EDITORIAL: Los Milei en problemas
EDITORIAL: Los Milei en problemas J avier Milei llegó a la Presidencia argentina no solo con una motosierra para hacer recortes drásticos a los gastos de un Estado sobredimensionado, sino también con el compromiso de terminar con las prácticas corruptas que atribuye a "la casta", conformada por políticos, funcionarios y periodistas que supuestamente se enriquecen a la sombra del erario.
Por eso, las filtraciones de audios grabados el año pasado, en los que el ahora exdirector de la agencia para la discapacidad, Diego Spagnuolo --exabogado del mandatario--, habla de supuestos sobornos recibidos por Karina Milei, y que involucrarían también al subsecretario de la Presidencia, Eduardo Menem, han conmocionado al país.
Esto, en un clima político polarizado, como quedó en evidencia en el ataque a piedrazos sufrido por el mandatario el miércoles, así como en otros incidentes que han marcado una tensa campaña de cara a distintos comicios provinciales --como los de este domingo, en Corrientes-y a las legislativas de octubre. De hecho, el discurso del gobierno atribuye el escándalo a una operación para perjudicar las buenas perspectivas electorales oficialistas. Milei ha asegurado que todo lo que se dice en la grabación es mentira y ha anunciado acciones judiciales --que no están claras-contra su examigo. Sin embargo, estos procesos son largos y engorrosos, y en el intertanto aparecen antecedentes que complican a una administración que aún no logra articular una estrategia defensiva eficaz.
Mientras, desde la oposición kirchnerista, y también desde círculos de exaliados, aprovechan el caso para apuntar a Karina como una figura "oscura", con turbios intereses, que de la nada emergió al cargo de jefa de gabinete, en el que acumula poder político (es conocida como "el jefe"). Así, se ha sacado a relucir el papel que jugó en las presidenciales de 2023 y en la elaboración de las listas para estos próximos comicios, proceso que dejó molestos a muchos marginados. A ella involucran también sus críticos en el caso $LIBRA, la fallida criptomoneda recomendada por el Presidente, y en las supuestas "donaciones voluntarias" que se habrían solicitado a funcionarios nombrados por el partido oficialista. Otro que está en la mira es Martín Menem, presidente de la Cámara de Diputados. No es evidente el sustento de estas acusaciones, pero sí el daño político que provocan, tanto por su contenido como porque han dado lugar a sospechas y conflictos al interior del propio oficialismo. El escándalo afecta la imagen del gobierno y podría jugar en contra del éxito de sus necesarias reformas. Diferentes encuestas ya han reflejado la inquietud ciudadana, con una caída en la popularidad del Presidente de entre seis y ocho puntos desde julio.
Un sondeo publicado el miércoles muestra que la imagen positiva de Milei (38,8% ) está por primera vez debajo de su imagen negativa (58,5% ), con un 62% que piensa que los audios revelan corrupción, siendo este el problema principal para el 44,5% de los encuestados.
En otro sondeo, se destaca que el 73,2 por ciento de los entrevistados consideran que el caso de los audios es "grave" o "muy grave", y el 56 por ciento cambia su nivel de confianza en el gobierno; sin embargo, el 81por ciento señala que "lo sucedido no modificará su voto" para las elecciones. El avance de las investigaciones y la eventualidad de que aparezcan nuevas grabaciones pueden ser determinantes en el ánimo de la opinión pública. En este contexto, fue positiva la aparición del Presidente ayer: los argentinos necesitan que el gobierno reafirme su disposición a luchar contra las malas prácticas.
Pero si bien señaló que todo el caso es "un artilugio de la casta, una nueva mentira" para "frenar el proceso de cambio", y que está a "disposición para que se aclare tan pronto sea posible", es imprescindible que las acciones del gobierno efectivamente contribuyan a despejar dudas y esclarecer los hechos. Es imprescindible que las acciones del gobierno den cuenta de un compromiso total para esclarecer los hechos. Los Milei en problemas.