Autor: Alfonso de Urresti Longton Senador por Los Ríos
Columnas de Opinión: Alza de combustibles: impacto directo
Columnas de Opinión: Alza de combustibles: impacto directo I anuncio de alza en los combustibles ha encendido una legítima preocupación en las familias del país y en las regiones: estamos frente a incrementos que tienen efectos E inmediatos en la vida cotidiana y en la actividad económica. El impacto es transversal: El petróleo es motor del transporte de carga de los furgones escolares, de los pequeños emprendedores y también del mundo agrícola. Maquinaria, tractores y faenas productivas dependen directamente de este insumo. Cuando el precio sube de manera abrupta, la consecuencia no tarda en impactar en toda la cadena: aumenta el costo del transporte, encarecen los alimentos y se tensiona el presupuesto de los hogares. Existe un contexto internacional marcado por conflictos que inciden en el precio del petróleo, pero eso no puede ser excusa para la forma en que se adoptan las decisiones a nivel interno. Lo que se ha observado es un traspaso directo e inmediato del alza hacia la ciudadanía, sin mecanismos suficientes que permitan amortiguar su efecto. Este escenario es particularmente complejo en un momento en que el país venía mostrando señales de estabilización económica, con una inflación en descenso. Un aumento de esta magnitud en los combustibles tendrá efectos directos en el costo de la vida. Son las familias de clase media y los sectores trabajadores quienes terminan absorbiendo este impacto. A esto se suma un problema en la forma en que se tomó la decisión. No hubo un espacio de diálogo amplio ni participación del Parlamento. No tuvimos posibilidad de discutir alternativas, proponer ajustes o contribuir desde la experiencia legislativa. En una medida de esta magnitud, lo razonable es construir acuerdos, convocar a distintos actores y buscar soluciones compartidas. Existe plena disposición a colaborar en la búsqueda de medidas que permitan enfrentar una situación compleja. Hay experiencias comparadas, propuestas técnicas y alternativas que podrían haberse puesto sobre la mesa. Ese trabajo conjunto es el que hoy se extraña. También es necesario mirar el rol de los gobiernos regionales. Existen instrumentos y recursos que pueden ayudar a generar efectos compensatorios en los territorios más afectados. El desafio es actuar con responsabilidad y sentido de urgencia. Las familias necesitan certezas, pero también protección frente a alzas que no dependen de ellas. Se requiere corregir el rumbo, abrir espacios de diálogo y evaluar medidas que permitan amortiguar este impacto. Autor: Alfonso de Urresti Longton Senador por Los Ríos. C Columna