Autor: Nelson Cárcamo Barrera
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Columnas de Opinión: Rotary, una vocación que se renueva en Magallanes
Columnas de Opinión: Rotary, una vocación que se renueva en Magallanes E 1 pasado 23 de febrero Rotary Internacional cumplió 121 años de historia.
Más de un siglo después de su fundación, aquella reunión inicial convocada en 1905 por el abogado Paul Harris en Chicago se ha transformado en una de las redes de servicio humanitario más extendidas y activas del mundo. Hoy, con presencia en todos los continentes, Rotary continúa diciendo presente allí donde una comunidad enfrenta dificultades o necesita apoyo para salir adelante. No se trata solo de una organización con tradición. Se trata de una institución que ha sabido adaptarse sin renunciar a su esencia: el servicio desinteresado. Desde 1979, por ejemplo, Rotary impulsa una de las campañas sanitarias más ambiciosas de la historia contemporánea: la erradicación de la poliomielitis. Gracias a ese esfuerzo sostenido, millones de niños han sido vacunados y la enfermedad, que durante décadas causó dolor y discapacidad en todo el planeta, hoy permanece endémica en solo dos países. Ese logro demuestra que cuando la voluntad colectiva se organiza, los cambios globales son posibles. Pero Rotary no es únicamente una organización enfocada en grandes cruzadas internacionales. Su trabajo se expresa también -y sobre todoen las comunidades locales.
El fortalecimiento de la salud, la mejora de la calidad de vida, la promoción de la educación, el impulso a las economías locales, la protección del medio ambiente y el fomento de la paz y la buena convivencia entre los pueblos forman parte de las áreas prioritarias de acción. Cada club, en cada territorio, interpreta esas líneas de trabajo de acuerdo con su propia realidad. En Magallanes, la acción rotaria adquiere un sentido aún más profundo.
Aquí, el servicio se traduce en proyectos concretos, en postulaciones a fondos para adquirir ayudas técnicas como sillas de ruedas y camas clínicas, en apoyo a organizaciones sociales, en acompañamiento ante emergencias y en colaboración permanente con instituciones públicas y privadas.
La historia de Rotary en nuestra región está construida sobre el compromiso silencioso de hombres y mujeres que, más allá de sus responsabilidades profesionales y familiares, destinan tiempo y energía a trabajar por el bien común. En los últimos años, además, hemos sido testigos de una creciente y consolidada participación femenina, que enriquece la mirada institucional y fortalece nuestra capacidad de acción. Estoy convencido de que el servicio también educa. Educa en valores, en responsabilidad social y en empatía. Rotary no solo ejecuta proyectos, también forma liderazgos, promueve redes de colaboración y demuestra que el voluntariado organizado puede convertirse en una herramienta poderosa para construir comunidades más justas y solidarias. Este nuevo aniversario resulta en una oportunidad para reflexionar sobre el camino recorrido y al mismo tiempo sobre los desafíos, particularmente en nuestra región. Desde Punta Arenas, en el extremo austral del país, seguimos siendo parte activa de esa red global que cree en la acción y en el compromiso de las personas. Autor: Nelson Cárcamo Barrera -0 profesor.