ALEJANDRA URRUTIA
ALEJANDRA URRUTIA CUESTIONARIO ESENCIAL Violinista y directora de orquesta ¿ Cuál es la peor vergüenza que ha pasado alguna vez? Cada vez que tengo que contar algo íntimo y siento que me estoy exponiendo más de la cuenta.
Me pasa seguido incluso ahora. ¿Qué rechazo amoroso recuerda como el más doloroso? De niña me gustaba un compañero de la orquesta y no era correspondido. ¿A quiénes cree que ha defraudado? Si he defraudado a alguien, ha sido a mí misma. Y eso pesa más que cualquier otra cosa. ¿Qué la hace sentir insegura? No tener suficiente tiempo para estudiar.
De todo lo que se ha dicho sobre usted, ¿qué le ha causado más gracia? Que a veces me describan como “muy seria”. Quienes me conocen bien saben que no es así. ¿Recuerda algún trauma de infancia? Era muy competitiva.
Y cuando no eres la mejor porque casi nunca lo eres, la frustración se vuelve un entrenamiento emocional intensivo. ¿Cuál es su queja favorita? Una clásica: “No tengo tiempo”. ¿Qué no soporta de otras personas? La queja permanente sin ninguna intención de hacerse cargo. ¿Cuál fue su última mentira? No miento. ¿Tiene algún tic o manía? Vuelvo al auto para comprobar que lo cerré. A veces más de una vez. ¿Qué se ha robado alguna vez? Un jugo en polvo cuando niña. Aún me acuerdo y aún me da vergüenza. ¿Cuál es su mayor vicio? El silencio. ¿Quién fue su mayor influencia? Jiddu Krishnamurti. Siempre vuelvo a sus libros cuando necesito ordenar la mente y el espíritu. De niña, ¿sufrió o hizo bullying? Tengo recuerdos difusos de un grupo que acorralaba a niñas en el colegio; alguna vez me tocó. Nunca entendí por qué lo hacían. Y hacer bullying, jamás. ¿En qué momento de su vida sintió más miedo? Durante la pandemia. Mi colitis ulcerosa me convertía en persona de riesgo, y el miedo al contagio fue muy concreto.
El miedo, en todo caso, es un tema que se trabaja toda la vida. ¿Qué sueño tenía y no ha podido cumplir? Siento que los sueños importantes los he ido cumpliendo, aunque no siempre como los imaginé. ¿Qué cambiaría de su físico? Nada. ¿Se ha liberado de alguna creencia? De muchas. Sobre todo de esas que vienen del colegio o de la familia y que te dicen hasta dónde puedes llegar. Entreno la mente para desafiar esas creencias e ir un poco más allá. ¿Qué trabajo curioso ha hecho para ganar plata? Ninguno fuera de la música. Todo ha pasado por ahí. ¿Qué deuda le queda por pagar? Improvisar como violinista y aprender alemán. Ya empecé con la segunda. ¿Cuál es su estado de ánimo más frecuente por estos días? Inspiración, alegría y mucho foco. Si se hiciera una película sobre su vida, ¿quién le gustaría que la interpretara? C a t e B l a n chett. Z E Á B E P I L E F.