Autor: Martín Romero E.
"La salida de Steinert y Sedini es el equivalente a hacer un cambio antes del minuto 5"
"La salida de Steinert y Sedini es el equivalente a hacer un cambio antes del minuto 5" E sta entrevista -en principioestaba dedicada al funcionamiento del sistema político en los primeros 60 días del Gobierno de José Antonio Kast.
Sin embargo, el cambio de gabinete de anoche -donde Trinidad Steinert y Mara Sedini dieron un paso al costado en medio de críticas generalizadas a su desempeñono cambia mucho el panorama que esboza el doctor en Ciencia Política, Christopher Martínez.
Un horizonte donde el carácter del Presidente -muy distinto al de sus antecesoresy un trabajo parlamentario en el que abundan la desinstitucionalización y el peligro de un clientelismo desembozado, marcan el rumbo de las relaciones entre el Gobierno y la oposición.
Para este académico del departamento de Administración Pública y Ciencia Política de la UDEC, y director Alterno del Núcleo Milenio sobre Crisis Políticas en América Latina (CRISPOL), buena parte del futuro político del país -la llegada al Gobierno de proyectos abiertamente populistas, por ejemplodepende de los resultados que tenga la administración Kast. -¿ Qué te pareció el cambio de gabinete? Es evidente que Steinert y Sedini fueron apuestas que no dieron el ancho. -Era un cambio muy complicado. Es el equivalente a hacer un cambio antes de minuto 5 en un partido de fútbol. No es culpa del jugador reemplazado, sino del entrenador que lo puso en el campo de juego.
Además, si bien se pueden justificar los reemplazos de ambas ministras, especialmente el de Steinert, por lo central del tema de la seguridad en la campaña de José Antonio Kast, hay dos problemas adicionales a considerar: primero, el hecho de que la solución sea contar ahora con biministros indica que no había reemplazantes listos y capaces para tan importantes ministerios.
Segundo, si hay que hacer otros ajustes al gabinete, ¿ cuándo los harán? Porque hacer otra modificación ministerial en los próximos meses será definitivamente demasiado pronto, e impulsará más críticas sobre el nivel de improvisación del Gobierno, que tanto criticó de la administración Boric. -¿ Sirve por sí solo este cambio? Digo, sin ajustes a la forma en que trabaja el segundo piso -por ejemploquizás los problemas vuelvan en poco rato. -No sirve mucho el cambio de gabinete. Algo más o menos improvisado no hace un ajuste estructural; mueve dos piezas que estaban dando inconvenientes al Gobierno. No se toca la estructura y diseño del gabinete en general, tampoco de la forma de gobernar. Probablemente seguirán los conflictos y desavenencias entre el segundo piso y los partidos, como así también los choques con algunos ministros.
Esos problemas de diseño no están resueltos, y tampoco se buscaban resolver con el Christopher Martínez: cambio de la ministra de Seguridad y la vocera. "El presidencialismo no ha cambiado desde 2005" -Después de las experiencias fallidas de Bachelet II, Piñera II y Boric, al menos en cuanto a imponer su programa de Gobierno, parece que el presidencialismo ha renacido con Kast. Está vivito y coleando, ¿cómo lo ves tú? -El presidencialismo no ha cambiado desde 2005 cuando se introdujeron las últimas reformas importantes. Sí hay un cambio en la impronta de quien gobierna. A diferencia de los gobiernos anteriores, Kast tiene un estilo más directo y menos negociador en comparación con Piñera y Bachelet.
Aunque Kast se parece en algo en ese aspecto al inicio del Gobierno de Boric, cabe mencionar una diferencia importante entre ambos: Boric era capaz de negociar y ceder, cuyo ejemplo máximo antes de ser Presidente fue haber sido uno de los actores clave en la firma del acuerdo constitucional de noviembre de 2019. En cambio, Kast tiene serias dificultades con ceder y negociar, tal como lo mostró en el pasado Gobierno oponiéndose a casi la mayoría de las iniciativas, mientras Chile Vamos sí tenía esa voluntad y capacidad.
Esto último quedó de manifiesto en Autor: Martín Romero E.. "No es culpa de los jugadores reemplazados, sino del entrenador que los puso en el campo de juego", dice el académico de la U. de Concepción sobre la salida de las exministras del Gobierno. "La salida de Steinert y Sedini es el equivalente a hacer un cambio antes del minuto 5" la reforma de pensiones y en cómo desde el Partido Republicano criticaron a sus socios de derecha por hacer posible dicho acuerdo. -Te lo preguntaba porque al parecer el Ejecutivo sí tiene herramientas para imponer -está por verse hasta qué límites, claro estásu agenda política. ¿Qué crees que ha cambiado con el Gobierno de Kast en relación a los anteriores? Por cierto, el clima político es otro, ¿pero hay algo más profundo? -Las herramientas formales del Ejecutivo siguen siendo las mismas, e incluso, parte de las dinámicas políticas son similares a las enfrentadas por gobiernos anteriores, como por ejemplo no tener mayoría en el Congreso.
Pero en los hechos, hay algo políticamente diferente: eso es la presencia del PDG en la Cámara, lo cual abre la puerta a conversaciones y a allanarse a acuerdos meramente instrumentales con el Gobierno a cambio de concesiones. -A propósito del presidencialismo, ¿ qué te parece la forma de liderazgo de Kast? En principio, deja bastante campo libre a sus ministros y asesores. Parece todo lo contrario a Bachelet o Piñera, bien pendientes de reforzar su liderazgo en forma constante. -Es un liderazgo diferente, ciertamente. De manera mucho menos centralizada que Piñera o Lagos, por ejemplo, el Presidente Kast deja que los ministros hagan su trabajo. Pero al mismo tiempo resulta llamativo que en muchas ocasiones el propio Presidente haya salido a hablar públicamente en defensa de sus ministros, cuando debiera ser al revés: los ministros defender y blindar al Presidente.
Esto expone demasiado a Kast a las críticas de la oposición. -¿ Cómo has visto esta especie de "guerra administrativa" en torno a la discusión de la ley Miscelánea, donde abundan más las jugadas de escritorio ("tsusami de indicaciones", indicaciones sustitutivas) que la discusión de la iniciativa en sí misma? -Esto es claramente un signo de la desinstitucionalización que viven los partidos chilenos y la fragmentación del sistema de partidos desde hace varios años.
En lo interno, los partidos pierden control sobre las agendas y conductas de sus legisladores, lo cual deja mucho espacio para congresistas confrontacionales que buscan pantalla fácil, y que no les importa la marca y reputación de sus propios partidos. Por otra parte, los partidos pierden esa visión de futuro de que sus conductas obstruccionistas estando ahora en la oposición, pueden sufrirlas de vuelta cuando ellos sean Gobierno más adelante. Esto no es tan nuevo.
En mi libro «Por qué fracasan los presidentes», expertos chilenos a quienes encuesté señalan que desde hace un buen tiempo las oposiciones están cada vez menos dispuestas al diálogo y a cooperar con el Gobierno. -¿ El modo de negociación que se llevó adelante entre el Gobierno y el PDG por la ley Miscelánea fue clientelística? ¿ Hay peligro de que el sistema político degenere en un "yo te doy si tú me das"? -Efectivamente, hay un carácter instrumental en los acuerdos que apoya el PDG. No hay necesariamente convicciones ideológicas ni programáticas coherentemente formuladas que ellos quieran defender.
Más bien, solo parecen tener una lista de propuestas que, al ser transformadas en ley, luego podrán decir que fueron obra suya para la "gente". Si el Gobierno cambia de color político, y el PDG sigue vivo en el Congreso, probablemente también ejercerán su poder de chantaje y exigirán ciertas concesiones aunque el Ejecutivo no les sea del todo amigable. Dependerá del desempeño del actual Gobierno si el sistema político permite que se fortalezca el propio PDG o surjan nuevos partidos de este talante. La gente le dio la oportunidad a la centroizquierda tradicional (la Concertación) y a la centroderecha tradicional (Chile Vamos), y se cansó de ambas.
Luego, eligió un Gobierno liderado por la nueva izquierda (FA-PC y Socialismo Democrático) y, acto seguido, votó por un Gobierno de la nueva derecha más dura (Kast). Si el electorado se decepciona de este Gobierno, es muy probable que una buena parte de la gente no mire con tanta desconfianza a los partidos nuevos -incluso populistas y sin experienciapara gobernar como el PDG u otro. "EI PDG es una «combi electoral»" -¿ Cómo has visto a la izquierda en estos meses? En una entrevista que te hicieron en «El País», antes de que asumiera Kast, señalaste que "debe tener cuidado, porque ya tiene la chapa de recurrir muy fácilmente a la calle, de obstruir a los gobiernos de derecha". -Curiosamente, creo que la mayoría de la izquierda está beneficiándose de ser oposición, pero no a propósito, sino por su propia confusión y desorganización interna.
Esto juega a su favor por todos los problemas que ha presentado el Gobierno, tales como las polémicas de la exministra de Seguridad, los conflictos que ha generado la ministra de Ciencia, y el desempeño poco feliz de la exvocera. Frente a las importantes dificultades que ha mostrado el Ejecutivo, lo mejor que puede hacer la izquierda como oposición es contemplar el panorama mientras intenta reorganizarse.
Por eso, si decide impulsar movilizaciones y trasladar su rol de oposición desde el Congreso a la calle -al menos, en el corto plazopuede salirle el tiro por la culata y terminar fortaleciendo al Gobierno. -¿ Cómo calificarías al PDG? Hasta el momento se habla de populismo, de "neoliberalismo pop", otros de "pyme". -El PDG se parece más bien a lo que en Perú llaman una "combi electoral". Una "combi" es un medio de transporte informal cuyas rutas y paradas pueden cambiar sin previo aviso.
Una "combi electoral" no es más que un vehículo electoral que no tiene una ruta establecida (programa o ideología) y cuyo único propósito es llevar a sus pasajeros (los políticos) a su destino (Congreso) pero que puede dejar de funcionar inesperadamente (después de uno, dos o más ciclos electorales). -¿ Hacia dónde podemos proyectar el camino del PDG a mediano plazo? ¿ A algo parecido a lo que ocurre con el centro político de Brasil, que tiene una relación muy clientelística con quien detenta el Poder Ejecutivo? -Mucho depende del desempeño del actual Gobierno y de si el propio PDG puede superar sus divisiones internas, y egos y personalidades de sus representantes.
De lograr sortear sus propios desafíos organizativos, el PDG podría parecerse a los partidos del "Centro" brasileño, los que tienen una relación instrumental y clientelar con los gobiernos de turno independiente de su ideología. -¿ Te gustó el proyecto de reforma política que alcanzó a ser aprobada por la Cámara de Diputados en marzo pasado, a fines del Gobierno de Boric? Si bien la iniciativa eleva las exigencias para la formación de partidos, se sanciona el discolaje y se refuerza el control del dinero, quedó la sensación de que es un paso incompleto. -No me gustó mucho, la verdad. Ciertamente, es un avance pues se necesitan mecanismos para fortalecer la disciplina interna de los partidos y regular el impacto del dinero.
Pero hay otros factores importantes que, al menos, debieron ser discutidos, tales como la magnitud de los distritos -elegir a menos representantes por distritoo incluso las ventajas y desventajas de movernos a un sistema electoral mayoritario en el que se elija un representante por distrito.
Pero también hay que tener claro que muchos de los problemas de la política no pueden ser resueltos con reformas institucionales. -¿ Crees que el debate en torno al presidencialismo se zanjó a largo plazo? Ya no se escucha a parte de la izquierda, especialmente al Frente Amplio, hablar de cambiarlo. -Creo que sí. Fue un debate entretenido e intenso en los años de los procesos constitucionales.
Nos obligó a proveer evidencia para descartar nociones anticuadas y sin fundamentos que había sobre las bondades de los sistemas de gobierno que circulaban, como el semipresidencialismo y parlamentarismo, de los cuales no se solía abordar sus potenciales problemas, que -al igual que el presidencialismo-los tienen. Creo que la ventana de querer refundar esta área tan fundamental de la Constitución y el país se cerró por un buen tiempo junto con los rechazos a ambos procesos constitucionales. Pero el debate académico, sin duda, seguirá vivo. No se toca la estructura y diseño del gabinete en general con este cambio, tampoco de la forma de gobernar.
Probablemente seguirán los conflictos". El Presidente tiene un estilo más directo y menos negociador en comparación con Piñera y Bachelet (. .. ) Kast tiene serias dificultades con ceder y negociar". Autor: Martín Romero E.. No se toca la estructura y diseño del gabinete en general con este cambio, tampoco de la forma de gobernar. Probablemente seguirán los conflictos". El Presidente tiene un estilo más directo y menos negociador en comparación con Piñera y Bachelet (. .. ) Kast tiene serias dificultades con ceder y negociar".