Autor: POR CARLOS PEÑA
Columnas de Opinión: Viernes Santo
Columnas de Opinión: Viernes Santo Columna escrita para El Mercurio de Valparaíso. ¿Será verdad que el Viernes Santo debe tener relevancia solo para los creyentes, de manera que los que no profesan el credo cristiano tienen pleno derecho a que ese día el gran comercio abra y las prácticas de consumo se lleven a cabo? A primera vista sobran las razones provenientes de los principios liberales para dar la razón a quienes arguyen que el comercio debe funcionar y cada uno elegir si va o no de compras ese día.
Después de todo, podría decirse, en una sociedad abierta y plural las creencias y los credos son múltiples, y la única forma en que ellos puedan coexistir consiste en que el Estado y sus reglas los trate con neutralidad y con igualdad a todos.
De manera que, si se prestara oídos al reclamo de monseñor Chomali, debiera también atenderse a otros credos, al extremo de que el calendario se llenaría de feriados y el comercio arriesgaría estar cerrado más días de los aconsejables. Así las cosas concluiría el argumento es mejor que el comercio abra cuando le plazca y que cada ciudadano decida si participa o no de las prácticas de consumo. Pero, bien mirado, podría haber buenos argumentos y razones dignas de ser atendidas en favor del reclamo de monseñor Chomali.
Desde luego, parece obvio que del hecho de que existan múltiples credos no se sigue que el Estado deba tratarlos con indiferencia y como un asunto sin relevancia pública, como trata, digamos, las preferencias deportivas o culinarias o incluso sexuales. La libertad religiosa no solo consiste en que se deje a la gente creer lo que su fe o discernimiento le indiquen, sino que ella exige que además se respete el credo a que adhiere. En otras palabras, un católico, un judío o un musulmán tienen derecho a que el Estado trate la fe que profesan con consideración y respeto. El fenómeno religioso tiene peculiaridades a las que es razonable atender y tener en consideración. Luego, parece razonable que el Estado atienda, y evite desconocer y menos ofender, a aquello que para el credo del caso es sagrado y no puramente ritual o profano. Por supuesto no es razonable obligar a un no creyente a participar de la fiesta o el acontecimiento religioso; pero establecer una regla razonable de respeto no significa imponer una obligación de creer.
Pero, se dirá, en este caso se está imponiendo a los no creyentes el deber de omitir ciertos actos en particular el de ir al mall. ¿Acaso eso no infringe su libertad de conciencia consistente en adherir o no a un credo? La respuesta es no. Imponer un deber de respeto no es lo mismo que establecer un deber de adhesión.
Guardar, por ejemplo, una actitud de respeto en la fiesta del Yom Kipur frente a los chilenos que son al mismo tiempo judíos no significa obligar a quienes no son judíos a adherir al significado de ese día, sino que significa tener una actitud que se condiga con el significado que los judíos le confieren. Mutatis mutandis: establecer un deber de respeto el Viernes Santo no significa imponer el credo cristiano, solo significa omitir actos que desconozcan flagrantemente el sentido que ese día posee para los creyentes.
Establecido lo anterior, la cuestión se reduce a decidir si acaso la apertura de grandes centros comerciales en Viernes Santo importa faltar el respeto que en una sociedad plural nos debemos recíprocamente no creyentes a creyentes y viceversa cuando se trata de las cosas que consideramos sagradas. La respuesta es que sí.
Y la razón es que para los cristianos ese día resulta opuesto, por principio, al comercio. (Es cosa de recordar la escena de Jesús expulsando a los mercaderes del templo, que es el espacio sagrado por excelencia). El comercio es lo profano por antonomasia, es lo contrario a lo sagrado. Y por eso, parece razonable (aunque es probable que no rentable) que el comercio, al menos a gran escala, evite lesionar al creyente en Viernes Santo.
Y, claro, lo que se dice del respeto al credo cristiano ha de decirse también del respeto que, en su hora, debemos a lo judío o a lo musulmán. n “La cuestión se reduce a decidir si acaso la apertura de grandes centros comerciales en Viernes Santo importa faltar el respeto que en una sociedad plural nos debemos recíprocamente no creyentes a creyentes y viceversa cuando se trata de las cosas que consideramos sagradas. La respuesta es que sí”. DIARIO DE CAM PAÑA. DIARIO DE CAM PAÑA