''MÍSTER SHAKESPEARE'' LA OBRA CAPITAL DE MARCO ANTONIO DE LA PARRA
''MÍSTER SHAKESPEARE'' LA OBRA CAPITAL DE MARCO ANTONIO DE LA PARRA A "Lo primero fue la sensación de que se había acabado mi tiempo actoral.
Pero esto, en lugar de paralizarme, me provocó un aceleramiento, no había tiempo que perder". FINES DEL AÑO PASADO, cumpliéndose 40 años del estreno de "La secreta obscenidad de cada día", el psiquiatra y dramaturgo Marco Antonio de la Parra (73) se despedía de los escenarios con un aplaudido montaje de este diálogo imaginario entre Sigmund Freud y Karl Marx, que se convirtió en su obra más famosa, representada durante décadas y adaptada en países a lo largo de todo el mundo. "Esta es la última vez que piso un escenario", sentenciaba en las páginas de este mismo diario en octubre pasado, aunque dejando entrever que el telón no estaba del todo abajo para él: "El que nace chicharra muere cantando (... ) a lo más haré una obra sentado o algún unipersonal de movimientos silenciosos y quietos, pero hoy lo dudo", decía en la misma entrevista.
La duda se convirtió rápidamente en certeza, y luego de una exitosa temporada de "La secreta obscenidad de cada día" a tablero vuelto con el elenco original --de la Parra y su amigo y también psiquiatra León Cohen--, decidieron volver este fin de semana con un par de funciones más.
Y no solo eso, sorprendió con el anuncio del estreno de su más reciente obra, "Míster Shakespeare": un monólogo interpretado por él mismo donde expresa los pensamientos que lo invadieron al enfrentarse al fin de su carrera en las tablas y al ocaso de la vida, fundido entre pasajes del Bardo de Avon. La obra, que cuenta con Pablo Schwarz en la dirección, se presentará en el Teatro Finis Terrae desde el próximo 27 de marzo y permanecerá en cartelera hasta el 13 de abril.
SIN TIEMPO QUE PERDER --Todos los dramaturgos queremos ser Shakespeare --confiesa Marco Antonio de la Parra a los pies del escenario del teatro Finis Terrae, disfrazado a la usanza del dramaturgo del siglo XVI, aunque con unos curiosos zapatos para bailar tap, que tendrán relevancia más tarde en la obra.
Con más de 100 obras escritas y montadas alrededor del mundo, de la Parra es uno de los dramaturgos más prolíficos de su generación y también uno de los más premiados desde su consagración a fines de la década de los setenta con "Lo crudo, lo cocido, lo podrido", por la que incluso fue premiado en Nueva York.
Desde entonces ha acumulado éxitos en las tablas con clásicos como "La pequeña historia de Chile", "Las costureras" o la nombrada "La secreta obscenidad de cada día", que le permitieron acumular diversos galardones e incluso una silla en la Academia Chilena de Bellas Artes.
Luego de todo este recorrido, el dramaturgo siente que esta última obra, "Míster Shakespeare", es de alguna manera una recapitulación de su vida: --Cuando cumplí 70 años, sufrí una enfermedad compleja, que me complicó sobre todo la columna. Dije: "No voy a volver a hacer teatro". Lo primero fue la sensación de que se había acabado mi tiempo actoral. Pero resulta que esto, en lugar de paralizarme, me provocó un aceleramiento, la sensación de que no había tiempo que perder. No sé cuánto tiempo me queda.
Adaptó el montaje de "La secreta obscenidad de cada día" para no tener que estar subiéndose a la banca o agachándose tanto, como hacía originalmente, para poder darse el gusto de actuar su obra más emblemática, la última vez: --Se agregaron también otros movimientos, que yo no sabía que podría hacer, como bailar el zapateo americano. Y me di cuenta que esto era mejor que la kinesiología. Entre las indicaciones del manejo del dolor, me empiezan a pasar cosas. De pronto me volví a subir al escenario, y me encontré con una libertad que pensé que no iba a volver a vivir.
Esa breve euforia encontró un punto de escape en un correo electrónico que le llegó desde España de parte de Juan Mayorga, un celebrado dramaturgo, miembro de la Academia de la Lengua Española y director del teatro de La Abadía de Madrid, quien además fue alumno de de la Parra. Lo invitaba a participar en un taller de dramaturgia. --Yo, de manera totalmente arrebatada e irresponsable, le respondí: "Tengo una nueva obra, un unipersonal que podríamos montar" --cuenta.
Se trataba de "Míster Shakespeare", Luego de enfrentar una grave enfermedad y anunciar su retiro, el dramaturgo se resiste a despedirse de los escenarios con el estreno de su más reciente trabajo: un monólogo interpretado por sí mismo, que funde su propia biografía con pasajes de Shakespeare, mientras juega una partida de pool con su destino. POR Camila Sáez Ibáñez "MÍSTER SHAKESPEARE" La obra estrena el próximo 27 de marzo en el teatro Finis Terrae.
LA OBRA CAPITAL DE MARCO ANTONIO DE LA PARRA. - ''MÍSTER SHAKESPEARE'' LA OBRA CAPITAL DE MARCO ANTONIO DE LA PARRA u. 0) o de la pandemia, y que presentó por videoconferencia videoconferencia a través de una lectura dramatizada, a la luz de una vela. Esta obra, que había sido escrita como un juego pensando en la figura de Shakespeare, Shakespeare, cobró otro sentido para el psiquiatra psiquiatra luego de su diagnóstico. “Míster Shakespeare” es fruto de una tentación, que juega con lo terminal y con lo infinito. Estaba escrita la idea, pero el año pasado se convirtió para mí en una especie de enciclopedia, de autobiografia. autobiografia. Tiene cosas de mi familia, cosas cosas personales, aspiraciones, secretos. Esto del enfermo que escribe y que no muere, de escribir para no morir. El texto texto fue creciendo y se convirtió en la obra de todos esos años. Lo dice el personaje: “Quisiera hacer una obra completamente completamente autobiográfica, sin premisa ni anagnórisis”, y algo de eso hay. Ahora, ¿autobiografla de quién? sonrie. Justo entre ese ambicioso intercambio de correos con España, el actor y director Pablo Schwarz se apareció en la consulta del psiquiatra.
No venía a atenderse: le propuso dirigirlo en “La última cinta de Krapp”, una obra de Samuel Beckett que juega con la idea del fin de la vida, aunque aunque de la Parra tenía otros planes. Siendo muyjoven, me impactó muchísimo muchísimo “La secreta obscenidad de cada día”. Yo admiro mucho los textos de Mareo Antonio, siempre lo tuve como un referente. Siempre quise trabajar con él, y la verdad, este proyecto de Beckett Beckett era más bien una excusa.
Entonces cuando me planteó que queria trabajar este otro texto suyo, me embarqué inmediatamente inmediatamente cuenta Schwarz, quien ha estado trabajando desde entonces con el dramaturgo para cortar, pulir y afinar el texto de “Mister Shakespeare” y es el encargado de dirigir el montaje. La obra es muy directa. No hay que ser experto en Shakespeare ni nada de eso, no tiene un lenguaje intrincado. No es una obra dificil en absoluto, porque habla de cosas que a todos nos afectan, como la muerte, sobre todo cuando uno sabe que va a morir pronto. Para que la vida exista, tiene que haber muerte. A pesar de esto, no está tomada como algo trágico, sino que tiene mucho humor. Nos invita a reímos un poco de la idea de morir. No a tomársela a la ligera, pero pero tampoco como algo tan grave. La mortalidad también puede ser algo maravilloso maravilloso agrega Schwarz.
Y como dice el mismo texto de la obra, se trata de “un monólogo para un actor maduro, sobre un bardo retirado, que no se decide a morir de manera decente”. MÍSTER DE LA PARRA La acción transcurre en tomo a una mesa depool, que el Bardo está jugando mientras se desarrolla el monólogo: una reflexión subhme sobre la muerte, llena de humor y, muy fiel al estilo que caracteriza caracteriza al dramaturgo, con un juego de confusión permanente en que el público no está seguro de si quien habla es un psiquiatra, un actor, el propio Marco Antonio de la Parra o el mismísimo Shakespeare. Shakespeare. O bien, un loco que cree serlo. Hay una conversación permanente con alguien que no se ve, que nadie sabe quién es. Nos inspiramos en la primera escena de “El séptimo sello” de Bergman, Bergman, cuando el protagonista, Autonius, Autonius, juega ajedrez con la muerte. Aquí “Este hombre juega pool con un extraño visitante, que podría ser el público, un aprendiz de dramaturgia o la muerte. Quizás, incluso, con la inmortalidad”. jugamos pool. Este hombre juega pool con un extraño visitante, que podria ser el público, un aprendiz de dramaturgia, alguno de los personajes referidos por este Shakespeare-de la Parra, ola muerte. muerte. Quizás, incluso, con la inmortalidad. Las confusiones también trascienden a la propia puesta en escena, puesto que no queda claro si se trata de un salón de pool, la casa de un dramaturgo o la consulta consulta de un psiquiatra. Y al sumergirse en la obra, las preguntas se acentúan todo todo el tiempo.
La muerte y la inmortalidad, inmortalidad, dos temas tan propios del teatro shakesperiano y la ambigüedad con la que se tratan, son de los elementos más caracteristicos del dramaturgo inglés, a quien de la Parra reconoce como una de sus más grandes inspiraciones. Shakespeare siempre ha sido una lectura demasiado importante. Quien quiera estar en contacto con la cultura occidental tiene que conocer “Hamlet”, por ejemplo. Shakespeare es además una figura biográficamente muy especial. especial. Shakespeare te permite verte a ti mismo, su obra te hace ver ciertas cosas. Y pensé: “Qué pasa si pongo acá un montón de citas de obras de Shakespeare, Shakespeare, un racimo, y me permito dejarme llevar llevar por su historia? Por eso tiene guiños múltiples alo queme pasa. Están camufladas camufladas todo el tiempo mis propias preguntas: preguntas: qué teatro escribí, qué teatro hubiese querido escribir, qué teatro no pude escribir. La obra intercala también algunos recuerdos muy personales míos, de los cuales mc arrepiento mucho, mucho, algunos camuflados como obra de Shakespeare explica entre risas.
Interpretar a un personaje que cita líneas líneas de Shakespeare, quizá el autor más grande de la literatura universal, siempre siempre es un desafio o, en palabras del propio propio de la Parra, una “patudez”. Sin embargo, embargo, también confiesa que si no se atrevía ahora a interpretarlo, no iba a hacerlo nunca. ¿Qué hay de Shakespeare Shakespeare en Marco Antonio de la Parra? Menos Menos de lo que yo hubiera querido se rie, y continúa: Me gusta colocarlo al frente de mi historia como dramaturgo. Hacer la imagen en espejo. Perderse un poco el uno en el otro, no por lo que nos parecemos, parecemos, sino por lo distintos que somos. Por eso este vestuario, que es una mezcla mezcla rara entre Shakespeare y un bailarin de tap. A mí me gustaba este Shakespeare Shakespeare más lúdico. Porque hasta en las tragedias más duras, siempre mete un poquito de humor. Esa inmensidad, esa valentía política que tiene su teatro, que pasa desapercibido, pero descomponía reyes y crimenes en momentos muy complicados de la historia de Inglaterra. Por eso el espejo tiene que ver más con lo que yo quisiera que con lo que en realidad realidad es. Tampoco creo que Shakespeare Shakespeare hubiera sido un buen psiquiatra, pero jugamos un poco con esa posibilidad. QUÉ SIGUE Más allá de las funciones de despedida despedida de “La secreta obscenidad de cada cada día”, así como diversos homenajes, la obra de de La Parra continua vigente. vigente. Y si bien su pretensión es bajar del escenario, no se despide del teatro.
Se está prepadando un montaje de “La pequeña historia de Chile” para mediados mediados de año de la mano del director Francisco Krebs, y se está produciendo produciendo también la última creación que el dramaturgo acaba de terminar de escribir, escribir, “El efecto Bergman”, que consiste consiste en una reescritura de las “Escenas “Escenas de la vida conyugal”, que será dirigida dirigida por Luis Ureta e interpretada por Paly García y Nicolás Saavedra, basada basada en el concepto del teatro dentro del teatro, uno de los recursos que más cautiva al autor tanto en su calidad de escritor como de actor. Que yo me retire de escribir, no hay manera posible, pero ya no me veo sobre el escenario.
Aunque no sé, si Pablo (Schwarz) me tienta con algún otro proyecto, proyecto, o si aparece otra obra... ¡Ay, digo que no, pero no sé, no sé! se rie mientras mientras se rasca efusivamente una picazón no tan imaginaria, y recorre la mesa de poo? montada sobre el escenario para la obra. Yo jugaba mucho pool cuando era más joven. La verdad no era muy bueno, pero esta vez sí tengo que hacer un buen partido. Y este, todavía lo estoy jugando. o iir Desde esta noche regresa una última temporada de “La secreta obscenidad de cada día”, con solo seis funciones. un texto que había escrito justo antes. - -