Editorial: Agravamiento del cambio climático
Editorial: Agravamiento del cambio climático No cabe duda que Chile es un país vulnerable al cambio climático. Un estudio realizado por el Instituto de Ecología y Diversidad (IEB) y la Universidad de La Serena reveló que la zona central de Chile será la más afectada por ese fenómeno. El estudio pronosticó una disminución de hasta 40% de las precipitaciones y un incremento de hasta 5 grados en la temperatura hacia fines del presente siglo. El cambio climático está generando consecuencias negativas en diferentes territorios y en todo el mundo se discuten estrategias para enfocar el problema.
Por estos días, la ciudadanía se pregunta acerca de las razones de que el clima se comporte en forma tan diversa: tormentas eléctricas y granizadas en nuestro verano, con condiciones de sequedad y mucho viento que son propicias para los incendios forestales; sequías y verdaderos diluvios en otras zonas del mundo.
El Servicio de Cambio Climático de Copernicus, de la Unión Europea, reveló que a nivel mundial los últimos siete años han sido los más cálidos desde que se empezaron a registrar las temperaturas anuales en 1850. Mientras tanto, las concentraciones de dióxido de carbono (CO2) en la atmósfera siguen en aumento.
Las medidas adoptadas hace cinco años por los países para contener la expansión del coronavirus lograron rebajar ligeramente las emisiones de gases de efecto invernadero que provocan el calentamiento global, pero, aun así, el grueso de las emisiones sigue en el nivel alto que tenía previo a la pandemia.
Los informes indican que a nivel mundial, el aumento de tempe ratura media respecto a los últimos treinta años fue especialmente intenso en Canadá, la costa oeste de Estados Unidos y algunas regiones de África Central y Medio Oriente. En el mundo se han alcanzado los record de temperatura, mientras los incendios forestales, precedidos por condiciones secas y cálidas, arrasaron algunas zonas.
El aumento de gases de efecto invernadero y el de las temperaturas son una bomba de tiempo que amenaza con el derretimiento de los casquetes polares y con ello, un enorme riesgo sobre países y zonas costeras densamente pobladas. Calor inusual y tormentas en zonas donde habitualmente no las había, o lluvias torrenciales e inundaciones severas en pleno verano, son algunos de los signos.
Una proyección realizada en Estados Unidos estima que el nivel del mar habrá crecido dos metros para el año 2100, basada en cómo se ha comportado la capa de hielo de la Antártida y en un análisis de cómo se verá afectada por el cambio climático en el futuro. No es la primera vez que se alerta que el aumento de las temperaturas está teniendo efectos desastrosos en las zonas con hielo, tanto en los polos, como en lugares altos del planeta. El cambio climático también se ha hecho sentir con notoriedad en Chile.
Según un Informe de Medio Ambiente publicado por el Instituto Nacional de Estadísticas, el número total de olas de calor en el país aumentó fuertemente en las temporadas de noviembre a marzo de los años 2010-2011 y 2019-2020, al pasar de 9 a 62. A su vez, las lluvias disminuyeron en catorce estaciones de medición, coincidiendo con los episodios de sequía que ha vivido Chile desde hace más de una década.
La falta de agua es un factor que afecta constantemente a miles de agricultores, quienes deben enfrentar períodos marcados por déficit de lluvias y calor excesivo, sobre todo desde la Región de Coquimbo hasta la Región del Biobio.
Es una realidad que se ve plasmada a nivel local con los numerosos incendios forestales que cada verano se concentran en la zona centro-sur de nuestro país, y las recientes precipitaciones registradas en las regiones de Arica y Parinacota y Tarapacá, por el invierno altiplánico. Estos sucesos son cada año más frecuentes, y nos urgen a evaluar si contamos con la infraestructura estratégica a nivel país que se adapte y soporte estos nuevos requerimientos, especialmente en transmisión de energía eléctrica.
La falta de agua es un factor que afecta a agricultores, quienes deben enfrentar períodos marcados por déficit de lluvias y calor excesivo, sobre todo entre las regiones de Coquimbo y el Biobío.. Editorial La falta de agua es un factor que afecta a agricultores, quienes deben enfrentar períodos marcados por déficit de lluvias y calor excesivo, sobre todo entre las regiones de Coquimbo y el Biobío.