COLUMNAS DE OPINIÓN: Presidente Kast está ejecutando la educación
COLUMNAS DE OPINIÓN: Presidente Kast está ejecutando la educación En el debate educativo chileno, la postura de José Antonio Kast parece instalar una inquietante contradicción: se habla de progreso, pero se recortan sus cimientos. Reducir el impulso a la investigación y tensionar el acceso a becas no es solo una medida técnica ni un ajuste de cifras; es, en esencia, una declaración de principios. Es decirle a generaciones completas que el conocimiento puede esperar, que la ciencia no es urgente, que el talento debe arreglárselas solo. En un país que históricamente ha luchado por ampliar oportunidades, cerrar o debilitar esas puertas no resulta neutro. La investigación no es un lujo académico ni un capricho universitario: es el motor silencioso que permite avanzar en salud, tecnología, educación y desarrollo productivo. Sin inversión sostenida, Chile queda condenado a observar desde la vereda cómo otros países construyen el futuro que luego importaremos. ANP Yamil Najle Alee Empresa Periodística El Heraldo E.I.R.L. DIRECTOR MIGUEL ANGEL VENEGAS SALGADO REPRESENTANTE LEGAL YAMIL NAJLE ALEE OFICINAS: LINARES: YUMBEL 658 CORREO ELECTRONICO Diarioheraldo.linares@gmail.com www.diarioelheraldo.cl publicidad.elheraldo@gmail.com Las becas, por su parte, no son regalos ni concesiones: son herramientas de equidad. Son el puente que permite que estudiantes con talento, pero sin recursos, puedan aportar al país. Recortarlas o cuestionarlas implica estrechar ese puente hasta volverlo casi intransitable. Y cuando eso ocurre, no solo se pierde justicia social; también se pierde capital humano, creatividad y diversidad de pensamiento. La educación no se sostiene únicamente con discursos sobre orden o mérito. Requiere inversión, visión de largo plazo y una comprenJorge Beltrán Navarrete (Profesor de historia y escritor) sión profunda de que formar personas es, también, formar nación. Apostar por menos investigación y menos apoyo educativo es, en definitiva, apostar por un Chile más dependiente, menos innovador y más desigual. No se trata aquí de una disputa ideológica menor, sino de una definición estratégica: o se fortalece el conocimiento como eje de desarrollo, o se resigna el país a un rol secundario. Y en ese dilema, restar valor a la educación y la investigación no parece una opción prudente, sino un riesgo evidente para el futuro colectivo..