Editorial: Prevención del suicidio
Editorial: Prevención del suicidio U n dato en extremo preocupante indica que el suicidio es la cuarta causa de muerte entre las personas de 15 a 29 años en la zona de Las Américas. Tasa que, a diferencia de otras áreas del planeta, en nuestro continente no ha logrado descender, pese a todos los esfuerzos realizados en esa dirección.
Un antecedente que ayuda a entender esta preocupante realidad fue la pandemia de Covid-19, registrada a partir de los primeros meses del año 2020, etapa donde los jóvenes se vieron enfrentados a un complejo escenario que además de generar temor e incertidumbre, los obligó a aislarse y perder el contacto con sus pares.
Así lo explica la doctora Vania Martínez, académica de la Universidad de Chile y directora del Núcleo Milenio Imhay, quien sostiene que durante la pandemia uno de los grupos más afectados en términos de salud mental fue el de adolescentes y jóvenes, quienes presentaron mayor sintomatología depresiva y ansiosa, lo que puede relacionarse a un mayor riesgo suicida.
Es por ello que se debe abordar la salud mental como un derecho de la ciudadanía, en concordancia con el mensaje emanado desde la Organización Mundial de la Salud, que insta a los países a promover políticas públicas para garantizar la salud mental.
Es de esperar, entonces, que iniciativas que apuntan justamente a la protección de la salud mental de la población, tan deteriorada hoy en día, puedan tener respaldos transversales y avancen por el bien de la ciudadanía. En este contexto, resulta imprescindible no solo fortalecer las políticas públicas, sino también promover una cultura que visibilice la salud mental sin estigmas, especialmente entre adolescentes y jóvenes. La prevención requiere acciones coordinadas entre el Estado, las instituciones educativas, las familias y la sociedad en su conjunto, priorizando el acceso oportuno a apoyo psicológico y espacios de contención. Solo mediante un enfoque integral, sostenido y comprometido será posible revertir estas cifras y resguardar el bienestar de las nuevas generaciones. Se debe abordar la salud mental como un derecho de la ciudadanía.. No se debe bajar la guardia para poder enfrentar este complejo problema. E Editorial Se debe abordar la salud mental como un derecho de la ciudadanía.