CARTAS: CORREOS
CARTAS: CORREOS Correo @ lectores@diarioelsur.cl Demolición Quiero agregar al comentario de la estimada colega Annita Dallorso, (sobre la demolición de casas en El Olivar, Viña del Mar), que en la demolición del antiguo edificio Municipal proyectado por Gustavo García Postigo (que diseñó la Biblioteca Nacional) y el viejo Teatro Concepción proyectado por Juan Eduardo Fehrmann, dañados por el terremoto de 1960, se suman a la inexplicable incapacidad de los ingenieros de la época, el interés de las inmobiliarias en hacerse con los terrenos para construir edificios comerciales y de oficinas, como finalmente ocurrió. No hay que olvidar que ambos edificios sobrevivieron bien al terremoto de 1939 y fueron de todos modos reforzados en fecha posterior. JAIME GARCÍA MOLINA Complementarios El Estado debe tender puentes donde el mercado no funciona bien. El problema es identificar dónde. Una crítica al ecosistema de innovación es que muchas startups sobreviven solo gracias al financiamiento público. ¿ Es eso un problema? La evidencia académica sugiere que no. El financiamiento público permite a las startups prototipar y experimentar en etapas donde el capital privadonollega, y a la vez funciona como certificación que reduce la incertidumbre.
En un mercado pequeño como el chileno, donde los retornos del capital de riesgo son menores y los riesgos relativamente mayores, esas certezas adicionales son clave para atraer inversionistas privados que, con su expertiz, puedan escalar los proyectos. Con un nuevo gobiernoque apuesta por el dinamismo del sector privado, es importante entender que la función certificadora de Corfo es consistente con esa visión: el Estado no sustituye al capital privado, lo convoca. NICOLÁS GARRIDO Descentralización Chile enfrenta una contradicción evidente: las regiones generan gran parte de la riqueza nacional, pero las decisiones estratégicas siguen muy centralizadas en Santiago. Este modelo es un freno para el crecimiento, la inversión y la innovación. Mientras países desarrollados fortalecen sus regiones productivas, Chile continúa dependiendo de ministerios y burocracias alejadas de las realidades territoriales. La descentralización moderna no significa debilitar al Estado, sino hacerlo más eficiente y cercano al desarrollo real. Las regiones deben tener más atribuciones en infraestructura, innovación, turismo, logística, formación técnica y atracción de inversiones. La Región del Biobío posee capacidades industriales, portuarias, universitarias y energéticas que podrían convertirla en uno de los principales polos tecnológicos y productivos, si tuviera más autonomía y capacidad de decisión. Ningún país desarrollado crece administrando todo desde una sola ciudad. Chile necesita una descentralización responsable, técnica y productiva, donde las regiones dejen de ser ejecutoras de decisiones tomadas a cientos de kilómetros de distancia. Partamos por definir el Estado descentralizado que queremos. JORGE PORTER T. Construcción Con frecuencia se habla sobre la necesidad de construir rápido las casas para los damnificados por los incendios del verano. Pero debemos tener cuidado con sacar conclusiones apresuradas: el problema no es construir rápido, sino hacerlo sin planificación, sin control de calidad y sin estándares adecuados. Vemos que en el sector El Olivar, de Viña del Mar se inició la demolición de 50 viviendas que fueron mal construidas tras los incendios de 2024. FRANCISCA MERINO L. Obesidad Chile se ubica entre los 4 países con mayor prevalencia de obesidad de la Ocde, con tasassuperiores a países históricamente críticos como EE.UU. o México en algunos segmentos poblacionales. Y se ha posicionado como el país con el mayor crecimien to en la prevalencia de obesidad en 10 años. Su abordaje médico se debe centrar en los mecanismos biológicos y hormonales que regulan el apetito, la saciedad y el gasto energético, en vez de responsabilizar únicamente al paciente por sus hábitos. JOSÉ LUIS CÁRDENAS Pensiones La discusión sobre la reforma de pensiones se estancó, mientras chilenos siguen jubilándose con montos que no alcanzan para vivir con dignidad. Y para qué decir cuando en algunos años más les corresponda pensionarse a esos trabajadores que retiraron parte de sus fondos, impulsados por una parlamentaria que vendió la pomada. Más allá de las diferencias políticas, el país adebe vanzar hacia un sistema que garantice pensiones suficientes y predecibles para quienes han cotizado toda una vida. La ciudadanía está cansada de promesas sin resultados. Se necedsita un acuerdo que combine solidaridad, sostenibilidad y gestión eficiente de los fondos. JACINTO BENAVIDES M..