Autor: Matías Fernández Hartwig Diputado por Los Ríos
Columnas de Opinión: El gobierno de la confusión
Columnas de Opinión: El gobierno de la confusión ientras el Presidente confunde "territorios húmedos" con humedales, su ministro de Vivienda llama "locura" a la Ley de Humedales Urbanos, culpando a una norma ambiental por los casi 10 años que llevan esperando vivienda 576 familias valdivianas. Pero el dato mata el relato: en la Región de Los Ríos hay más de 140 hectáreas disponibles para construir sin tocar un solo humedal. El problema real es el precio del suelo, que asciende a 9 UF el metro cuadrado. Aquí solo falta voluntad política. Valdivia es la única Ciudad Humedal de Latinoamérica, reconocida por la Convención Ramsar en enero de 2025. Construir sobre esos suelos ya se intentó en los 90 y el resultado fueron hongos, termitas y casas inhabitables. La urgencia no puede ser excusa para repetir el desastre. Pero la liviandad del Gobierno no se detiene ahí. Mientras Kast habla de reactivación, la bencina sube y golpea directamente el bolsillo de las familias de Chile y de nuestra región.
Y mientras promete crecimiento, propone recortar 517 mil millones de pesos del presupuesto de salud pública, que es el equivalente a 7 años del Plan Nacional del Cáncer, al sueldo anual de 17 mil médicos del sistema público u 86 veces el costo del terreno del nuevo hospital de Valdivia. Todo esto, pese a que en campaña se comprometió a no tocar los derechos sociales. Y como si fuera poco, presenta como un acto de benevolencia la rebaja de contribuciones a la primera vivienda de personas mayores.
Lo que omite es que el 60% de los hogares chilenos no paga contribuciones, y que la medida beneficia principalmente al 21% más rico del país, concentrado en las comunas del sector oriente de la Región Metropolitana. Que de paso, favorece directamente a 63 integrantes de su propio gabinete, incluso él mismo. El gobierno que prometió no tocar los derechos sociales hoy los recorta, chantajeando a través de un supuesto plan de reconstrucción, una reforma tributaria que pocos creen pueda ayudarles. Las palabras son livianas. La cuenta, en cambio, es pesada, y la pagan todos los chilenos y chilenas. M Autor: Matías Fernández Hartwig Diputado por Los Ríos. C Columna