Autor: JEAN PIERRE VILLARROEL
Los dos dólares de abril
Los dos dólares de abril En los primeros dos meses de 2026, el peso chileno acumuló una apreciación que varios analistas leyeron como señal de que, por fin, llegaba la estabilidad. En las tres semanas siguientes, la borró por completo. El recuento de marzo: el dólar se disparó $55, suficiente para convertir al peso en la séptima moneda con peor desempeño entre las 144 que monitorea Bloomberg. Y sin embargo, para varios en el mercado, ese castigo es exagerado. “El peso revirtió prácticamente toda la apreciación de los dos primeros meses de 2026 en apenas tres semanas, un ajuste que excede lo que justificarían los fundamentos locales”, sostiene Rodrigo Lama, CBO de Global66. Una combinación particularmente adversa golpeó a la moneda chilena.
“Un alza en el precio por barril de petróleo con un cobre que ha disminuido desde sus máximos anuales dada la expectativa de menor demanda y caída en el crecimiento global, al menos en el primer y segundo semestre de este año”, sostiene Oscar Niño de Zepeda, estratega económico de We are Mef.
Los dos futuros Ahora, la pregunta que se hace el mercado para abril es simple pero de respuesta incierta: ¿ cuánto dura el conflicto en Medio Oriente? De esa variable dependerá cuál de los dos dólares de abril termina imponiéndose. Lama delinea cada uno de los escenarios.
Si se materializa un acuerdo en Medio Oriente en el corto plazo, “el premio geopolítico del dólar se disiparía rápidamente: el crudo podría corregir hacia US$ 80-85, aliviando las presiones inflacionarias y permitiendo al peso chileno recuperar terreno hacia la zona de $880$900”. Pero si el conflicto se prolonga con escalamiento adicional, “el tipo de cambio podría buscar niveles de $950-$970”. Sí, casi $100 de diferencia dependientes de una negociación a miles de kilómetros de Santiago.
Andrés Abadía, economista jefe para América Latina de Pantheon Macroeconomics, ve espacio para rebotes del peso, “pero dentro de un entorno bastante inestable”. Y coincide en el diagnóstico: “El escenario más probable es de volatilidad elevada.
La incertidumbre externa sigue siendo alta y el mercado modificó la trayectoria de tasas del Banco Central, lo que limita el potencial de apreciación sostenida”. T a n t o e s t á afectando a la economía estadounidense este asunto, que el Presidente Donald Trump busca poner fin a la guerra en Irán incluso sin garantizar la apertura total del estrecho de Ormuz, según reportó el WSJ. Ante esto, el dólar en Chile cedió ayer $7,7, a $927,1.
Pero Diego Barnuevo, analista de mercados de Ebury, se lo toma con cautela: “La Casa Blanca parece estar buscando una salida temprana de esta guerra, lo cual es positivo”. No obstante, “nuestro escenario base contempla una desescalada a mediados de abril y una tregua hacia mayo o junio. Por lo tanto, creemos que el dólar continuará bien respaldado en el corto plazo”. El benigno escenario que marcó el comienzo de año para el peso está quedando atrás. Morgan Stanley prevé un dólar en torno a $920, combustibles 35% más caros durante seis meses y una inf l a c i ó n d e 3,83% al cierre del año.
Y en un escenario más adverso tipo de cambio en $1.000 por seis meses y bencinas extendiendo dicha alza por doce meses la inflación podría cerrar en 4,75%. Barclays, en tanto, advierte que el déficit de cuenta corriente probablemente se ampliará si el conflicto en Medio Oriente se sigue extendiendo. Con todo, subraya que Chile está en mejor posición que en 2022, gracias a una demanda por cobre estructuralmente alta. AZA www.elmercurio.com/inversiones Autor: JEAN PIERRE VILLARROEL. El mercado espera el desenlace de la guerra en Medio Oriente para saber si la divisa estadounidense vuelve hacia los $880 o se acerca a los $1.000. EL PESO FUE UNA DE LAS MONEDAS MÁS GOLPEADAS DEL MUNDO EN MARZO: www.elmercurio.com/inversiones El recuento de marzo: el dólar se disparó $55.