Columnas de Opinión: Sanar o curar. Curar o sanar
Columnas de Opinión: Sanar o curar.
Curar o sanar RAúL CAAMAñO MAtAMALA, PROFESOR UNIVERSIDAD CAtóLICA DE tEMUCO ¡ Qué intríngulis! ¿Lo tenemos claro? ¿ Cómo llegué a este quid? Como ya se me ha hecho costumbre, anoto, escribo palabras, frases, expresiones, algunas en contrapeso (como ahora), en borrador, papel reciclado, y con grafito, por supuesto. Y ya, por mucho tiempo, penden en esa hoja de papel, las expresiones señaladas en el titular, sanar o curar. Luego traspasadas al teclado del computador portátil, permanecen otro tiempo en una página como título, junto a un primer párrafo, quizás dos. De conversaciones reguladas, consulto de modo inesperado, a mis circunstantes, qué distinguen entre sanar y curar. Añado, por lo sorpresivo, que no respondan de inmediato, que se tomen un tiempito, y quienes han participado, meridianamente, dan en el clavo, dan luces ciertas, atinadas. Sanar. Según el DLE, Diccionario de la Lengua Española, es “Restituir a alguien la salud que había perdido”. Y como única alternativa sinonímica, “curar”. Y curar.
Según el mismo archivo léxico, entre otras acepciones, una de las primeras, es “Hacer que un enfermo o lesionado, o una parte de su cuerpo enferma o dañada recupere la salud”. ¿Qué se puede colegir de esto? Que no necesariamente sanar es curar, o que curar no es lo mismo que sanar. Aun así, es cierto, no pocas veces, se les suele emplear indistintamente. No obstante, tienen connotaciones y acepciones de significado parcialmente diferentes. Operan en distintos ámbitos del ser.
Sanar es, más bien, un proceso más profundo e integral de recuperación y restauración; no solo implica la eliminación de los síntomas, sino también la resolución de las causas que subyacen a la enfermedad o posible lesión, sean estas físicas, emocionales, mentales o espirituales. Así, sanar implica, por lo demás, una transformación y un crecimiento personal. Mientras que curar se refiere al alivio o eliminación de los síntomas o lesión, por lo general, a través de tratamientos médicos o terapéuticos. La curación se enfoca en la restauración de la salud física o mental. En síntesis. Curar se orienta en la eliminación de los síntomas.
Sanar se enfoca en la restauración de la salud y el bienestar en un sentido amplio. ¿En qué etapa de la vida nos sorprenden estos procesos, estas acciones? ¿ En curso, o podríamos considerarnos sanos, sanos? ¿ Nos conocemos bien? No pocos temen o experimentan ansiedad por la sanidad en sus vidas. En sí experimentan algún mal, y no uno, varios, empero experimentan angustia por o en el proceso de curación sino de sanación. De otro lado, no pocos desatienden, descuidan síntomas, los relevan, postergan, desaprovechando instancias de curación oportuna, o eficaz, de sus lesiones o heridas. No es buena fórmula desestimar atender la molestia, la dolencia, el mal estar, el mal andar, por la prisa, por la eficiencia, por el mandado. Nada de valentía ni de indolencia (insensibilidad, propia, en este caso). La cuenta llega al final y al cabo. Muchos dicen o creen ser o estar sanos, mas no lo saben a ciencia cierta. Faltan las evidencias, las certezas. Y muchos sí saben de más de una dolencia o malestar, y lo que desean es curarse. Sanar o curar. Curar o sanar. Pacientes o padecientes, Dios nos acompañe en mismos tránsitos..