Autor: Luis García Torres lgarcia@elpinguino.com
Paz Orellana: la voz de una generación que encuentra en el servicio su mayor recompensa
Paz Orellana: la voz de una generación que encuentra en el servicio su mayor recompensa Desde los ocho años, Paz Orellana ya sabía que su destino estaba ligado a las sirenas y el servicio. Hoy, a los 15 años, es una de las figuras jóvenes más destacadas de la región.
Estudiante del Liceo María Auxiliadora, Paz no solo destaca en el ámbito escolar, sino que lidera como brigadier en la Quinta Compañía de Bomberos de Punta Arenas, labor que recientemente le valió un reconocimiento del Injuv Magallanes. Hablamos con ella y su madre, Liliana Opazo, sobre este camino que comenzó con una muñeca bombera y que hoy apunta hacia el cielo, con el sueño de convertirse en especialista en seguridad aeroportuaria. E l d e s p e r t a r d e u n a vocación Paz, ¿cuándo supiste que querías ser parte de Bomberos? “Fue desde muy chica, como a los ocho años. Me llamaba mucho la atención poder ayudar a la gente y, en mi mente de niña, salvar animalitos.
Siempre iba a las ferias en el Parque María Behety donde estaban los carros y sabía que ese era mi lugar”. Para su familia, ¿cómo fue recibir esta noticia siendo Paz tan pequeña? Su madre, Liliana Opazo: “Fue una sorpresa total. En nuestra familia no hay antecedentes institucionales; no sabía que desde niños podían entrar a los Bomberos. Ella me lo pidió con mucha convicción. De hecho, en 2020 le regalé una muñeca bombera para el Día del Niño y eso reafirmó todo.
Apenas volvimos a la normalidad tras la pandemia, fuimos un sábado a preguntar a la compañía y desde ese día no faltó más”. Disciplina y liderazgo Paz, pasaste de ser una niña con un sueño a estar a cargo de otros niños en la brigada. ¿Cómo ha sido ese cambio? “Mis instructores me ayudaron mucho. Antes yo no tenía personalidad, me costaba hablar frente a una persona. Ellos me empezaron a motivar y así fui sacando carácter para ser capitana.
Hoy soy muy estructurada; la brigada me enseñó a ser cuadrada con mis cosas, a tener un orden mental de qué voy a hacer después”. ¿Esa estructura se nota en la casa? L i l i a n a O p a z o : “¡ Absolutamente!. Yo siempre intenté darle una educación más abierta y amigable, pero ella en su estructura es muy cuadrada.
Ha sido un crecimiento personal increíble; los instructores han sido un gran aporte en sus herramientas como persona para desenvolverse en la vida”. Un futuro entre aviones y cuarteles Recientemente recibiste un reconocimiento del Injuv. ¿Qué significa para ti que se valore tu labor de voluntariado? “Fue muy emocionante. Me enteré por mi mamá y fue una sorpresa. Además de los Bomberos, participo en la Pastoral Don Bosco, en las colonias salesianas y ayudo a mi mamá con el traslado y rescate de perritos maltratados. Sentir que eso se valora te da más fuerzas para seguir”. Tienes 15 años, pero ya tienes metas muy claras para el futuro... “Sí. Mi meta es llegar a los 18 años y ser bombera, incluso si me voy a estudiar a otro lado. Mi plan es irme a Santiago a estudiar SSEI (Salvamento y Extinción de Incendios) en la Escuela Técnica Aeronáutica, para ser bombera de aeropuerto.
Me gustaría llegar a ser capitana de compañía o quizás algo de comandancia algún día”. El vínculo madre e hija t g l s o t o f Se nota una relación muy estrecha entre ambas. ¿Cuál es el consejo principal que le das a Paz? Liliana Opazo: “Siempre le digo que lo importante es que sea feliz.
Ella sabe que no tiene una carga de cumplir etapas por obligación; lo que ella elija, siempre vamos a ir y mover cielo, mar y tierra para apoyarla”. Paz, ¿qué le dirías tú a ella por todo este apoyo, esperándote hasta tarde en el cuartel o en las actividades? (Emocionada) “Me siento muy feliz porque me apoya en todo lo que se me ocurre. Si tengo que estar hasta tarde acá por alguna actividad o por el aniversario, mi mamá está ahí afuera esperándome a que termine la brigada. Es mi mejor compañía”. Pazita siempre ha sido una buena niña, y es muy bonito que ese reflejo de cariño se mantenga a lo largo de los años en su entorno. ” Liliana Opazo, madre de Paz Orellana. Me llamaba mucho la atención poder ayudar a la gente y, en mi mente de niña, salvar animalitos. Siempre iba a ferias donde habían carros”. Paz Orellana, joven destacada por el Injuv. Autor: Luis García Torres lgarcia@elpinguino.com. Con solo 15 años, la brigadier de la Quinta Compañía de Bomberos de Punta Arenas fue reconocida por el Injuv Magallanes. En esta conversación, junto a su madre, Liliana Opazo, profundiza en su vocación, sus sueños en la aeronáutica y el rigor que ha moldeado su carácter.
Capitana de la Brigada Juvenil de la Pompe France Pazita siempre ha sido una ‘buena niña’, y es muy bonito que ese reflejo de cariño se mantenga a lo largo de los años en su entorno. ” Liliana Opazo, madre de Paz Orellana. Me llamaba mucho la atención poder ayudar a la gente y, en mi mente de niña, salvar animalitos. Siempre iba a ferias donde habían carros”. Paz Orellana, joven destacada por el Injuv. Paz junto a su mamá Liliana se acompañan mutuamente en cada una de las actividades que realizan.