Autor: JOSÉ TOMÁS TENORIO LABRA Corresponsal en España
Acusaciones de injerencia, supuestos sabotajes y apoyos marcan recta final de campaña en Hungría
Acusaciones de injerencia, supuestos sabotajes y apoyos marcan recta final de campaña en Hungría Si solo se mirasen las encuestas previas a las elecciones de este domingo en Hungría, se podría pensar que los días de Viktor Orbán como Primer Ministro están contados. Pero en la nación centroeuropea saben que los sondeos no son definitivos.
Tras 16 años en el poder, Orbán se resiste a perder la pelea y ha remecido la campaña con acusaciones de supuestos actos de sabotaje y con la búsqueda de apoyos entre sus socios más importantes, mientras sus críticos acusan una injerencia de Rusia e intentos del gobernante de inclinar la carrera electoral a su favor, en unos comicios que Europa observa con atención. La visita esta semana a Budap e s t d e l v i c e p r e s i d e n t e d e EE.UU., J. D. Vance, para reunirse con Orbán y darle públicamente el apoyo del gobierno de Donald Trump fue el ejemplo más reciente de los esfuerzos del premier por reimpulsar su campaña.
Vance no solo llamó a “hacer todo para que en Hungría se elija de nuevo” al mandatario, sino que también se sumó a las acusaciones hechas por Orbán sobre una supuesta injerencia de miembros de la Unión Europea (UE) en favor de la oposición. “No hay que confiar en los burócratas de Bruselas”, dijo Vance desde un escenario rodeado de seguidores de Orbán. El gobernante ya acusó en comicios anteriores una supuesta interferencia de Bruselas. En 2022, el líder de derecha incluso acusó, sin pruebas, al gobierno estadounidense liderado entonces por el demócrata Joe Biden (2021-2025) de ser parte de esa campaña de interferencia.
Orbán sumó esta semana a su lista de blancos al gigante tecnológico Meta, dueño de plataformas como Facebook e Instagram, al que señaló de una supuesta campaña de censura en su contra para beneficiar la candidatura de su principal rival, Péter Magyar, líder del partido centroderechista Tisza.
La sombra de una Rusia cercana a Orbán La oposición, por su lado, acusa a Orbán de querer revertir el escenario electoral desfavorable los sondeos dan en promedio 49% a Tisza y 39% al nacionalista Fidesz, del Primero Ministro mediante actores externos, específicamente Rusia y el gobierno de Vladimir Putin.
Magyar denunció en marzo pasado que Rusia mantenía un equipo de agentes de inteligencia en su embajada en Budapest, con el visto bueno del gobierno, para trabajar en una campaña de desinformación en redes sociales que favoreciera a la campaña oficialista, sobre la base de una investigación realizada por el medio digital VSquare.
A su vez, The Washington Post reveló ese mismo mes que los servicios de inteligencia rusos propusieron realizar un “falso intento de asesinato” contra Orbán, para impulsar su imagen en las encuestas y dañar a la oposición.
El medio digital Politico, en tanto, advirtió que cuentas de bots en redes sociales manejadas desde Rusia propagaban el mensaje de que en Hungría se llamaba a “tomar las armas” y “matar a Viktor Orbán”. Estas acciones se enmarcarían en el interés de Rusia en mantener una ficha afín a sus intereses dentro de la UE, gracias a la cercanía política entre Orbán y Putin y también a la dependencia energética de Budapest con el gas ruso.
Estos elementos ayudan a explicar por qué Hungría Según sondeos, el Fidesz de Orbán marca en torno a un 39% de intención de voto, mientras que Tisza, de Péter Magyar, tiene cerca de 49%. mantiene una posición de bloqueo en Bruselas a la hora de aplicar más sanciones a Rusia por la guerra en Ucrania. “No hay que subestimar las capacidades de acción de Rusia en lo que se refiere a la injerencia en las elecciones. Sin Orbán en el poder, Moscú perdería no solo a un gobierno amistoso, sino que también una pieza importante de su influencia en el continente. Creo que Orbán y Rusia están dispuestos a muchas cosas para evitar una derrota”, dice Gabor Szalai, cientista política de la Universidad Eötvös Loránd de Budapest.
Orbán incluso habría dicho a Putin que “para cualquier asunto en el que pueda ser de ayuda, yo estoy a tu servicio”, durante una llamada telefónica de octuSSERPDETAICOSSAEHT bre pasado y dada a conocer esta semana por Bloomberg. El líder húngaro además acusó el fin de semana a Ucrania de un supuesto intento de sabotaje luego de que Serbia detectara explosivos cerca de un gasoducto que abastece a ambos países con gas ruso.
Belgrado señaló que no había pruebas que apuntasen a Kiev, y la oposición húngara acusó a Orbán de una “operación de falsa bandera”. Un sistema afín al oficialismo El resultado de las elecciones también se verá influenciado por el particular sistema de votación húngaro, en el que los ciudadanos ingresan dos papeletas a las urnas: una para una lista nacional, por medio de la cual se elige a 93 diputados de la Asamblea Nacional, y otra para representantes a nivel local, de donde se escoge a los 106 diputados restantes. Los críticos del gobierno apuntan a que este sistema favorece al oficialismo, que en sus 16 años en el poder ha realizado redistritajes en áreas rurales, donde la formación de gobierno suele dominar.
Para el politólogo de la Universidad Centroeuropea de Budapest, Gabor Toka, el factor del votante rural puede también ser decisivo por el hecho de que “las encuestas tienen más problemas para hacer que la gente menos educada en pueblos pequeños dé su opinión, y ahí es donde puede que aún haya votantes del Fidesz escondidos”. El especialista suma que, a no ser que el domingo haya una victoria “aplastante” de uno u otro sector, es muy probable que el bando perdedor “plantee argumentos sobre que hubo unas elecciones fraudulentas”, lo que crearía “gran tensión” durante mucho tiempo tras los comicios. ENCUESTAS Autor: JOSÉ TOMÁS TENORIO LABRA Corresponsal en España. El partido de Viktor Orbán va muy por detrás del de su gran rival, Péter Magyar, en una carrera marcada por denuncias cruzadas de esfuerzos para interferir en su resultado. Votación de este domingo: ENCUESTAS VIKTOR ORBÁN y el vicepresidente de EE.UU., J. D. Vance, realizaron un acto masivo el martes en Budapest.