Autor: ELENA IRARRÁZABAL S.
“En el mundo de las ideas se ha vivido una auténtica dictadura (…) aún queda mucho por andar”
“En el mundo de las ideas se ha vivido una auténtica dictadura () aún queda mucho por andar” “Chiringuitos educativos”. Así califico Pedro Sánchez, presidente del gobierno español, a algunas universidades privadas españolas.
Sánchez quien realizó parte de sus estudios superiores en un establecimiento privado, al igual que hoy lo hace su hija menor arremetió hace poco contra estos centros, que se expandieron en España a partir del 1993, durante el gobierno socialista de Felipe González. El gobierno de Sánchez anunció una serie de nuevas exigencias para la permanencia y creación de esta entidades. Entre ellas, contar con un mínimo de 4.500 estudiantes en los primeros cinco años. Un requisito que, según la prensa española, no cumple la institución en la que estudia Carlota, la hija de Pedro Sánchez, pues la ESIC University solo alcanza a 3.700 alumnos. “La hija de Sánchez estudia en una universidad privada que su padre quiere eliminar” fue uno de los titulares al calor de esta controversia, en la que también intervino Isabel Díaz Ayuso. “Un decreto, otro más, que es pura arbitrariedad. Ataca la libertad de empresa, educativa y de expresión. Acaba con la seguridad jurídica y ataca las competencias autonómicas”. En este intenso debate educativo, Alfonso Bullón de Mendoza (1963) tiene mucho que decir. El académico español es presidente de la Fundación Universitaria San Pablo CEU, que comprende 3 universidades, 10 colegios, 10 institutos de investigación y 7 centros de posgrado y doctorado, entre otros establecimientos.
“Es una institución benéfico-docente sin fines de lucro, con inspiración católica y con más de 90 años de experiencia”, explica Bullón de Mendoza a “El Mercurio”, durante su breve estadía en Chile, con ocasión del cambio de mando. ¿Lo sorprendió el decreto de Sánchez? “Hace tres años ya hubo un decreto que pedía a las universidades privadas una serie de requisitos o medidas, pero esta nueva norma es un claro ataque a la universidad privada. Incluso en el preámbulo del decreto se dice que las universidades privadas suponen un peligro para la cohesión social en España.
Las universidades CEU debemos ser de las que más cumplimos las exigencias y nuestro modelo de universidad es similar, en muchos aspectos, al de la universidad pública española, pero nos parece clave la libertad en este campo y hay requisitos que no parecen tener mucho sentido. ¿Por qué 4.500 alumnos como mínimo? ¿ No pueden ser 3.500? ¿ O la necesidad de incluir carreras en una serie de áreas, dificultando modelos que puedan optar por una focalización en cierta área?”. ¿No es mejor que haya universidades más ricas y complejas? “Nos parece relevante que exista libertad para que cada universidad escoja su modelo y lo desarrolle con rigor y responsabilidad. Por ejemplo, Estados Unidos tiene un sistema universitario que, en su conjunto, evidentemente, es mejor que el español. Tienen colleges que son centros que dan solo grados de 4 años, a los que nadie pide investigación, porque se especializan en formar bien a sus alumnos. Luego hay universidades que están centradas en la investigación y otras en la que es más secundaria.
Es una decisión de cada centro, las grandes agencias evaluadoras estadounidenses deben acreditar que cada centro cumpla bien lo que ha dicho que va a cumplir”. El terror y las ideas El ámbito universitario ha sido un gran caldo de cultivo de la cancelación y las políticas identitarias. ¿Esta tendencia se debilita? “Hoy se escuchan con más fuerza voces que disienten, hay una cierta reacción, pero creo que algunos tiran las campanas de triunfo muy rápido. Pierre Gaxotte, autor de un libro clásico sobre la Revolución Francesa, explica allí que el terror fue antes en el mundo de las ideas. Y es verdad, en los últimos años se ha vivido una auténtica dictadura en el mundo de Alfonso Bullón de Mendoza las ideas, cuando alguien se salía del discurso políticamente correcto era prácticamente linchado. Daba igual que las publicaciones de algún académico tuvieran todas sus citas y fueran rigurosas si no concordaban con la ideología dominante. Todo esto se ha ido mitigando un poco, pero aún queda mucho por andar”. También se configuraron burocracias muy poderosas. “Sí, burocracias impresionantes, cada vez más asfixiantes. Hoy, los profesores universitarios, en vez de tener sus tareas tradicionales de docencia e investigación, cumplen una tercera, que es responder los requerimientos burocráticos.
No hace falta ser ni siquiera director de departamento, y ya tienen que dedicar buena parte de su tiempo a hacer papeBullón de Mendoza jugó un rol clave en el resurgimiento del tradicional diario español El Debate, que dejó de circular en 1936. Desde su relanzamiento digital, en 2021, el periódico ha tenido un llamativo crecimiento en sus lectores. “Fue fundado en 1910, pero tras la Guerra Civil española, el régimen de Franco no permitió que se reabriera”, señala. “Queríamos recrear El Debate y la pandemia nos impulsó a adoptar el formato digital. Y tenemos la fortuna de contar desde 2021 con la dirección de Bieito Rubiles. Es absurdo”. Identidad y creencias “Sí, hemos crecido, ya tenemos cerca de 47 mil estudiantes. De ellos, unos 9 mil son de colegios; unos 2 mil, de formación profesional, y el resto, universitarios. Mientras muchas instituciones educativas españolas experimentan en sus filas la baja demográfica, nuestra dinámica ha sido distinta”, explica Bullón de Mendoza, que es académico correspondiente de la Real Academia de la Historia.
Doctor en Historia por la Universidad Complutense de Madrid, es autor de publicaciones centradas en la II República y la Guerra Civil española, y se ha desempeñado como rector de la Universidad CEU de Valencia y de Madrid. ¿Hay un deterioro de la educación universitaria pública en España? “No lo diría así, pero sí se puede señalar que la universidad pública tiende a ser más burocrática. Tal vez tiene más problemas en adaptarse a do, que acababa de salir de la dirección del ABC”, explica el académico. “El Debate es un periódico de acceso libre, que no busca suscriptores. Aspiramos a financiarlo vía publicidad o vía contribuciones voluntarias. Según las auditorías oficiales de GfK, tenemos 1,1 millón de lectores diarios en promedio. Es un periódico con información y opinión, que no está alineado con ningún partido político concreto, pero sí con posiciones como el humanismo cristiano”, explica Bullón de Mendoza. ZEREPANERACAM los nuevos tiempos, a los temas y exigencias del mundo actual. No quiere decir que las públicas no lo estén haciéndolo, pero a veces este proceso es más lento. Por otro lado, hay que tener en cuenta que en la universidad pública la carrera de un profesor está hecha con base en su investigación. Algunos profesores tienen vocación docente y otros no.
Mientras que en las universidades privadas es evidente que debes ocuparte de los alumnos, lograr como docente que se sientan próximos e interesados”. Las instituciones con el sello CEU tienen una clara identidad católica. ¿Los profesores deben compartir ese sello? “Buscamos profesores que compartan la identidad de la universidad.
Puede no ser posible en todos los casos, pero al menos les pedimos que respeten el espíritu de estos centros, que conozcan el centro universitario en que van a enseñar”. En el ámbito universitario, las humanidades viven un momento complicado. “Las humanidades son fundamentales. En todas nuestras carreras, aunque sean Ingeniería, Medicina o Veterinaria, se requiere aprobar tres asignaturas de carácter humanístico. Una es Doctrina Social de la Iglesia; otra, Antropología, y la última, Claves de Historia Contemporánea. Y es curioso, desde el ámbito oficial se subrayan las importancias de las humanidades, pero cuando presentamos planes de estudios con asignaturas humanistas, a veces tenemos problemas, sin embargo, hemos perseverado.
Y otro tema muy difícil en este ámbito es la aplicación de parámetros de la investigación en ciencias a las humanidades”. Transiciones demolidas “Recuerdo que en los años 90 fui profesor en la Universidad Complutense y organicé un curso sobre la transición política chilena. Participaron representantes del gobierno socialista, del gobierno de Allende, de la derecha. Existía una convicción de que había que encontrarse, conversar sobre nuestras transiciones. Ver qué hicimos mal y qué cosas bien, pensar cómo caminar hacia adelante.
Años más tarde, estas transiciones empezaron a saltar por los aires, con críticas demoledoras”. ¿Quedaron muchos pendientes en las transiciones de Chile o España? “En los últimos años, en nuestros centros, hemos hecho hincapié en el estudio y defensa de la transición política que hubo en España, cuyo resultado fue tremendamente positivo, aunque hayan existido errores.
No tiene mucho sentido analizar la transición de hace 50 años con los parámetros de hoy, pensando en un hipotético deber ser, que a lo mejor era imposible en esa época”. Hoy, tanto Chile como España viven momentos de polarización política. “En España, esta polarización ha sido creada, en gran medida, desde el gobierno español, y sus subvenciones a toda clase de iniciativas generan clientelas interesadas en mantener la crispación. Es absurdo, el gobierno parece estar en continua búsqueda de algo que crispe a la sociedad y la divida en campos muy definidos. Pero, para avanzar, la sociedad debe estar lo más unida posible”. En sus obras, usted ha tratado la idea de hispanidad, un concepto poco invocado en las últimas décadas. “Bueno, evidentemente, no tiene la fuerza que tuvo en otros tiempos, la propia España la abandonó. De manera muy torpe, las instituciones y universidades españolas fueron dejando de lado, en buena parte, su proyección hacia Hispanoamérica. Cuando cruzas el charco te encuentras con una lengua común, una cultura común, una religión común y muchos puntos en contacto. También hay una presencia española en Estados Unidos y queremos reivindicar eso.
En este ámbito, somos conscientes de que hay que estrechar lazos en el plano educativo y cultural”. En muchas universidades se ha creado una burocracia impresionante, cada vez más asfixiante”. N El Debate: un diario “resucitado” De manera muy torpe, las instituciones españolas fueron abandonando su proyección hacia Hispanoamérica”. Hay una cierta reacción contra las ideas woke, pero algunos tiran campanas de triunfo muy rápido”. Desde el gobierno español se subvenciona toda clase de iniciativas que generan clientelas interesadas en mantener la crispación”. Autor: ELENA IRARRÁZABAL S.. La mayor institución educativa privada de España, con cerca de 47 mil alumnos, es dirigida por este catedrático de historia contemporánea que acaba de visitar Chile. Educación pública y privada, crispación política y libertad educativa son temas que aborda el presidente de la Fundación Universitaria San Pablo-CEU.
Alfonso Bullón de Mendoza y su mirada al sistema universitario público y privado: ‘‘En muchas universidades se ha creado una burocracia impresionante, cada vez más asfixiante”. N El Debate: un diario “resucitado” ‘‘De manera muy torpe, las instituciones españolas fueron abandonando su proyección hacia Hispanoamérica”. ‘‘Hay una cierta reacción contra las ideas woke, pero algunos tiran campanas de triunfo muy rápido”. ‘‘Desde el gobierno español se subvenciona toda clase de iniciativas que generan clientelas interesadas en mantener la crispación”. La coexistencia y calidad de universidades privadas y públicas genera debate en España. En la imagen, protestas en la Universidad Complutense. La coexistencia y calidad de universidades privadas y públicas genera debate en España. En la imagen, protestas en la Universidad Complutense.