"El vino está en una crisis tremenda"
"El vino está en una crisis tremenda" Raimundo Valenzuela, ingeniero comercial, trabajó en la Superintendencia de Valores y Seguros y fue gerente general de Santa Rita antes de independizarse. Hoy tiene cuatro áreas de negocio: inmobiliario, agrícola, vitivinícola e inversiones. Su family office, Estrella del Sur, la dirige su hijo Eugenio Valenzuela Reymond. Tiene otras cuatro hijas: Alejandra, Josefina, Catalina y Bernardita. Inversionista avezado, hace años invirtió más de $ 5 mil millones en las sociedades cascadas, las que liquidó para hacer frente al fraude de Primus.
En el rubro agrícola, tiene más de 1.000 hectáreas en campos en San Bernardo, La Pintana, Maipú, Curicó, Talca, Cauquenes y Chillán, donde produce cerezas, nogales, ciruelas y uvas, aunque el último proyecto que lo entusiasma es la producción de peonías, en 10 hectáreas, que comenzó hace dos años y en el que se aproxima la primera cosecha.
También lo motiva la Fundación Estrella del Sur, en la que hizo un endowment y pretende orientarse a tres áreas: arte y cultura; espacio público; y medio ambiente y equidad social. "Estamos en el proceso de buscar proyectos", cuenta En el negocio del vino, fundó en 1993 RR Wine, dedicada a la producción y exportación de vinos varietales a granel E chilenos. Ahí está su último dolor de cabezas. "El tema vitivinícola está en franca decadencia. La generación Z está prácticamente dejando el alcohol.
En los últimos cinco años, en Estados Unidos, la industria del alcohol, especialmente el vino, ha caído 30% y eso está ocurriendo en todas las partes del mundo", intruduce. "En 35 años nunca había visto una crisis como la que estamos viviendo en la industria vitivinícola. El consumo del vino en el mundo está cayendo en forma estrepitosa", agrega. A ello se agrega otro cambio: si antes el consumo era 70% vino tinto y 30% vino blanco, ese mix está variando rápidamente en favor de este último. En su mejor año, RR Wine llegó a vender 120 millones de litro.
En 2025, la cifra ya había bajado a 60 millones. "Y este año serán 30 millones o 40 millones de litros". A China llegó a exportar 50 millones de litros: el año pasado fue solo un millón. "China desapareció del mundo del vino", asegura. "A mí no me va mal, pero las viñas no son capaces, porque tienen una infraestructura tremenda, tienen que embotellar, pagar sueldos a gerentes y si les suben los costos fijos, afuera no puedes subir los precios, porque los supermercados le cierran las puertas. El vino está en una crisis tremenda", afirma. @.