Columnas de Opinión: Identidad en tránsito
Columnas de Opinión: Identidad en tránsito n su laberinto de elucuEpraciones, alguna vez Borges se preguntó si acaso "la identidad personal consiste precisamente en la posesión de ciertos recuerdos que nunca se olvidan. " Dicha duda se amplía cuando amplía el horizonte y sostiene que "la identidad argentina es algo bastante frágil, como una obra colectiva que muy bien podría disolverse". Supone aquello porque "somos nuestra memoria", un quimérico museo de formas inconstantes, de espejos rotos. Para Sabella, en el lado opuesto, la identidad cultural de estas tierras está intrínsecamente ligada a la Nortinidad, concepto que acuñó para definir nuestra esencia humana, social y paisajística. Ante esas dos versiones de un mismo fenómeno, veamos que nos está sucediendo. Pero adelanto una creencia. Que la identidad regional es, hoy más que ayer, una realidad sociocultural heterogénea y multifacética, cardíacamente presionada por fuerzas externas y del siglo XXI. Y que estamos en un proceso de disoluciónrecreación.
Aquí está la instalación de colombianos, venezolanos, haitianos, dominicanos, peruanos y bolivianos en forma masiva, lo cual conlleva a que nuestra no muy bien definida identidad regional empiece a temblar ante una invasión que afecta nuestras costumbres en idioma, música, colores, vestimenta y comportamiento. No sólo el fenómeno de extranjeros. También el impacto de las energías renovables en el paisaje con millas de placas y los molinos de viento, aeroHumberto Araya, cronista y escritor generadores de energía eólica.
La desalinización del agua y su repercusión en la surgencia costera de Antofagasta, donde aguas profundas, frías y ricas en nutrientes ascienden y condicionan la circulación de la vida marina local, cuya biota comienza a ser alterada por la devolución de salmueras.
No menos nos afectan los múltiples yacimientos mineros con su efecto en el transporte, la salud, la economía y la inflación local, también completándonos de alteraciones gracias a los commuters, conmutantes o trabajadores pendulares, con sus exigencias a la infraestructura y el ambiente. De más decir que si bien aportan a la producción, su existencia debilita el sentido de identidad regional y nuestros ingresos regionales. La extracción de litio genera impactos en las comunidades indígenas y en el ecosistema, poniendo en peligro su fauna y uno de los pilares de la identidad andina.
Si bien, los observatorios astronómicos dinamizan a las comunidades rurales porque fomentan su orgullo patrimonial y dinamizan la economía del astroturismo, no es menor su impacto en la memoria local, donde la juventud abandona sus reductos ancestrales. Alguna vez se propuso hablar de Antofagasta como ciudad universitaria. Hoy lo es, pero con una característica casi monofásica: en lo esencial atiende a la minería. Enfrentada a esta dinámica, a la fecha nuestra región ve su antigua personalidad patrimonial arrojada a un mundo ancho y ajeno donde deberá definir su nueva identidad. 03. Linterna de Papel