Autor: EVA LUNA GATICA
Entre impacto económico y tensión con EE.UU.: la compleja posición de China en la guerra
Entre impacto económico y tensión con EE.UU. : la compleja posición de China en la guerra A medida que se prolonga la guerra en Medio Oriente, China, aliado y socio financiero de Irán, enfrenta un escenario cada vez más complejo a causa del alza del precio del petróleo y las interrupciones en el estrecho de Ormuz por donde transita el 45% del crudo que importa que ponen en riesgo su seguridad energética, en momentos en que también enfrenta presiones de Estados Unidos.
Donald Trump pidió retrasar “en cinco o seis semanas” una reunión prevista para finales de marzo con su par chino, Xi Jinping, en lo que fue interpretado por los medios como una represalia contra Beijing por no sumarse a los esfuerzos para proteger el estrecho. En ese contexto, China anunció esta semana que enviará ayuda a países de Medio Oriente afectados por la guerra, en una señal de su interés por el impacto del conflicto. “China decidió brindar ayuda humanitaria de emergencia a Irán, Jordania, Líbano e Irak. Se espera que esto ayude a aliviar la difícil situación humanitaria que enfrentan las poblaciones locales”, dijo en una conferencia de prensa el portavoz de la Cancillería china, Lin Jian. “China seguirá haciendo todo tipo de esfuerzos para promover la paz y detener la guerra (... ) y evitar una mayor extensión de la crisis humanitaria”, añadió, sin detallar el alcance de la ayuda.
Beijing, que compra cerca del 90% del petróleo que exporta Teherán, ha instado a Estados Unidos e Israel a cesar su campaña militar contra la república islámica, iniciada el 28 de febrero, al mismo tiempo que ha condenado las represalias de Irán contra las monarquías árabes del Golfo que albergan bases norteamericanas.
El motivo de los llamados obedece a que China es el mayor importador mundial de crudo, y casi el 45% de ese petróleo proviene de la región del golfo Pérsico, que pasa por el estrecho de Ormuz.
En 2025, Arabia Saudita fue su principal proveedor, con unos 1,5 millones de barriles diarios, según la firma de análisis Kpler, seguida de cerca por Irán, con alrededor de 1,38 millones de barriles diarios equivalentes a cerca del 12% de sus importaciones totales, de acuerdo con el Centro de Política Energética Global. En este contexto, la estabilidad en Medio Oriente se ha convertido en un interés clave para Beijing. “Existen varias razones por las que Medio Oriente es importante para China. En primer lugar, la seguridad energética sigue siendo fundamental. Segundo, China ha realizado importantes inversiones en Irán y otros países de Medio Oriente, especialmente a través de la Iniciativa de la Franja y la Ruta.
Tercero, la región se integra cada vez más en los marcos políticos, económicos, de seguridad e incluso culturales más amplios de China, incluidas plataformas multilaterales como la Organización de Cooperación de Shanghái, los Brics y el Banco Asiático de Inversión en Infraestructura”, dice a “El Mercurio” Haiyun Ma, profesor asociado de Historia de la Universidad Estatal de Frostburg, en Estados Unidos, y experto en relaciones entre China y el mundo musulmán.
En paralelo, la economía china atraviesa un período de desaceleración, marcado por una débil demanda interna, problemas persistentes en el sector inmobiliario y presiones deflacionarias, por lo que un alza en los precios del petróleo o interrupciones en el suministro podrían complicar aún más al gigante asiático.
Beijing se mantiene al margen Aun así, más allá de sus declaraciones, China ha evitado inESSERPECNARF volucrarse en el conflicto y se ha mantenido al margen, en un papel similar al que mantuvo con respecto a la ofensiva de EE.UU. en Venezuela que llevó a la captura de Nicolás Maduro, otro de sus aliados. “Los intereses de China se ven mejor atendidos al apoyar la paz, criticar la hegemonía estadounidense, pero mantenerse al margen. Esta no es la guerra de China y Beijing no quiere verse envuelto en un conflicto lejos de sus costas.
Su principal prioridad es asegurar que continúen los envíos de petróleo a China”, c o m e n t a a e s t e d i a r i o B o n n i e Glaser, directora general del Programa Indo-Pacífico del German Marshall Fund. “China se complace en observar cómo las grandes potencias rivales, Rusia y Estados Unidos, emplean valiosos y escasos recursos en estas interminables aventuras militares. China se beneficia cuando Estados Unidos se empantana en Medio Oriente y desvía recursos de la región del Indo-Pacífico”, añade Stanley Rosen, experto en asuntos chinos de la Universidad del Sur de California.
Diálogo con Washington bajo presión La negativa a involucrarse, no obstante, está tensionando la relación del gigante asiático con Washington, que le ha pedido ayuda para restablecer el tráfico marítimo en el estrecho de Ormuz, bloqueado por Irán y clave para el tránsito petrolero mundial.
Donald Trump dijo el martes pasado que tiene “una relación de trabajo muy buena con China” y que viajará a ese país dentro de “cinco o seis semanas”, confirmando así el aplazamiento de una visita clave que estaba prevista n Terminar conflictos “injustos” El canciller chino, Wang Yi, mantuvo el viernes una conversación telefónica con el asesor diplomático presidencial francés, Emmanuel Bonne, en la que abordó el conflicto actual en Medio Oriente y aseguró que “la fuerza no puede resolver los problemas” en la región.
Wang indicó que “la situación en Medio Oriente continúa deteriorándose, con el conflicto extendiéndose a la región circundante, afectando no solo la estabilidad del suministro energético mundial, sino también provocando una grave crisis humanitaria”, según un comunicado publicado por la Cancillería china. El diplomático chino agregó que “la fuerza no puede resolver los problemas” y que “las guerras injustas no deben continuar”. originalmente para fines de marzo.
Trump había declarado el domingo al Financial Times que podía posponer su viaje si China no ayudaba a desbloquear el estrecho, aunque al día siguiente dijo que debía permanecer en Estados Unidos a causa de la guerra en curso, y no con el objetivo de presionar a China. “Creo que es importante que yo esté aquí”, indicó Trump. “Así que quizás lo retrasemos un poco, no mucho”, señaló. Mientras que Beijing calificó el martes de “erróneos” los informes que apuntaban a que el posible aplazamiento del encuentro se debía a asuntos relacionados con el estrecho.
Los preparativos para el viaje llevan meses en marcha, según France Presse, y tienen como objetivo que Donald Trump se reúna con Xi Jinping con la expectativa de avanzar en una desescalada de la guerra comercial iniciada el año pasado.
Y si bien el conflicto en Medio Oriente ha trastocado la agenda, a largo plazo los expertos creen que ninguna de las dos partes quiere romper el diálogo y que las presiones solo buscan que Beijing contribuya a la reapertura de la vía marítima. “Debido a consideraciones políticas y económicas internas, China busca estabilizar sus relaciones con Estados Unidos.
El conflicto actual es fundamentalmente una contienda geopolítica en Medio Oriente (... ), en esta coyuntura, es improbable que China sacrifique sus relaciones con EE.UU. por Irán”, dice el experto Haiyun Ma, y agrega que, “de hecho, si Estados Unidos se ve envuelto en una guerra terrestre prolongada, podría reportar ventajas tácticas y estratégicas a China, tanto en Asia Oriental como a nivel global”. Factor Ormuz CITA APLAZADA Trump confirmó la semana pasada que su viaje a China, planeado para fines de marzo, fue pospuesto. Autor: EVA LUNA GATICA. El gigante asiático, socio clave de Teherán, enfrenta riesgos por el bloqueo del estrecho de Ormuz, por donde transita parte relevante del petróleo que importa. Beijing busca no involucrarse en el conflicto en Medio Oriente Factor Ormuz CITA APLAZADA Trump confirmó la semana pasada que su viaje a China, planeado para fines de marzo, fue pospuesto. EL PRECIO DEL PETRÓLEO es la principal consecuencia de la guerra que amenaza a China. En la foto, una pantalla muestra los precios de las acciones del crudo en Shanghái.