Sin asignar
Sin asignar 1 por las obras del Eje Colón, las consecuencias de la paralización se sienten en la vida cotidiana.
Problemas de conectividad, señalización deficiente y riesgos en la circulación forman parte del escenario que describen los residentes. "Muchos negocios han cerrado y no hay locomoción fluida", relató Patricia Zeballos, vecina del sector, quien advirtió que existen zonas donde el tránsito se vuelve prácticamente imposible.
A ello se suman dificultades estructurales: "Hay partes donde no se puede cruzar y, si ocurre una emergencia, ambulancias o bomberos no pueden pasar", agregó, mencionando además problemas en los cruces ferroviarios que obligan a desvíos constantes. Como ya se advertía, el impacto económico también es evidente.
Laura Durán, locataria del local comercial Everest -ubicado en la intersección de avenida Colón con calle Ejército, frente a la Plaza Medio Camino-, aseguró que la caída en las ventas ha sido significativa. "Han bajado casi un 70 %, porque los clientes, en su mayoría adultos mayores, no pueden llegar", explicó, vinculando la situación a la falta de accesos y a un entorno marcado por la escasa iluminación y el deterioro urbano.
La dificultad para desplazarse en el sector se repite entre los vecinos. "Es complicado cruzar, no se sabe por dónde pasar", comentó Sonia Fuentealba, residente de la zona, mientras esperaba locomoción en las cercanías de la línea férrea. Su testimonio refleja el desgaste acumulado tras años de obras inconclusas y reiteradas interrupciones. Desde la organización comunitaria, las críticas apuntan al desarrollo general del proyecto.
Angélica Zárate, dirigente de un comité vecinal que supervisa las obras en el tramo 3 del Eje Colón -entre Golondrinas y Perales-, afirmó que los problemas se arrastran desde el inicio. "Esta es una obra que empezó hace casi cinco años y desde el día uno ha tenido problemas", sostuvo. Zárate cuestionó además la relación con las entidades a cargo. "Hemos sido fiscalizadores naturales, mostrando fallas y riesgos que afectan a los vecinos", indicó, apuntando a una baja participación ciudadana y deficiencias en la ejecución. En ese contexto, ella adelantó que evalúan acciones legales. "Estamos pensando en una demanda colectiva", afirmó, precisando que esta apuntaría principalmente al Serviu en su rol de mandante y fiscalizador del proyecto. Puente Esmeralda La situación no es exclusiva de Talcahuano. En Concepción, en el entorno de la costanera y el río Biobío, vecinos del sector donde se desarrollan las obras del Puente Esmeralda también enfrentan las consecuencias de la paralización.
Luis Fierro, residente del sector, advirtió que la detención de SKRY-29 las faenas podría extender aún más los plazos. "Esto va a ser un atraso enorme, por muchos más años de lo que correspondía", señaló, alertando además sobre los riesgos asociados a excavaciones abiertas. "Es un peligro para los niños, porque a veces van a jugar ahí”, añadió. A ello se suman críticas al desarrollo del proyecto. Francisco Torres, vecino del sector, manifestó su descontento por los retrasos y la falta de control en la ejecución. "Esto se demoró mucho y nadie se hace responsable", afirmó, cuestionando la supervisión de las autoridades.
Torres también advirtió sobre el impacto que podría tener el invierno en el estado del terreno. "Va a quedar todo lleno de agua y eso va a ser un peligro para la población", indicó, apuntando a riesgos concretos para quienes viven en las inmediaciones. OPINIONES X @MediosUdeC contacto@diarioconcepcion.cl. OPINIONES X @MediosUdeC contacto@diarioconcepcion.cl FOTO: ISIDORO VALENZUELA M.