Columnas de Opinión: Tiempo de filósofos
Columnas de Opinión: Tiempo de filósofos El pasado 25 de diciembre cumplió cien años de vida la destacada filósofa chilena Carla Cordua. Esta mujer que ha aportado en innumerables aspectos al mundo de la filosofía merece un lugar protagónico en nuestra sociedad actual.
Cuando se habla de filósofos a algunos les parece aburrido e irrelevante, sin embargo, las exigencias de los tiempos que corren nos obligan a encontrar en la reflexión y la sabiduría el sentido para comprender en profundidad los acontecimientos que nos preceden.
Cordua no se considera a sí misma como una filósofa, para ella este título aparece como un sitial reservado solo para los grandes, sin embargo, a la luz de su vida y obra podemos considerarla como tal. Los filósofos son aquellos "amigos o amantes de la sabiduría", son quienes problematizan sobre diversos aspectos de la realidad. Sin lugar a duda la realidad es siempre incierta y ahí es donde el ojo del filósofo encuentra su punto de partida y de llegada.
Cordua además es miembro de número de la Academia Chilena de la Lengua, pues no solo ha logrado desarrollar con fuerza y vigor diversas líneas de investigación filosófica, también ha sabido combinar de modo magistral las relaciones entre literatura y filosofía o más especificamente las conexiones existentes entre lenguaje y pensamiento. La filosofía es una disciplina que se vale del lenguaje, las palabras, su sentido y significado nos permiten habitarel mundo de manera clara y perdurable. Lo anterior ciertamente puede mostrarse desde otra perspectiva, la sociedad evoluciona, las personas cambian y esto puede dar espacio a preguntarse si las palabras también lo hacen.
Por eso las lecturas e interpretaciones de Wittgenstein realizadas porCordua alcanzan un lugar protagónico: "los significados de las cosas están en juego en el lenguaje" o "el lenguaje es una realidad histórica cambiante". Los filósofos tienen mucho que decir hoy por hoy, por lo que no debemos olvidarlos, el ejercicio de la reflexión humana sigue actuando en nuestra vida cotidiana. Tiempo de filósofos, qué duda cabe, para recuperar y volver a pensar las problemáticas del Chile de hoy. Cordua es una voz privilegiada, una voz plural que tiene mucho que aportar a nuestro alicaído y desolado panorama cultural. Abrir un lugar para las humanidades implica conocer y reconocer a quienes han dedicado su vida a pensar e interpretar los hechos cotidianos. Todos pensamos (no cabe duda) pero también hay quienes lo hacen con mayor profundidad, o para quienes la realidad tiene un sentido mucho más hondo. Citando a Wittgenstein: "Trabajar en filosofía -como trabajar en arquitectura, en muchos sentidoses en realidad un trabajo sobre uno mismo. Sobre la propia interpretación.
Sobre el propio modo de ver las cosas y lo que uno espera de ellas". ¿Qué esperamos de la cotidianeidad? ¿ Por qué el vuelo que alcanzamos al filosofar puede ayudarnos a comprender los acontecimientos humanos? Los filósofos son aquellos que gozan al contemplar la verdad, quienes se asombran con lo cotidiano. Se trata de un amor por la sabiduría que ilumina la oscuridad en la ausencia de certeza.
Según Hölderlin: "El hombre es un dios cuando sueña y un mendigo cuando reflexiona", pese a esta impresionante afirmación que pone en evidencia nuestra condición humana mortal, podemos soñar, no somos extraños (extranjeros) en el mundo si podemos soñar. PATRICIO SCHWANER SALDÍAS Docente de Filosofía Magister en Educación Superior Los filósofos son aquellos que gozan al contemplar la verdad, quienes se asombran con lo cotidiano. Se trata de un amor por la sabiduría que ilumina la oscuridad en la ausencia de certeza. Opinión Los filósofos son aquellos que gozan al contemplar la verdad, quienes se asombran con lo cotidiano. Se trata de un amor por la sabiduría que ilumina la oscuridad en la ausencia de certeza