Autor: PERDONE LO POCO
¿QUÉ HACER CON DONALD TRUMP?
¿ QUÉ HACER CON DONALD TRUMP? Por Liberty Valance Lo primero sería sacarle el título a la columnita. Está mal puesto.
Eso se puede hacer con Javier Milei o con Gustavo Petro y escribir y titular “¿ Qué hacer con Milei?” o “¿ Qué hacer con Petro?”, pero en este caso lo que puede hacer Trump con nosotros es mucho más de lo que podemos hacer nosotros por Trump. No te vayan a extraer. Eso no más te digo.
Eso fue lo último que preguntó Nicolás Maduro: “¿ Qué vamos a hacer con Donald Trump?”. Y lo extrajeron, porque Trump lo había preguntado antes: “¿ Qué vamos a hacer con Maduro?”. Parafraseando la frase de John F. Kennedy: “No preguntes qué puede hacer Chile por Trump, pregunta qué puede hacer Trump por Chile”. Lo mejor es que no preguntes nada de nada. Donald Trump, hasta ahora, desconoce el nombre del Presidente de Chile, tanto del actual como del que viene. Mejor. No sabemos si sabe dónde está Chile en el mapa. Mejor también.
No olvidemos lo que contó Mauricio Macri, hace unos ocho meses y en Oviedo, España, cuando recordó “una anécdota que marca cómo es mi amigo”. Ocurrió el 2018, cuando era Presidente y recibió a Trump en su despacho presidencial, donde tenía un gran mapa de Argentina.
Trump lo miró y movió la vista para el lado, pero no vio la geografía poética ni el sable de la América mestiza, el pétalo de mar y nieve, tampoco la estrecha y larga franja de tierra e historia. Solo preguntó en inglés, lo que traduzco: “¿ Y esto qué es?”. “Chile”, le dijo Macri.
Este fue su comentario, que ahora no traduzco: “You should conquer Chile, so you have both oceans”. Así están las cosas en el mundo actual. ¿Cuál debe ser la política exterior de Chile en este mundo, en el actual? La de hacerse el plano. Los especialistas están de acuerdo con la fórmula y contra más plano sea posible la imagen país, mejor que mejor. Lo ideal es plano, pero del verbo plano, tanto en lo político como en lo cultural, desde luego en lo comercial. Y tanto para Oriente como para Occidente. Es decir: tanto para el Este como para el Oeste. Plano, pero sin llegar a arrastrarse, eso sí que no.
Por favor, en ningún caso, en la carrera diplomática de lo que más se sabe es de felpudos, alfombras y choapinos, en otras palabras: sobre lo plano otro objeto que lo adorne, disimule y le cambie el carácter. Hacerse el plano implica tener opinión, pero de ahí no sigue la necesidad de manifestarla en público y ni siquiera en privado. Hay que dominar el difícil arte monosilábico donde con poco se dice poco, por lo tanto hable lo menos posible, pero nunca se quede callado. Entre al juego, pero siempre diga “paso”. Hacerse el plano implica hacerse el lindo, pero con fundamento. Se acaba de inaugurar The Trump Kennedy Center para el tradicional Kennedy Center. Si en Washington lo hicieron, por qué no en Santiago de Chile, con el acuerdo de varias municipalidades y la gobernación metropolitana, nos decidimos por la avenida Trump Kennedy. Mantenga la idea de pasar piola o pasar soplado, prefiera lo inadvertido, el caminar en puntillas y el actuar discreto. Eso es lo que hay que hacer. Autor: PERDONE LO POCO.