Autor: Redacción
Devastadores incendios dejan al menos 19 fallecidos y barrios enteros destruidos
Devastadores incendios dejan al menos 19 fallecidos y barrios enteros destruidos a Región del Biobío desperto ayer sumida en una pesadilla que las cifras oficiales, por crudas que parezcan, apenas logran reflejar.
Lo que comenzó al mediodía del sábado como focos de incendios forestales dispersos, se transformó durante la madrugada en una tormenta de fuego que, según el balance entregado por el propio presidente Gabriel Boric, cobró la vida de al menos 19 personas, incluida una víctima fatal de la Región de Ñuble. La rapidez del avance de las llamas hasta sectores urbanos, impulsadas por condiciones meteorológicas extremas, configuró uno de los desastres más letales de los que se tenga registro reciente en Chile. La magnitud de la tragedia se siente con especial fuerza en la comuna de Penco.
Allí, las casas se convirtieron en cenizas en cuestión de minutos bajo vientos que los testigos describieron como "huracanados". El alcalde de la comuna, Rodrigo Vera, fue tajante y visiblemente afectado tras reunirse con la Policía de Investigaciones (PDI): solo en su jurisdicción ayer en la mañana se contabilizaron 14 fallecidos, cuyos cuerpos fueron hallados en los sectores de Geo Chile y Río de Chile. "NÚMERO VAA AUMENTAR" Desde Santiago, el ministro de Seguridad Pública, Luis Cordero, confirmó elaumento de fallecidos tras una sesión del Comité Nacional para la Gestión del Riesgo de Desastres (Cogrid), pero evitó entregar la ubicación exacta de todos los hallazgos por "razones de prudencia", mientras las policías y el SML trabajaban en los sitios del suceso.
Más tarde, y ya en la zona de la tragedia, hasta donde viajó con parte de su gabinete (Interior, Salud y Desarrollo Social), el presidente Boric volvió a subir la cifra de muertos, al cierre de esta edición, y aseguró que "tenemos la certeza de que ese número (18) va a aumentar". En pocas horas, el ministro de Seguridad, Luis Cordero, cifró en 19 los fallecidos y en al menos 1.500 los damnificados. En los lugares afectados, en tanto, los vecinos que perdieron todo narraban cómo vivieron la emergencia. En la población Antonio Varas, en la localidad de Lirquén, donde se incendió hasta la parroquia, los testimonios configuraban un escenario catastrófico.
Gabriel, un vecino que ha vivido toda su vida en el sector, relató cómo el fuego bajó por el cerro con una violencia inaudita a eso de las 01.35 de la madrugada, dejando a familias atrapadas entre el humo tóxico y los pasillos angostos de los cerros empinados.
En medio del caos, Gabriel, según contó en radio ADN, realizó un acto de dignidad final y cubrió el cuerpo de un vecino fallecido con cartones para evitar que la comunidad, que huía desesperada entre las llamas con mascotas y adultos mayores en sillas de ruedas, se encontrara con el impacto directo de la muerte en su barrio. "Fue una imagen demasiado aterradora", recordó con la voz quebrada. LA EVACUACIÓN Laresistencia a abandonar el hogar parece ser el denominador común en varias de las fatalidades registradas. Crescencia Cárdenas relató en 24 Horas cómo su hermano, Rubén Manríquez, decidió no atender el llamado a evacuar en Penco.
Mientras el resto de la familia buscaba refugio ante la inminencia del fuego, él optó por quedarse para intentar salvar su propiedad. "Mi hermana me llamó y me dijo que quería bajar. .. pero mi otro hermano no quiso bajar. Quiso cuidar su casa", explicó.
La esperanza de encontrarlo a salvo se esfumó con las primeras luces del alba. "Ese es el dolor más grande, porque lo material uno lo recupera, pero la vida no", manifestó frente a las cenizas de lo que fue su barrio. Una historia similar se repitió en la comuna de Bulnes, donde se registró la primera víctima de la Región de Ñuble.
Se trata de un hombre de 33 años que, según relataron sus propios vecinos, hizo caso omiso a las alertas SAE y a los avisos enviados por grupos de WhatsApp, encerrándose en su vivienda mientras el fuego avanzaba a una velocidad que consumió 1.600 hectáreas en pocas horas, hasta totalizar más de 2.000. "Unos vecinos quisieron ayudarlo, pero no quiso salir", relataron residentes del sector de Libuy. El alcalde de Bulnes, Gonzalo Bustamante, confirmó además que otras dos personas mayores fueron encontradas con vida "de milagro" tras estar desaparecidas, aunque presentan quemaduras en sus extremidades. ENTRE RUINAS Pero entre las cenizas también emerge la resiliencia. En Penco, Chilevisión destacó la conmovedora historia de un voluntario de Bomberos. Mientras combatía el fuego en un sector rural, recibió el llamado que ningún rescatista quiere contestar: las llamas estaban a 200 metros de su propio hogar. Al llegar, ya no había nada que hacer. Su casa estaba en ruinas y su hija resultó con quemaduras en un brazo tras el escape. Pese a quedar "con lo puesto", el voluntario no abandonó su labor. "Yo ya lo perdí todo, aquí estoy retomando mi puesto. Yo sé que hay gente que me necesita", declaró mientras se reintegraba al combate del siniestro.
El director regional de Conaf, Esteban Krause, calificóla situación como "catastrófica", con cifras elocuentes: hasta la tarde de ayer, más de 17 mil hectáreas habían sido devoradas por el fuego sólo en el Biobío (más de 23 mil sumando a Ñuble), concentrándose la mayor destrucción en la provincia de Concepción.
Sólo el incendio "Trinitarias", que se originó en la capital regional y avanzó impulsado por el viento hacia Penco y Tomé, había causado una devastación de más de 10 mil hectáreas y arrasado con la histórica localidad de Punta de Parra en un 80%, afectando especialmente el casco antiguo donde las estructuras no ofrecieron resistencia. La escuela de este lugar, por ejemplo, quedó reducida a escombros. Las llamas llegaron, a diferencia de otros siniestros, de manera simultánea a zonas urbanas, arrasando barrios enteros. Una vecina del Biobío relató junto a unos blocks de departamentos aún humeantes que durante la noche del sábado "el incendio se veía tan lejos. .. nunca pensamos que iba a llegar acá.
Esto era un infierno que nunca habíamos visto". Con entre 800 y mil personas en albergues en ambas regiones y al menos 19 lesionados reportados hasta el cierre de esta edición, 14 en Ñuble y cinco en Biobío, la emergencia seguía activa. El Gobierno desplegó un sinnúmero de aeronaves, incluido un Boeing 737 "Tanker". Boric señaló que había un "conteo preliminar de viviendas destruidas en la región del Biobío" de 300, "pero eso se queda muy corto.
De seguro van a ser más de mil". En Ñuble, a su vez, "en zonas rurales tenemos también cerca de 50 viviendas afectadas". El Gobierno anunció que tres comuna tendrán toque de queda: Penco, Nacimiento y Laja, de 20.00 horas a 06.00 horas. En Lirquén (Penco), comenzó una hora antes, a las 19.00 horas. 03 Autor: Redacción. BIOBÍO Y ÑUBLE. El avance descontrolado de los focos llegaron a zonas urbanas y arrasaron al menos 23 mil hectáreas. Boric calcula que casas quemadas serán más de mil. "Esto era un infierno", resumen afectados. Hay 1.500 damnificados. LAS LLAMAS ARRASARON LA LOCALIDAD DE LIRQUÉN, EN LA COMUNA DE PENCO. EN LA IMAGEN, LA POLICÍA RECUPERA CUERPOS DE FALLECIDOS.