COLUMNAS DE OPINIÓN: La violencia y la falta de respeto son síntomas de una sociedad enferma
COLUMNAS DE OPINIÓN: La violencia y la falta de respeto son síntomas de una sociedad enferma Las agresiones sufridas por la ministra de Ciencia, Tecnología, Conocimiento e Innovación, Ximena Lincolao en la Universidad Austral de Chile de Valdivia, sin lugar a duda, deben ser condenadas con energía y repudiadas desde cualquier punto de vista, sin ideologías políticas de por medio y sin buscar réditos positivos en las encuestas semanales.
Pero esta condena social (mientras lajusticia trabaja en lo suyo de forma paralela), no solo se debe dar porque la agredida es una autoridad política o porque es una mujer, sino también, porque toda agresión entre personas debe ser condenada socialmente en un Estado de Derecho, donde es bueno recordar la máximajurídica que indica “mis derechos derechos comienzan donde terminan los del otro, o viceversa”. Si bien mi postura es clara respecto de los actos de violencia entre personas, lo cierto es que, para opinar, se hace indispensable conocer o intentar entender este síntoma de una sociedad que se ve enferma, porque no es lo mismo atacar el síntoma, que la enfermedad que causa ese síntoma. Nuestra sociedad arrastra un sentimiento de impotencia impotencia importante respecto de las decisiones que han ido tomando las autoridades electas desde e! retorno a la democracia, sin importar su color político.
Una de las principales causas para el surgimiento de los estados de derecho, fue la necesidad de proteger lo propio respecto de los otros, el ciudadano cede su soberanía a un Estado que debe protegerlo y generar condiciones de vida enfocadas en el bien común para la prosperidad de ese Estado y cuando eso no ocurre, la impotencia acumulada generacionalmente, se transforma en ira y la ira, señores, Jorge Rivas Figueroa Administrador Público licenciado en Ciencias Políticas es un pecado capital que puede conducir al ser humano hacia su lado más obscuro, por ejemplo: la venganza, que si bien es natural, está regulada y se debe canalizar a través través del Estado y sus instrumentos que la transformen en justicia.
Para quienes somos cristianos, la Biblia es clara en Proverbios 6:16-19 y en Gálatas 5:19-21, para explicar las consecuencias de la Ira (y otros pecados considerados capitales por la Iglesia), pero no explica qué debe hacer una persona o una sociedad, que se siente abusada, olvidada y que es castigada (hoy económicamente) por quienes son los responsables de velar por su bienestar, es decir para este texto, sus gobernantes elegidos de forma democrática.
El Estallido Social que vivimos en Chile en octubre de 2019, tenía como principal lema: “No son 30 pesos, son 30 años” dando cuenta de un descontento que se forjó durante tres décadas y que explotó, de tal forma, que las manifestaciones manifestaciones pasaron de ser pacíficas a “batallas campales”, entre un pueblo que vio su impotencia transformada en ira.
Si bien, las causas de la agresión a la ministra Lincolao en la UACH, son condenables y bajo ningún punto de vista aceptables en una sociedad normalizada, no debemos olvidar olvidar (mientras se busca a los responsables) que el camino a seguir es la búsqueda de soluciones para los problemas reales de los ciudadanos comunes y corrientes.
Una vez que nuestras autoridades entiendan que deben gobernar a todo un país y no solo a un sector, conociendo sus realidades y verdaderos problemas, podremos seguir avanzando sin violencia, porque está en la actualidad, solo es el síntoma de una sociedad que se enfermó producto de los abusos. La violencia y la falta de respeto son síntomas de una sociedad enferma.