el potencial del proyecto va mucho más allá del tránsito vehicular.
Fibra óptica, energía, agua desalada y mineroductos podrían transformar esta iniciativa en una plataforma de desarrollo para las próximas décadas.. Las señales desde Argentina sobre una eventual reactivación del túnel de Agua Negra y el fortalecimiento del corredor bioceánico vuelven a instalar una discusión estratégica para la Región de Coquimbo. El desafío ahora es que Chile responda con visión de largo plazo y decisión política para no perder una oportunidad histórica de desarrollo e integración. EDITORIAL