Autor: Por Leonidas Montes
Columnas de Opinión: La economía de la naturaleza
Columnas de Opinión: La economía de la naturaleza Con los incendios resulta difícil hablar de otro tema. Frente a la tragedia, Chile se une con ánimo de solidaridad. Ese ethos nacional se refleja en la admirable cooperación del gobierno saliente con el entrante que, sobriamente, presentó su gabinete. Pero pese a estos embates, hoy podemos afrontar estos riesgos, que amenazan a la naturaleza, con una nueva mirada. El medio ambiente solía ser una bandera de la izquierda. El mundo se dividía entre defensores y agresores, esto es, entre los amantes de la naturaleza y sus enemigos del sector privado. Eran los ambientalistas contra las empresas. Pero todo cambió. Haciendo honor al significado original de la palabra economía oikos-nomía, la administración del lugar donde se vive, hoy el mundo privado es un gran motor tras esta causa.
El economista Partha Dasgupta que lideró el informe británico “The economics of biodiversity” y acaba de publicar “On natural capital: The value of the world around us” resaltó la necesaria unidad entre la economía y la conservación. Hoy, hablamos de “capital natural”, de “business for nature”, de invertir en la naturaleza e incluso de su valor económico. En el mercado se transan bonos verdes y se crean nuevos indicadores financieros vinculados a la naturaleza. Además, existen miles de proyectos privados que buscan proteger el patrimonio natural. Esta virtuosa relación nos permite usar un lenguaje que hace unos años hubiera sido considerado anatema. La reciente adquisición del fundo Puchegüín, en Cochamó, Región de Los Lagos, es otro buen ejemplo de este equilibrio. Este terreno de 133.000 hectáreas fue adquirido en 63 millones de dólares. El lugar, conocido como el Yosemite del sur, habilita un corredor biológico que conecta 1,6 millones de hectáreas entre Chile y Argentina. Todo ese dinero fue recaudado gracias a The Nature Conservancy (TNC), Freyja Foundation, Patagonia y Wyss Foundation, en conjunto con aportantes chilenos y extranjeros. Lo interesante es que la recaudación ya superó la meta de US$ 78 millones. Esto significa que quedará un endowment de al menos US$15 millones para implementar este pionero proyecto. Y en esta transacción ganaron el dueño, los habitantes y los trabajadores de esa zona y, por supuesto, la naturaleza. El atractivo de Chile para la conservación es excepcional. Y el ejemplo de Douglas Tompkins es enorme. También está su gran amigo, Ivon Chouinard, que fundó Patagonia, empresa que también contribuyó para la compra de Puchegüín.
Como Chouinard no sabía qué hacer con esa empresa que valía billones de dólares, decidió que “en vez de extraer valor de la naturaleza y transformarlo en riqueza para los inversionistas, usaremos la riqueza que crea Patagonia para proteger la fuente de toda la riqueza”. En definitiva, dejó a la naturaleza como la única accionista de Patagonia. En Chile, hay muchísimas iniciativas para conservar nuestra naturaleza.
Por mencionar solo algunas, ahí están la familia Matetic con Cerro Guido; Explora, de Pedro Ibáñez, con el proyecto Reservas de Conservación; el parque Tantauco, de la familia Piñera; Karukinka, de Wildlife Conservation Society (WCS); Fundación Huinay, de Enel; la reserva costera valdiviana de TNC; Nicol á s maravilloso legado en Vodudahue; Francisca Cortés Solari y sus innovadoras iniciativas; la familia Luksic, con parque Pirinel, en Panguipulli; las I b á ñ e z, c o n s u hermanas Hurtado y sus fundaciones; Paola Luksic, con parque La Tapera, y la fundación Huilo Huilo, de la familia Peterman, entre otros. Y para qué hablar de las empresas y sus proyectos de conservación. Todos estos ejemplos son señales auspiciosas para un futuro que combina la economía con la conservación. Es lo mejor para proteger nuestra riqueza natural. Y para valorar la importancia de lo privado en lo público. Basta ver la labor de las cuadrillas de las forestales combatiendo el fuego y salvando vidas. Si desea comentar esta columna, hágalo en el blog Haciendo honor al significado original de la palabra economía, hoy el mundo privado es un gran motor tras la causa ambiental. Autor: Por Leonidas Montes. COLUMNA DE OPINIÓN Haciendo honor al significado original de la palabra economía, hoy el mundo privado es un gran motor tras la causa ambiental.