Autor: Hermanos y hermanas:
Columnas de Opinión: VIVIR CUARESMA CON ESPÍRITU RENOVADO
Columnas de Opinión: VIVIR CUARESMA CON ESPÍRITU RENOVADO E 18 de febrero celebraremos en la Iglesia el Miércoles de Ceniza, con el cual iniciaremos nuestro camino hacia la Pascua del Señor. Nos preparamos así para vivir el misterio del amor infinito de Dios por nosotros, que haciendose hombre y muriendo en la Cruz, nos regala la vida la vida en abundancia, la vida eterna.
Cuando ese Miércoles se bendigan las cenizas, hechas con las palmas con las que aclamamos a Cristo en el Domingo de Ramos del año anterior, y se impongan sobre nuestras frentes, se nos recordará de esa manera lo fugaz de la vida: todo pasa rápido, los gozos y las penas pasan, nuestra vida pasa, pero la vivimos con la certeza de que la muerte ha sido vencida y que, así como esta vida nuestra, de la cual hoy gozamos, pasará, estamos llamados a una vida nueva y eterna, a una vida que no pasará jamás, a una vida con Dios.
Por este motivo, hermanos y hermanas, les invito como obispo a que podamos adentrarnos en esta Cuaresma con un espíritu renovado; caminemos humildes, con paso agradecido por tantos bienes recibidos; caminemos también, cargando nuestros cansancios, las dificultades que la vida lleva consigo y que, a veces, nos hacen caminar como con paso lento; que en este tiempo se renueve nuestra esperanza, esto es posible porque miraremos con especial cariño y atención a Jesús, a Dios que ha querido caminar con nosotros.
El sabe que la vida es dura y difícil en muchos momentos, pero que en esta vida ya podemos, de alguna manera, vislumbrar también aquellas alegrías que nos dan y darán plenitud. "Hay más alegría en el dar que en el recibir" En estos días, como país, nos hemos visto enfrentados al dolor, a la muerte y a la destrucción. Hemos visto tambien como tantos hermanos y hermanas han sido capaces de ponerse de pie para servir con alegría. Hemos visto luchando contra los incendios a los bomberos, a Carabineros, a miembros de las Fuerzas Armadas, a la gente de CONAF: hombres y mujeres enfrentando aquello que parecía devorarlo todo. Pasado el incendio, al ver la destrucción y el dolor que este produjo, fueron muchísimos más los que se pusieron de pie. En medio de un tiempo de vacaciones, de distensión para muchos, fueron capaces de interrumpirlas para ir a ayudar y servir. Se buscaron maneras creativas de reunir aquellos elementos que pudieran renovar la esperanza de quienes sufrían.
Sin duda, junto al aporte generoso en dinero y bienes, lo que más bien hizo a quienes sufrían por el incendio -y lo que le ha hecho bien a Chileha sido ver a tanta gente buena sirviendo, colocándose al lado de los que sufren y haciendoles sentir que no están solos.
Quienes sirvieron experimentaron, sin duda, aquello que nos enseña la Palabra de Dios: "Hay más alegría en el dar que en el recibir". Por todo esto, iniciemos la Cuaresma con ese espíritu de querer ser un poco más generosos cada uno de nosotros, no solo dando de lo que tenemos, sino dándonos a nosotros mismos.
Si, nadie es tan pobre que no pueda dar una sonrisa, nos dice san Alberto Hurtado; nadie está tan ocupado que no pueda detenerse un momento para escuchar al esposo, a la esposa, a los hijos, al amigo, al compañero de trabajo. Escuchar a alguien y poder darle una palabra de aliento, esa palabra que el mismo Señor, sin duda, colocará en nuestra alma y en nuestra boca para convertirla en aliento de vida.
Que en esta Cuaresma podamos también, desde el comienzo, vivir con alegría lo que significa compartir con otros, en concreto, a través de la Cuaresma de Fraternidad, obra de nuestra Iglesia que durante tantos años se ha mantenido en este tiempo cuaresmal y cuya recaudación ha llevado esperanza y alegría a tantos grupos de hermanos nuestros: niños, jóvenes, adultos mayores, enfermos, hermanos que padecen diversas necesidades, a quienes, con la generosidad de tantos, se les ha entregado un poco de esperanza. Hermanos y hermanas, así como Jesús caminó con nosotros y cargó con nosotros, hagamos nosotros lo mismo con los demás.
No caminemos solos, sino que aprendamos a cargar a quienes están a nuestro lado; aprendamos a consolar con el consuelo con que nosotros somos consolados; aprendamos a compartir la esperanza que nos da la fe, para que asi muchos levanten la mirada, sientan nuestra mano extendida y puedan levantarse de su postración, y así juntos alegrarnos de creer en Jesús, en quien está nuestra esperanza. Pidamos en nuestras parroquias y capillas la alcancía de este año, y todos, como familia, animemonos a compartir lo que somos y lo que tenemos. Vivamos esta Cuaresma, mostremos nuestro deseo de convertirnos, sabiendo compartir en esta Cuaresma de Fraternidad 2026. Dios les bendiga. +Guillermo Vera Soto Obispo de Rancagua Autor: Hermanos y hermanas:. CON MIÉRCOLES DE CENIZA, EL 18 DE FEBRERO, COMIENZA EL TIEMPO DE CUARESMA. EN SU MENSAJE, MONSEÑOR GUILLERMO VERA, NOS INVITA A QUE "CAMINEMOS HUMILDES, CON PASO AGRADECIDO POR TANTOS BIENES RECIBIDOS".