Autor: Cornelia Prenzlau Cocinera, agricultora y coach
Columnas de Opinión: El desafío de ser "Empresa B": Más allá de la etiqueta
Columnas de Opinión: El desafío de ser "Empresa B": Más allá de la etiqueta M arzo no es solo el mes del regreso a la rutina; para quienes trabajamos en el mundo del impacto, es cuando celebramos el Mes de las Empresas B. Sin embargo, más que una fiesta de etiquetas, es una oportunidad para reflexionar sobre qué significa realmente ser una "buena empresa" en el sur de Chile y en el mundo actual. La gran diferencia del Sistema B con otras certificaciones radica en su profundidad. Hoy abundan los sellos: existen los que validan productos orgánicos, eficiencia energética o manejo de residuos. Son valiosos, pero parciales. Ser Empresa Bes, en cambio, una mirada de 360 grados. No se trata de ser bueno en "algo", sino de buscar la integridad en todo: desde la gobernanza hasta el compromiso con el entorno.
A menudo vemos organizaciones impecables en lo ambiental, pero ¿ cómo es su relación con nuestra comunidad de Osorno? ¿ Cuál es el impacto real en el bienestar de sus colaboradores? ¿ Cómo es la transparencia con sus clientes? El equilibrio es la clave. No sirve de nada reciclar cada papel de la oficina si no existe un trato digno o una brecha salarial justa puertas adentro. La certificación Bes difícil, precisamente, porque nos obliga a mirar nuestras sombras y a entender que el éxito económico no puede ir separado del bienestar social. Sin embargo, enfrentamos un riesgo: la "comercialización" del propósito. Hay quienes buscan la letra B solo para vender más o para colgar un trofeo en la web. Cuando eso pasa, lo más valioso queda de lado: la comunidad. Ser parte del Movimiento B debería ser, ante todo, un ejercicio de colaboración radical.
El gran desafio que tenemos en nuestra región es aprender a ayudarnos más. ¿ Nos estamos comprando entre nosotros? ¿ Preferimos el servicio de otra Empresa B local para fortalecer nuestra red? Ahí tenemos mucho que aprender. El impacto real no se mide solo en el diploma que cuelga en la pared, sino en la fuerza de nuestra interdependencia. Ser mejores para el mundo -y especialmente para nuestra comunidad localempieza por casa, apoyándonos mutuamente para que el éxito de uno sea el motor de todos. Ser parte del Movimiento B debería ser, ante todo, un ejercicio de colaboración radical. Autor: Cornelia Prenzlau Cocinera, agricultora y coach. C Columna Ser parte del Movimiento B debería ser, ante todo, un ejercicio de colaboración radical.