Autor: Juana Correa Investigadora de la Facultad de Medicina Veterinaria Universidad San Sebastián
Columnas de Opinión: Fauna silvestre y la convivencia urbana
Columnas de Opinión: Fauna silvestre y la convivencia urbana E Durante el último tiempo fuimos testigos de diversos hechos que han generado preocupación ciudadana, como la manipulación de crías de aves en zonas urbanas o la intervención de animales marinos con fines recreativos.
Estos episodios, ampliamente difundidos en redes sociales, vuelven a poner sobre la mesa una pregunta clave: ¿ estamos realmente preparados para convivir de manera responsable con la fauna silvestre que habita -o transitapor nuestras ciudades? Un primer aspecto fundamental es reconocer que los animales silvestres son seres sintientes. Esta condición no es exclusiva de las mascotas, sino que se extiende a aves, mamíferos y otros vertebrados protegidos por la legislación vigente. Manipular nidos, retirar crías, alimentar animales silvestres o perturbarlos por curiosidad o entretenimiento no solo genera estrés y daño biológico, sino que también tiene implicancias éticas y legales que muchas veces se desconocen. Las ciudades no son espacios libres de biodiversidad. Por el contrario, concentran especies que se han adaptado a entornos urbanos o que llegan a ellos producto de la fragmentación de sus hábitats naturales. En este escenario, los llamados conflictos humano-fauna suelen estar más asociados a desinformación, baja tolerancia o intervenciones innecesarias que a riesgos reales. Acciones bien intencionadas como "rescatar" una cría que no está en peligro pueden terminar siendo perjudiciales tanto para el animal como para los sistemas de rescate. Frente a estas situaciones, la recomendación sigue siendo clara: no intervenir y recurrir a los canales formales, como el SAG o Sernapesca, cuando existan dudas fundadas. La sobrecarga de centros de rehabilitación y el daño evitable a la fauna son consecuencias directas de la falta de información o de decisiones impulsivas. Convivir con la biodiversidad urbana también tiene beneficios concretos: control natural de plagas, polinización, regulación ambiental y mejoras en el bienestar humano. Universidades, municipios y profesionales del área tenemos un rol clave en promover educación, protocolos claros y una cultura de respeto hacia la fauna silvestre. Conocer a las especies que nos rodean es el primer paso para protegerlas y convivir con ellas de manera armónica y responsable. Autor: Juana Correa Investigadora de la Facultad de Medicina Veterinaria Universidad San Sebastián.