COLUMNAS DE OPINIÓN: ¿Fracaso o agilidad?
COLUMNAS DE OPINIÓN: ¿ Fracaso o agilidad? OPJNTTÓM ¿ Fracaso o agilidad? El cambio de las ministras Steinert y Sedini no es sorprendente, sino insólito. No es sorprendente, porque nadie, nl los creyentes, ni los adláteres, entendieron por qué se las había designado.
Pero es insólito, porque acaece muy temprano, el más temprano que se recuerde. ¿Cómo evaluar ese cambio? Un comentarista benevolente en estos dias sobran dirá que esto muestra una notable agi lidad. una destreza gimnástica, una cierta plasticidad. plasticidad. una capacidad acrobática del Presidente Presidente para corregir el rumbo apenas detecta errores. Esa evaluación se parece a un feligrés feligrés que felicitara al sacerdote por la rapidez con que se arrepiente de sus pecados. Pero esa evaluación es obviamente errada. El ámbito de la seguridad era es el fue damental del Gobierno, es la promesacon que sedujo a la ciudadania, la hipérbole con la que y,. ,, la convenció.
Pero de pronto, apenas luego de A unas semanas, se advierte que se había nombrado nombrado a una persona de abundantes cualidades de persecutora penal, pero ninguna a la hora de pensarel tema de la seguridad que, sesabiadesde sesabiadesde el inicio, es un asunto no jurídico penal o de simple orden, sino más bien global. ¿Cómo es posible la pregunta es incómoda, pero inevitabla inevitabla que un gobiemo que accede al poder haciendo haciendo de la promesa de seguridad su tema central central haya quedado tan pronto al desnudo aladvertir aladvertir que a quien había designado para hacerse cargo de ello era no vale la pena ocultarlo incompetente, o conwetente, pero desprovista de cualquier plan o idea razonada acerca de qué hacer? La conclusión de lo anterior es obvia. No se está en presencia de una agilidad para corregir errores, sino de un error a la hora de elegir. Los juristas suelen enseltar que incurre en culpa ¡ o eIendo quien elige mal por negligencia o por torpeza. Este es el caso. Un cambió tan repentino revela un error flagrante. Un error, en este caso, del Presidente. ¿Lo habrá corregido ahora? El ministro Alvarado se hará cargo de la conducción conducción política yde lavoceria. No cabe duda que no incurrirá en los desaciertos políticos y vacilaciones vacilaciones de quien era vecera; pero es difícil imaginar imaginar a Claudio Alvarado como un vocero con habilidades habilidades comunicacionales o siquiera gestuales.
Él parece ser más bien ese tipo de persona que destaca justamente por no poseerlas, por tener esa extratta capacidad que poseen algunos individuos individuos de alcanzar acuerdos a cambio de decir poco o nada, de aparentar que carecen de ideas.
El misterio es el caso de Martin Arrau. ¿Qué explica qen alguien a quien se creyó poseia habilidades habilidades en Obras Públicas, para hacer puentes y caminos, de pronto se descitra que las tenga en el ámbito de la seguridad? El tema de la seguridad no es simplemente de orden de disponer recursos para reprimir la delincuencia o de ingenieria, es decir, relati vosoloa sistemauosoloaestructuras.
Se trata de un tema, por decirlo así, multifactorlal cuyos componentes van desde la crisis de autoridad en la escuela a la estratificación geográfica de las ciudades, pasando por las incivilidades y otras diversas formas de anomia. Pero sobre todo el orden es algo que a las sociedades les viene desde dentro, no algo que se les impone desde fuera.
La designación de Martin Arrau corrige el inicial error conceptLlal: que la segu ridad era un asunto de persecución penal y solo resta saber si la racionalidad ingenieril del nuevo nuevo ministro logrará aprohender la complejidad del problema.
En taisto, Steinert y Sedini victinsas de la culpa ¡ o eh*ndo comienzan, a pesar de las comedidas palabras del Presidente, a comprender comprender que en la politica no se llega tan lejos como el talento que los otros ven en uno, sino como permiten permiten las propias limitaciones. CARLOS PEÑA ESTA COLUMNA FUE ESCRITA PAnA EL MERCURIO OE VALPARAíSO Un cambio tan repentino revela un error flagrante. Un error, en este caso, del Presidente..