Editorial: Nuestro patrimonio enraizado
Editorial: Nuestro patrimonio enraizado La histórica cifra de los viveros de de las dañinas plantaciones exóticas. CONAF en Aysén no es un simple dato: de sus más de 866 mil plantas en producción, casi un 70% corresponde a especies nativas.
Sin embargo, como habitantes de este frágil ecosistema, debemos ser críticos y preguntarnos ¿ estamos realmente valorando y utilizando este esfuerzo monumental? En las plazas y jardines de Coyhaique, a menudo vemos especies exóticas elegidas únicamente por una estética foránea. Es fundamental cambiar esta mentalidad. Especies autóctonas cultivadas en el Vivero Las Lengas, como la lenga, el notro, el calafate y el coigüe, no son simples opciones decorativas, pues representan nuestro invaluable capital natural y cultural.
Incentivar el uso de flora nativa por sobre especies introducidas es un acto de soberanía ecológica y protección ciudadana, ya que son estas plantas las únicas preparadas para estabilizar nuestro entorno frente a un clima cada vez más extremo. Preparar estas plantas exige endurecerlas frente al frío y las heladas, lo que conlleva un sacrificio humano innegable, ejemplificado en trabajadoras como la capataz Silvia Monsalve, quien lleva 36 años velando por este patrimonio. Preferir especies foráneas para nuestros hogares es, en cierto modo, darle la espalda a este enorme esfuerzo local. La ciudadanía tiene una responsabilidad ineludible con su medio ambiente. El Programa de Arborización entrega gratuitamente hasta 50 plantas por usuario, lo cual no debe verse como un simple regalo estatal, sino como un pacto ético donde los beneficiarios asumen el compromiso formal de cuidarlas. Además, estos viveros operan como un "aula al aire libre", un espacio crucial donde podemos educar a las nuevas generaciones para que comprendan cómo nace un bosque y se sientan parte de él. No podemos exigir a las autoridades un medio ambiente sano si nuestras acciones cotidianas lo contradicen. Plantar, preferir y proteger nuestra flora nativa es la principal El trabajo en estos recintos es una herramienta estratégica indispensable para la restauración ecológica y la reconversión línea de defensa de nuestro territorio..