“Hoy, la eficiencia energética es un determinante estructural de la competitividad industrial”
“Hoy, la eficiencia energética es un determinante estructural de la competitividad industrial” ¿ Es la eficiencia energética un factor de competitividad para la industria? En la actualidad, la eficiencia energética energética ha dejado de ser una variable puramente operativa, convirtiéndose en un determinante estructural para la competitividad de la industria nacional tanto a nivel local como en los mercados globales.
Además, considerando que las acciones para la sostenibilidad son cada vez más exigentes, la capacidad de producir bienes con menor intensidad intensidad energética posiciona a la industria chilena con una ventaja diferenciadora, permitiendo desacoplar el crecimiento productivo de la demanda de recursos.
En este contexto, más allá de la evidente reducción de costos operacionales, que impacta directamente en el margen, la eficiencia energética actúa como el habilitador de una producción “verde”, sustentando así no solo las estrategias de descarbonización, sino también de productividad y competitividad.
Juan Pablo Payero, AgenciaSE “Hoy, la eficiencia energética es un determinante estructural de la competitividad industrial” A casi tres años de la entrada en vigor de la Ley 21.305, la eficiencia energética se consolida como un eje estratégico para la industria chilena.
Juan Pablo Payero, Jefe de Área Industria y Mercados para la Eficiencia Energética y el Cambio Climático de la Agencia de Sostenibilidad Energética (AgenciaSE), explica cómo la normativa ha dinamizado el mercado, profesionalizado la gestión energética y posicionado el ahorro y la descarbonización como factores clave de competitividad en un escenario global cada vez más exigente.. “Hoy, la eficiencia energética es un determinante estructural de la competitividad industrial” A casi tres años de promulgada la Ley de Eficiencia Energética, ¿qué avances observan en el sector industrial? Sin lugar a dudas la Ley 21.305 ha actuado actuado como un poderoso dinamizador del mercado, transformando la gestión energética desde una buena práctica voluntaria hacia un estándar normativo ineludible. Gracias a lo anterior, hemos observado un movimiento significativo tanto en la demanda como en la oferta de servicios energéticos especializados.
Por otro lado, los Consumidores con Capacidad Capacidad de Gestión de Energía (CCGE) han logrado avanzar de manera estructurada en la mejora del desempeño energético, cosechando no solo el cumplimiento legal, sino también resultados cuantificables cuantificables de ahorro que evidencian el rol protagónico que tiene la eficiencia energética en la competitividad de las organizaciones.
En definitiva, esta normativa normativa ha impulsado al sector industrial a profesionalizar la producción desde una óptica energética, levantando líneas base de consumo que antes eran inexistentes inexistentes o imprecisas, mejorando el control operacional y, sobretodo, incorporando capital humano especialista. ¿Cuáles son los principales desafíos de la industria para implementar lo exigido por la Ley de Eficiencia Energética? El desafío más complejo es de índole cultural y organizacional: lograr que la gestión de la energía se integre en la toma de decisiones estratégicas y no se perciba solo como un trámite normativo más.
Muchas organizaciones aún ven los SGE como una carga administrativa administrativa en lugar de una herramienta de productividad, lo que dificulta alinear la gestión energética con los objetivos macro del negocio y garantizar los recursos necesarios para su operación continua.
En paralelo, enfrentamos una barrera técnica derivada de la ley de rendimientos rendimientos decrecientes: a medida que las industrias agotan las medidas de eficiencia más evidentes, requieren soluciones de mayor sofisticación tecnológica y capital humano experto para detectar nuevas oportunidades de ahorro.
Por ello, se requiere un esfuerzo adicional en la formación de capacidades capacidades internas y en incentivos financieros que reduzcan el riesgo de implementar tecnologías de innovación, permitiendo a las empresas saltar la brecha entre la lo teórico y la implementación real de proyectos. ¿Qué tendencias ve con mayor potencial para impulsar la eficiencia energética y reducir las emisiones? En un escenario donde las soluciones estándar y los recambios tecnológicos convencionales resultan insuficientes insuficientes para generar los resultados de eficiencia energética que requeri mos, el mayor potencial reside en la digitalización profunda y la integración integración de inteligencia artificial aplicada a la optimización de procesos.
La tendencia clave es transitar desde una eficiencia reactiva, basada en el análisis histórico de datos, hacia modelos modelos predictivos y prescriptivos que, mediante analítica avanzada, sean capaces capaces de ajustar la operación en tiempo real.
Esto implica que los sistemas de gestión de la energía evolucionen para procesar miles de variables de procesos complejos, identificando ineficiencias ineficiencias ocultas y patrones de consumo anómalos que escapan a la detección humana, maximizando así el valor de los recursos en una industria que avanza hacia una mayor productividad, competitividad y sostenibilidad. ¿Qué rol deben jugar las alianzas público privadas para promover la eficiencia energética en la industria? Las alianzas público-privadas son fundamentales fundamentales para reducir las asimetrías de información y disminuir el riesgo percibido en la adopción de nuevas tecnologías.
De esta forma, el rol del sector público y de las organizaciones que implementan políticas públicas, como la AgenciaSE, es generar las condiciones habilitantes que permitan asegurar la masificación de la eficiencia “Las alianzas público-privadas son fundamentales para reducir las asimetrías de información y disminuir el riesgo percibido en la adopción de nuevas tecnologías”. “Hoy, la eficiencia energética es un determinante estructural de la competitividad industrial” energética; esto implica no solo poner incentivos sobre la mesa, sino articular articular un ecosistema de confianza donde la oferta y la demanda de servicios puedan encontrarse.
Así, la colaboración permite validar soluciones técnicas y acelerar su penetración en el mercado, atendiendo con mayor agilidad y certeza los desafíos decortoymediano plazo que la transición energética impone a la industria nacional, De cara a 2026, ¿cuáles son los indicadores clave que espera que la industria cumpla en materia de eficiencia energética? Durante el 2026, el indicador clave será demostrar una mejora real y sostenida del desempeño energético, buscando que las organizaciones logren ahorros cuantificables que, históricamente, han oscilado entre el 3% y el 5% tras una implementación adecuada de los SGE.
En este contexto, esperamos ver una industria donde la gestión energética haya permeado la cultura organizacional lo suficiente como para que las decisiones decisiones de inversión (CAPEX) incorporen variables de eficiencia desde etapas tempranas, asegurando que los esfuerzos se traduzcan en una reducción efectiva de la intensidad energética del país.
Finalmente, Finalmente, es importante no olvidar a las pequeñas y medianas empresas (PyME5), las cuales igualmente deben sumarse a ¿ En qué líneas de acción se enfocará la AgenciaSE para asegurar que se alcancen esos objetivos en los plazos establecidos? Para asegurar el cumplimiento de estos objetivos, desde la AgenciaSE enfocaremos enfocaremos nuestros esfuerzos en cuatro ejes estratégicos fundamentales que abordan las distintas escalas de la industria. En primer lugar, priorizaremos la formación de capital humano avanzado mediante el programa Industrial Energy Manager (IEM), asegurando que el mercado cuente con gestores energéticos profesionales capaces de liderar estos cambios. En segundo lugar, para dinamizar la acción en el segmento de medianas empresas, mantendremos el financiamiento de auditorías energéticas para acelerar la detección de oportunidades de mejora e implementación de proyectos. Como tercer pilar, fortaleceremos el Registro Energético posicionándolo como el ecosistema digital que reúne y valida a la ofertaydemandade servicios energéticos, otorgando transparencia, confiabilidad y dinamismo al mercado.
Finalmente, pensando en las empresas de menor tamaño tamaño que a menudo quedan rezagadas, nuestro foco estará en brindar asistencia técnica directa para la implementación de medidas de eficiencia energética, asegurando asegurando que la transición sea inclusiva y transversal a todo el tejido productivo. ¿Qué factores motivarán a la industria a profundizar sus esfuerzos en eficiencia energética y sostenibilidad? Más allá de la presión normativa, la principal principal motivación será la sostenibilidad financiera y la resiliencia del negocio ante un mercado global que penaliza las ineficiencias. En este contextoypensando en las empresas más energointensivas, la motivación provendrá de la evidencia de que los SGE no solo reducen costos, sino que optimizan la productividad general y mejoran el control de los procesos.
A través de la eficiencia energética, las compañías aseguran su viabilidad a largo plazo, transformando el desafío de la descarbonización en una oportunidad para ser más competitivas, O este desafío, derribando el mito de que la gestión de energía es exclusiva de los grandes consumidores..