"Esto no es para hacerse rico, es para hacerlo con vocación"
"Esto no es para hacerse rico, es para hacerlo con vocación" Por Valentina Echeverría Hay profesores que enseñan solo contenidos. Y hay otros que dejan marca. Gustavo Gatica pertenece a los segundos. Nacido en Santiago, pero con la vida hecha en la región de Coquimbo, su historia como docente comenzó incluso antes de pisar una universidad. A los 17 años, mientras cursaba cuarto medio, ya hacia clases a un octavo básico. "Pasaba con uniforme en la mañana y en la tarde llegaba con cuello y corbata a hacer clases. Era profesor jefe de un octavo", recuerda con una sonrisa. Aunque inició sus estudios en Ingeniería en Minas, un episodio en faena lo hizo replantearse el rumbo. Y ahi, sin dudas, eligió lo que siempre había estado latente. "Postulé a una sola carrera: Matemática y Física. Era mi norte". ¿Qué se siente decir "me jubilé"? ¿ Ha logrado desconectarse de la docencia? Todavía me siento de vacaciones. No lo echo de menos aún, pero me da nostalgia a ratos. .. pienso qué estaría haciendo en este momento. Igual no creo que vaya a soltar el lápiz ni el pizarrón tan fácil. Siempre aparecen cosas, algunos chicos, preuniversitario. .. uno se las rebusca. ¿Alguna historia que recuerde con cariño? Un viaje al sur con un curso. Lo organizamos con mucho esfuerzo. .. y terminé manejando la micro hasta Puerto Montt, ida y vuelta. Tenía licencia profesional, así que no había problema. Íbamos 32 en una liebre y fue una experiencia increíble: ir a Fantasilandia, cruzar el canal, conocer Chiloé. .. algunos no habían salido nunca. Y se portaron a la maravilla, no había que gritar ni nada. Uno ponía los límites y se cumplían. ¿Qué se siente encontrarse con exalumnos y que lo saluden? Muy gratificante. Yo tuve 41 generaciones. .. imagínese. Salgo a la calle y siempre me encuentro con alguno.
Y a todos los que me saludan, los saludo: un abrazo, conversamos. .. cero problema. ¿Qué se viene ahora y que ve cuando mira hacia atrás en su trayectoria? La verdad es que ya hice muchas cosas. Viajé, compartí con mi familia. .. no dejé nada para "después". Siempre fui de la idea de aprovechar el momento, no esperar a la jubilación para vivir. Ahora toca descansar y disfrutar. Y cuando uno mira hacia atrás, claro que hace ese ejercicio, pero siempre me quedo con lo positivo. Lo negativo ya pasó, no tiene sentido volver a cargar con eso. ¿Qué fue lo más bonito de ser profesor? Ver a un alumno que llega mal y después se va sonriendo.
Ese cambio vale todo, porque uno siente que hizo algo más que enseñar contenido. .. que de alguna manera logró ayudar, acompañar y hacer la diferencia en ese momento. ¿Y lo más importante para quien quiera ser docente? Tienen que creer en lo que hacen. Si no les gusta, no lo sigan. Esto no es para hacerse rico, es para hacerlo con cariño, esfuerzo y vocación.
Tras más de cuatro décadas en la sala de clases, cierra una etapa marcada por la vocación temprana, el vínculo con sus alumnos y una forma de enseñar que privilegió siempre lo humano por sobre lo académico. Trayectoria docente Estudió en la Universidad Técnica del Estado, sede La Serena, donde inicialmente cursó Ingeniería en Minas antes de reorientar su camino hacia la pedagogía en Matemáticas y Física.
A lo largo de su carrera, ejerció en distintos espacios educativos, incluyendo la escuela Hogar de Coquimbo, así como realizó clases en el Seminario Conciliar de La Serena desde 1983, además de desempeñarse en la Universidad de La Serena y la Universidad Católica del Norte.
Formó más de 40 generaciones de estudiantes, consolidando una trayectoria marcada por la constancia, la vocación y el compromiso con la enseñanza.. Gustavo Gatica Uteau PROFESOR DE MATEMÁTICAS Y FÍSICA Tras más de cuatro décadas en la sala de clases, cierra una etapa marcada por la vocación temprana, el vínculo con sus alumnos y una forma de enseñar que privilegió siempre lo humano por sobre lo académico. Trayectoria docente Estudió en la Universidad Técnica del Estado, sede La Serena, donde inicialmente cursó Ingeniería en Minas antes de reorientar su camino hacia la pedagogía en Matemáticas y Física.
A lo largo de su carrera, ejerció en distintos espacios educativos, incluyendo la escuela Hogar de Coquimbo, así como realizó clases en el Seminario Conciliar de La Serena desde 1983, además de desempeñarse en la Universidad de La Serena y la Universidad Católica del Norte. Formó más de 40 generaciones de estudiantes, consolidando una trayectoria marcada por la constancia, la vocación y el compromiso con la enseñanza. Cuando uno encuentra algo realmente importante, no hay que soltar. .. hay que tener un norte claro y pensar en la trascendencia y en lo que puede dejar a las generaciones futuras".