Columnas de Opinión: Volver a empezar
Columnas de Opinión: Volver a empezar NÓ I N I P O No hay segunda ocasión para dar una primera impresión, decía Oscar Wilde. Y cuánta razón tenía. Transcurridos ya casi dos meses desde la primera impresión de este gobierno, el resultado está claramente al debe. Cuando ocurrió lo que ocurrió con el Transantiago se discutió por muchos meses si el problema había sido de diagnóstico o de implementación. Esa discusión se puede aplicar a lo que está ocurriendo hoy, y se pueden evidenciar problemas de diagnóstico, de implementación y de comunicación. El problema de diagnóstico partió de la base del concepto de “gobierno de emergencia”, que en sí mismo es absurdo. Las emergencias son emergencias (terremotos, guerras, etc. ) y lo que hay en Chile no es una emergencia. Algunos dirán que sí es una emergencia el desempleo, la delincuencia o la falta de crecimiento. Pero ello encapsula el mismo error de quienes quieren expandir el concepto de “violencia” a la desigualdad, al modelo o a los abusos.
José Antonio Kast asumió después de un gobierno con modestísimos resultados, tras el fracaso de la generación que intentó refundar el país y con el arrastre de problemas que ya se transforman en endémicos: delincuencia, bajo crecimiento y alto desempleo. Punto.
Así las cosas, el diagnóstico forzado de “emergencia” le da una impronta al Gobierno en materia económica que empieza a amenazar con recortes en todas partes, con oficios que amenazan con descontinuarlo todo, alza temeraria de las bencinas, eliminación de ciclovías, paralización del GAM y con todo en revisión. Válido para una emergencia. No válido para afrontar los múltiples FRANCISCO COVARRUBIAS problemas heredados. Y aquí caben los problemas comunicacionales. Un ministro Quiroz que no logra explicar adecuadamente ni que tiene un plan comunicacional que le de coherencia a un plan económico que en la mayoría de las cosas está bien orientado. El problema de implementación radica fundamentalmente en no poder articular la gran razón por la que fue elegido este gobierno, que es la delincuencia. A diferencia del caso de Quiroz, donde se ve un plan discutible para algunos, mal comunicado para casi todos, en materia de delincuencia no se vislumbra una sola medida ni un solo plan. Y si hubiera un lugar donde los chilenos sentían que había una emergencia era aquí. Sin embargo, hasta ahora se ve más bien improvisación, declaraciones plagadas de lugares comunes y ausencia total de un plan robusto. Y aquí cabe también el problema comunicacional. Porque si bien las medidas en delincuencia demoran en llevarse a cabo, tampoco ha existido un copamiento comunicacional que al menos afronte las percepciones de inseguridad de la población.
Como si todo lo anterior no fuera suficiente, se evidencia una cada vez mayor tensión entre ministros y el Segundo Piso, con conflictos soterrados a veces e inéditamente públicos otras, a menos de dos meses de partir, lo que obliga a repensar la forma como se ha distribuido el poder.
Así las cosas, el principal soporte del Gobierno descansa en dos políticos sureños jubilados de C h i l e V a m o s q u e poncho puesto y mate en mano han hecho una correcta labor a la vieja usanza: conversando, dialogando y buscando a c u e r d o s. M u y distinta la motosierra que se busca instalar en el Segundo Piso. La partida ha sido a todas luces una partida falsa. Y urge rectificar el camino. Va quedado claro que hay un par de ministros(as) que requieren ser sustituidos. Pero es fundamental darle conducción política desde el propio Presidente. Y, lo más importante, es necesario reenfocar el diagnóstico, mejorar la implementación y articular una comunicación adecuada.
Al Gobierno le juega a favor que la actual oposición tuvo una tan aberrante actuación en el gobierno de Piñera y fue tan modesta su actuación en el gobierno de Boric, que tiene pocas banderas que enarbolar para sintonizar con la ciudadanía. Pero eso dura un tiempo. Es la luna de miel extendida que gozará este gobierno Urge volver atrás. Volver a empezar. Volver a dar una primera impresión. Cumplir la promesa de la seguridad y darle un marco al bien orientado plan económico. Tal vez, vale la pena recordar al viejo Cicerón: “Todos los hombres pueden caer en un error; pero solo los necios perseveran en él. ” n EL PRINCIPAL SOPORTE DEL GOBIERNO DESCANSA EN DOS POLÍTICOS SUREÑOS JUBILADOS DE CHILE VAMOS QUE HAN HECHO UNA CORRECTA LABOR ALA VIEJA USANZA: CONVERSANDO, DIALOGANDO Y BUSCANDO ACUERDOS.
MUY DISTINTA LA MOTOSIERRA QUE SE BUSCA INSTALAR EN EL SEGUNDO PISO.. EL PRINCIPAL SOPORTE DEL GOBIERNO DESCANSA EN DOS POLÍTICOS SUREÑOS JUBILADOS DE CHILE VAMOS QUE HAN HECHO UNA CORRECTA LABOR ALA VIEJA USANZA: CONVERSANDO, DIALOGANDO Y BUSCANDO ACUERDOS. MUY DISTINTA LA MOTOSIERRA QUE SE BUSCA INSTALAR EN EL SEGUNDO PISO.