Autor: Departamento de Filosofía Facultad de Artes Liberales UAI
Columnas de Opinión: ¿Quién ganará la paz?
Columnas de Opinión: ¿ Quién ganará la paz? Quién ganó la guerra entre Irán y ? la alianza de Estados Unidos e Israel? Una primera respuesta es que el régimen iraní triunfó. La razón es bastante simple: su objetivo estratégico era mantenerse en el poder. Y ese objetivo lo logró. Hoy en día, en Irán gobierna la misma estructura que hace unos meses masacró a miles de sus ciudadanos por manifestarse contra ella. Este régimen, que parecía debilitado después de haber perdido gran parte de sus aliados regionales y de haber enfrentado manifestaciones masivas en su contra, aparece, por lo tanto, triunfante. Además, logró mostrar su poder al bloquear el estrecho de Ormuz, desestabilizando la economía mundial. Del otro lado, tanto Estados Unidos como Israel no lograron su objetivo estratégico principal, que era la caída de este régimen y su reemplazo por uno que les fuese más favorable. Ahora bien, la pregunta fundamental no es quién ganó la guerra, quien logrará estabilizar la situación a su favor.
Por ejemplo, ¿establecerá Irán un peaje por el paso del estrecho de Ormuz? ¿ Podrá desarrollar su programa nuclear? ¿ Se levantarán las sanciones económicas en su contra? La primera pregunta es la más fundamental: desde el siglo XVIII, primero el Reino Unido, a través de su armada, y luego Estados Unidos, con la suya, establecieron un principio clave para asentar su poder político y económico y estructurar un orden mundial que les es favorable. Este principio es la libre navegación por los mares. Durante y tras la guerra, Irán ha impuesto un peaje para atravesar el estrecho de Ormuz. Si este peaje se mantiene en el tiempo y se oficializa, esto quiere decir que Estados Unidos está renunciando a uno de los pilares fundamentales que le han permitido mantener su hegemonía. En ese caso, su derrota sería plena. En cambio, si Estados Unidos logra una reapertura plena del estrecho de Ormuz, entonces habrá logrado mantener, al menos, intacto uno de los pilares de su poder. En ese caso, si bien no habrá cumplido sus objetivos estratégicos, su derrota sería relativa. De esta forma, las próximas semanas serán una prueba para conocer realmente cuánto ha quedado dañado el poder estadounidense. Autor: Departamento de Filosofía Facultad de Artes Liberales UAI. Mathieu González